La antigua cúpula de Catalunya Caixa dice que el Banco de España conocía el agujero de 720 millones

La Fiscalía aprecia una “total falta de preparación técnica” de los investigados para tomar decisiones

Miércoles, 21 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Narcís Serra.

Narcís Serra. (Foto: Efe)

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Narcís Serra.

madrid-El expresidente de Catalunya Caixa Narcís Serra y el resto de investigados por el presunto agujero de 720 millones de euros ocasionado en la entidad, que declararon ayer en la Audiencia Nacional, señalaron al Banco de España como conocedor de las operaciones al estar al tanto de todo.

Además del exvicepresidente del Gobierno comparecieron los ex directores generales de la caja Adolf Todó y José María Loza, que según fuentes jurídicas apuntaron al Banco de España, conocedor tanto de las operaciones inmobiliarias llevadas a cabo entre los años 2001 y 2007 como del cambio de modelo de negocio posterior a 2008.

Asimismo, aseguraron que el proceso para aprobar dichas operaciones cumplió en todo momento la normativa;prueba de ello, añadieron, es que se hicieron, con éxito, unas 600 o 700.

A su salida de la sede judicial, donde declaró durante una hora y diez minutos por el perjuicio causado a la entidad mediante operaciones inmobiliarias supuestamente irregulares entre 2000 y 2013, Serra se dirigió a los periodistas y aseguró que entró “muy tranquilo” y que salía “aún más tranquilo”, convencido de que “todo acabará bien”. Narcís Serra, vicepresidente del Gobierno con González entre 1991 y 1995, llegó a la presidencia de Catalunya Caixa diez años después de dejar la política. En 2005 se puso al frente de Catalunya Caixa entidad que recibió 13.221 millones en ayudas públicas.

La causa investiga operaciones inmobiliarias efectuadas entre 2000 y 2013, en las que la caja entró con una participación de aproximadamente el 50 % junto con otros socios.

La Fiscalía Anticorrupción considera que los órganos de gobierno de la entidad aprobaron intervenir en promociones inmobiliarias en España, Polonia y Portugal en las que se adquirían terrenos no urbanizables o incluso afectados por resoluciones legislativas que los calificaban de especial interés, lo que suponía “un riesgo en la inversión”. De este modo, la caja habría adquirido inmuebles y “compromisos económicos relevantes” y concedido créditos “desproporcionados”. La Fiscalía apreciaba en su denuncia una “total falta de preparación técnica” de los investigados para tomar decisiones. - Efe