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Pamplona desactiva la alerta por las riadas;Arakil, Arga en Funes y Ebro en Castejón, bajo vigilancia

El cúmulo de precipitaciones desbordó levemente el martes los ríos en las comarcas de Pamplona y Sakana - El Arga y el Ultzama pusieron en alerta Huarte, Burlada y Pamplona, donde se inundaron algunas huertas

Se crearon balsas en varias vías, pero no se registraron incidencias graves

Jesús Morales / Javier Bergasa - Miércoles, 21 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Un hombre contempla desde el Batán de Villava el caudal del río Ultzama a su paso junto a la Trinidad de Arre.

Un hombre contempla desde el Batán de Villava el caudal del río Ultzama a su paso junto a la Trinidad de Arre. (Javier Bergasa)

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Un hombre contempla desde el Batán de Villava el caudal del río Ultzama a su paso junto a la Trinidad de Arre.El Arga cubrió el embarcadero de la Escuela de Piragüismo, en el Molino de Caparroso, en Pamplona.Una pareja observa la crecida del río Ultzama desde el Batán de Villava.Un furgón de la Policía Municipal circula por el camino de las huertas de la Magdalena.
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PAMPLONA-El Ayuntamiento de Pamplona ha desactivado esta noche la fase de alerta por riesgo de inundaciones, puesta en marcha ayer por la mañana ante el aumento de caudal del río Arga. La alerta se centraba en la mañana del miércoles en Arakil-Etxarren, en el Arga a su paso por Funes, donde el aviso es rojo, y en el Ebro a la altura de Castejón.

El mayor pico de caudal se registró a las 13 horas de ayer martes con 185 m3 por segundo. Desde ese momento, el nivel del río ha ido descendiendo de forma paulatina y a las 9 horas de hoy miércoles ronda los 140 m3, por debajo de los 150 m3, caudal con el que se activa el primer nivel de alerta del Plan de Inundaciones municipal.

Durante el día de ayer apenas hubo incidencias por la avenida de agua. A primera hora de la mañana se cortó al tráfico rodado y peatonal la zona de la Magdalena, donde se produjeron pequeños desbordamientos, que no llegaron a alcanzar las viviendas ubicadas en su entorno. Se cortó el acceso a camino de Burlada y al camino de Caparroso, así como la margen derecha del Arga desde la pasarela cercana a la Ciudad Deportiva Amaya. También se mantuvo cerrada, al igual que durante el fin de semana, la pasarela que atraviesa el río Arga a la altura del Club Natación. Se registraron, igualmente, algunos desbordamientos en el paseo fluvial del río, en la zona del Soto de las Lavanderas, cerca del puente de Curtidores, que inundaron varios metros del camino peatonal.

A pesar de que ya no se está en alerta, la Policía Municipal mantiene colocada la señalización de ‘zona inundable’ en las inmediaciones de la calle Magdalena, Camino de Caparroso y también en la zona peatonal más próxima al parque de la Runa. El dispositivo de vigilancia permanece atento ante cualquier cambio en la situación, aunque no se prevén cambios que puedan volver a activar la alerta. Se reiteran los consejos de precaución a todas las personas que transiten por la orilla del río. Se recomienda no acercarse demasiado al cauce del río para evitar resbalones y posibles caídas y se insiste en la necesidad de respetar las zonas valladas o perimetradas que Policía Municipal determine en cada momento

UN DÍA PENDIENTES DE LOS RÍOS La acumulación de lluvias desde el fin de semana sobre la zona norte de Navarra (más de 120 litros por metro cuadrado en Bera o 115 litros en Iñarbegi en cuatro días), unidas al deshielo de la nieve que aún quedaba acumulada en zonas altas, originaron ayer un importante incremento del caudal de algunos ríos de la Comunidad Foral, como el Arga, Ultzama o Arakil, que se desbordaron levemente en las comarcas de Pamplona y Sakana, anegando huertas o cortando alguna carretera secundaria, pero sin causar incidencias de gravedad.

A primera hora de la mañana de ayer, el Ayuntamiento de Pamplona activó el nivel de alerta ante el aumento del caudal del río Arga y en previsión de un posible riesgo de inundaciones. La fase de alerta se activa en la horquilla de 150 a 250 m3/s de agua y a esa hora el río marcaba un valor superior a 170 m3/s, que llegó hasta los 200 m3/s a última hora de la tarde.

El Servicio de Grúas envío mensajes SMS de aviso a los propietarios de los vehículos que aún estaban estacionados en las inmediaciones del Club Natación y de Cuadras Goñi para que los retirasen ante el riesgo de crecida. La Policía Municipal, a través de las matrículas, trató de contactar asimismo con los propietarios de los vehículos en los domicilios.

Las advertencias se convirtieron en cortes efectivos al tráfico y al tránsito en las pasarelas cercanas al Club Natación y las zonas próximas al Arga, como el acceso rodado y peatonal al Club Natación desde el Labrit, el camino de Burlada, el camino de Caparroso y la margen derecha del Arga desde la pasarela la Sociedad Deportiva Amaya.

Ante esta situación, patrullas de Policía Municipal colocaron distintas vallas en esos lugares para que peatones y conductores conocieran las restricciones establecidas. Asimismo, comunicaron el posible riesgo de inundaciones al albergue de Casa Paderborn, al Molino de Caparroso, a las instalaciones deportivas del Club Natación y Amaya o al Hotel Muga de Beloso. Los ayuntamientos de Huarte y Burlada también alertaron a los vecinos de las crecidas de los ríos Arga y Ultzama.

seguimiento de protección civilEl Servicio de Protección Civil, que durante toda la jornada realizó un seguimiento constante de la evolución de los ríos al objeto de prevenir cualquier situación que pudiera poner en riesgo a la ciudadanía, destacó por la parte que en la estación de Burlada la altura del río era de 2,75 metros (185 m3/s) y la previsión era que se superase los 3 metros (220 m3/s).

Con esta situación, no se produjeron afecciones importantes más allá de balsas de agua y salidas puntuales del río en lugares de ribera y sin afección a infraestructuras y vecindario, como ocurrió en la zona de las huertas de la Magdalena en Pamplona, el polígono de Alcoz en Ultzama o en la zona de Sakana, donde el río Arakil cortó la carretera NA-2410 en el pk. 12,5.

La predicción meteorológica apuntaba a una remisión de las precipitaciones, una previsión que se empezó a cumplir ayer por la tarde al limitarse las lluvias a las partes altas de la divisoria de aguas cantábrico/mediterránea. Así, Protección Civil preveía que el episodio de inundaciones se quedaría por debajo de las avenidas ordinarias, entendiendo por ellas las de un periodo de 2,5 años, y sin afección a la población y a los servicios esenciales básicos.

Tampoco en la Cuenca del Ega, a pesar de la crecida del río, se presagiaban inundaciones, mientras que teniendo en cuenta el caudal de los ríos y la laminación de los embalses, no se esperaban afecciones en la Zona Media y la Ribera, si bien hubo momentos del día en los que se activó la alerta en Funes.

A pesar de no registrarse incidencias reseñables como consecuencia del incremento de caudal de los ríos, desde el Gobierno de Navarra se recomienda circular por las carreteras de la Comunidad Foral con precaución por la posible aparición de balsas. Además, se desaconseja vadear cursos de agua en pistas, así como acercarse a las riberas de los ríos y mantener precaución en los puentes y en las cercanías de los ríos.