Las obras de ampliación del centro Torre Monreal de Tudela acabarán en septiembre

El personal del colegio pide más personal para afrontar la matriculación sobrevenida

Miércoles, 21 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Un momento de la visita de los parlamentarios de Educación Especial.

Un momento de la visita de los parlamentarios de Educación Especial. (CEDIDA)

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Un momento de la visita de los parlamentarios de Educación Especial.

tudela- Las obras de ampliación del colegio público de Educación Especial Torre Monreal de Tudela podrían concluir en septiembre si se cumplen los plazos. Así lo indicó ayer el director del centro, José Luis Gamen, a los parlamentarios que visitaron las instalaciones, ante quienes mostró su “satisfacción, porque va bastante más allá de la actuación que se contempló en su momento. Se van a resolver situaciones básicas. Mañana mismo (por hoy) viene el arquitecto, el objetivo es tenerlo preparado para septiembre”.

Las obras están valoradas en 629.000 euros, de los que 95.000 corresponden a la instalación del Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra (Creena) en el sótano de las instalaciones. “La intervención anterior estaba cifrada en unos 200.000 euros, por este lado estamos muy contentos”, confirmó. En alusión a ese solar que, previa modificación del PGOU de Tudela, fue objeto de cesión definitiva en octubre de 2010, Gamen advirtió que el Gobierno de Navarra ha debido afrontar en primer lugar “la escritura del terreno y del propio centro, que era propiedad de la CAN. Se trata de un requisito previo e indispensable antes de obrar. Ojalá se cumplan los plazos”.

Gamen se refirió al patio exterior, “reducido, insuficiente y sin cubierta”, y a la parcela colindante de 1.570 metros cuadrados que, para dar solución a esta carencia, cedió expresamente el Ayuntamiento de Tudela hace 7 años. “La ampliación se va a llevar a cabo sobre ese solar. Se van a ganar 1.500 metros de patio y se van a habilitar tres espacios nuevos, dos aulas y una sala de ocio. Además, se va cambiar la cubierta, se va a reparar la piscina y se van a renovar algunas instalaciones”.

reivindicacionesPese a esta satisfacción, el director del centro mostró también su preocupación por las carencias y necesidades que sufren. Así, Gamen mencionó a los alumnos con problemas de conducta ajenos a la discapacidad y, a ese respecto, demandó “un protocolo de actuación para saber cómo actuar en situaciones en las que, por razones de seguridad, resulta imprescindible la contención. La sujeción está ya en los centros y ahora mismo, dada la ausencia de cobertura a nivel de Educación, un profesional podría negarse a actuar”. Al hilo de lo comentado, la secretaria del centro, Berta Gómez, puntualizó que “sólo uno de los alumnos responde a ese perfil, pero es suficiente para marcar la vida de toda la escuela, más aún si, como ha sucedido, es de incorporación tardía, algo excepcional y poco recomendable. El departamento no ha estado a la altura. Hemos intentado que vuelva a entrar en la rueda de Salud Mental, para que no dependa de Educación”.

Además, entre otras “debilidades” del Plan de Atención a la Diversidad, Gamen aludió a la “necesidad de actualizar el ratio de alumnado, que data de los años 90”, así como a la “incertidumbre normativa. Esperemos equivocarnos y que no legislen por ahí, pero la dotación debe estar siempre en función de las necesidades, no del diagnóstico. Hay que poner cara a los requerimientos, hay que conocer los proyectos y la organización de cada centro”, recriminó.

El jefe de estudios, Abel Zardoya, dio cuenta de los problemas de estructuración que, a nivel de centro y aula, origina la matriculación sobrevenida, sobre todo “cuando no va acompañada de un incremento paralelo de recursos humanos. En ese caso han sido cinco alumnos, lo equivalente a una unidad escolar, y solo se nos han concedido 4 sesiones de profesor especialista en pedagogía terapéutica, ninguna de audición y lenguaje y 20 horas de cuidador. A todas luces insuficiente”. - F. Pérez-Nievas