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El sector crítico de Podemos Navarra desoye la oferta de la dirección y cierra filas con Laura Pérez

Couso, Carrillo y Velasco, que apoyan a la ex secretaria general, no entregarán las actas ni tampoco la portavocía del Parlamento
Todavía no hay fecha para la asamblea que decidirá los futuros pasos

Andoni Irisarri - Jueves, 22 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Imagen de la bancada de Podemos en el Parlamento foral. En la fila superior, Rubén Velasco y Mikel Buil. Abajo, Carlos Couso, Laura Pérez, Tere Sáez y Fanny Carrillo. Falta Ainhoa Aznárez, que ocupa la presidencia del Parlamento.

Imagen de la bancada de Podemos en el Parlamento foral. En la fila superior, Rubén Velasco y Mikel Buil. Abajo, Carlos Couso, Laura Pérez, Tere Sáez y Fanny Carrillo. Falta Ainhoa Aznárez, que ocupa la presidencia del Parlamento. (Javier Bergasa)

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Imagen de la bancada de Podemos en el Parlamento foral. En la fila superior, Rubén Velasco y Mikel Buil. Abajo, Carlos Couso, Laura Pérez, Tere Sáez y Fanny Carrillo. Falta Ainhoa Aznárez, que ocupa la presidencia del Parlamento.

pamplona- El martes por la tarde, Daniel López Córdoba, secretario de Organización de Podemos Navarra, compareció para poner encima de la mesa una última oferta dirigida al sector crítico del Parlamento que apoya a Laura Pérez en su disputa con la dirección del partido. El portavoz del Consejo de Coordinación exigía a Rubén Velasco, Fanny Carrillo y Carlos Couso que definiesen su postura y que, además, devolviesen la portavocía a Mikel Buil. A cambio, aseguró que su “teléfono, Telegram y Whatsapp” quedarían abiertos, en claro ofrecimiento a tratar de recomponer la situación y minimizar los daños internos. Pero lo más probable es que esa llamada de reconciliación tarde mucho en llegar o, directamente, no llegue a producirse.

Los acontecimientos en torno a la crisis de Podemos Navarra se van precipitando con el paso de las horas. Pero lo que sí está claro a día de hoy es que los cuatro parlamentarios con mayoría en el grupo ni van a entregar sus actas ni mucho menos van a devolver la portavocía a Mikel Buil, alineado con los postulados del secretario general, Eduardo Santos.

otra asamblea a la vistaPrecisamente, el movimiento por el que Carlos Couso, Fanny Carrillo, Laura Pérez y Rubén Velasco acordaron despojar de la portavocía a Buil respondía a un intento por apartar de la dirección del partido la herramienta con la que poder expulsar a la bancada de los no adscritos a los parlamentarios disidentes. Un arma cuyo uso no era descartable (en el caso de Laura Pérez, por ejemplo) si Garantías terminaba resolviendo el expediente de la ex secretaria general en forma de expulsión, como así ha sido.

Otro de los asuntos en el que el grupo de Couso, Pérez, Carrillo y Velasco no está dispuesto a ceder es el relativo a la convocatoria de una asamblea con las bases. El partido, esta semana, defendía que los parlamentarios críticos no estaban capacitados para reunir a los simpatizantes al margen de los cauces oficiales. Pero es una petición que los afines a la ex secretaria general tampoco van a cumplir. Como ya hicieran el pasado 10 de febrero, los cuatro parlamentarios van a volver a citar a las bases para perfilar los siguientes pasos en todo este embrollo, y lo harán sin recurrir a los recursos propios del partido ni a sus instalaciones. En principio, la próxima asamblea estaba prevista para este fin de semana. Sin embargo, ha sido imposible encontrar un local con el aforo suficiente y el encuentro ha quedado pospuesto. Los críticos tampoco tienen prisa, porque saben que después de la expulsión de Pérez la dirección ya no tiene muchas más bazas con las que tratar de defender su posición. Incluso es muy improbable que, pese a la situación de Velasco, Carrillo y Couso, totalmente alineados con Pérez, el partido siga recurriendo a los expedientes y expulsiones. Va en ello no sólo la imagen y el revuelo que pueda generarse, sino la mayoría del cambio y los beneficios que para el partido implica contar con un grupo de siete o de tres.