Los niños y niñas vuelven a tomar la calle en Burlada

las señales que prohíben balones, bicis, patines o patinetes desaparecen de las plazas

Un reportaje de Laura Garde. Fotografía Unai Beroiz - Jueves, 22 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Familias vecinas de Burlada, miembros del Ayuntamiento, Cruz Roja y los grupos de danza de la Escuela Sol Sostenido, junto la nueva señal : ‘Jugamos y respetamos’.

Familias vecinas de Burlada, miembros del Ayuntamiento, Cruz Roja y los grupos de danza de la Escuela Sol Sostenido, junto la nueva señal : ‘Jugamos y respetamos’.

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Familias vecinas de Burlada, miembros del Ayuntamiento, Cruz Roja y los grupos de danza de la Escuela Sol Sostenido, junto la nueva señal : ‘Jugamos y respetamos’.Un niño juega con un balón en la plaza del Ayuntamiento.Técnicos del Ayuntamiento cambian la primera señal.

Con el lema La calle es de todos/Kalea Denona Da, los más pequeños de Burlada reivindicaron ayer su derecho a jugar con balones, patines, patinetes y bicis en plazas y parques. En el municipio hay entre 50 y 60 señales que lo prohíben, y con el objetivo de llegar a reemplazarlas todas, ayer se cambió la primera, en la plaza del Ayuntamiento. “El mensaje que mostrarán ahora es Jugamos y respetamos/Errespetuz Jolasten Gara. Vamos a empezar con las 27 ubicadas en lugares más emblemáticos de Burlada. Después, hablaremos con asociaciones de vecinos, entre otros colectivos, que pusieron también las suyas y les animaremos a hacer lo mismo”, explicó Joseba Ginés, concejal de Servicios Sociales.

El derecho al juego está recogido en el artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño, y por ello, se ha puesto en marcha la iniciativa del Ayuntamiento. Otro de sus intereses es recuperar la calle como espacio de aprendizajes colectivos y de socialización para la infancia, sin que sea excluida de las plazas por sus juegos: “Queremos contribuir así a dar vida al pueblo, recobrando la presencia de los niños y niñas en los espacios públicos, que, en parte, se ha perdido. Además, cuantos más niños y niñas haya en los espacios públicos, estos serán más seguros”, aseveró el edil.

Ginés quiso subrayar también que, tal y como dicen las nuevas señales, están comprometidos con los principios de convivencia y tolerancia entre adultos, niños y niñas y adolescentes, que permiten las relaciones vecinales e intergeneracionales.

Los txikis, respaldados por sus padres, dejaron claro que lo único que quieren es jugar y que para eso necesitan lugares donde poder hacerlo: “Este primer cambio es una buena señal”, expresaron en la introducción del acto.

Sonia Mejías tiene dos hijos, de 4 y 1 año de edad. Ve el cambio como “positivo” y cree que con respeto, pequeños y mayores pueden convivir. “Para los más pequeños si que hay espacio, pero para los adolescentes, si les prohíben el balón en las plazas, por ejemplo, no. Necesitan esas zonas. Antes, la infancia siempre estaba en la calle. Tiene que volver a a ser así”, expresaron, por su parte, Carmen Apolinario y Fredy Alania con un hijo de 15 años y una hija de 10 meses. De la misma manera, Raquel Ramallo y Mirian Begiristain, madres con niños de 5 y 2 años, y de 6 y meses, respectivamente, están de acuerdo con Sonia, Carmen y Fredy: “Es una buena iniciativa. No se puede prohibir a los niños jugar, son niños. Es verdad que hay en lugares que, pese a las señales, lo hacían. Pero que las retiren es algo simbólico”. Eva Etxeberria, con pequeños de 2 y 6 años, y Marta Pérez, de 6, 4 y 2, están al deseo de que se vuelva a jugar en todos los lugares públicos: “Es una iniciativa pionera que nos gusta. Los niños son vida y cuando son pequeños, necesitan esto”, concluyen.

otras actividadesEn una tarde organizada para ellos, pudieron disfrutar de los bailes de dos grupos de hip-hop de la Escuela de Música y Danza Sol Sostenido, de una merienda de bollo y chocolate y de otros juegos preparados por Cruz Roja.