Trump quiere armar a profesores como solución a los tiroteos escolares

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Viernes, 23 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Samuel Zeif (i), superviviente del tiroteo de Douglas High School, llora tras intervenir en la reunión con Trump.

Samuel Zeif (i), superviviente del tiroteo de Douglas High School, llora tras intervenir en la reunión con Trump. (Foto: Efe)

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Samuel Zeif (i), superviviente del tiroteo de Douglas High School, llora tras intervenir en la reunión con Trump.

Washington- El presidente estadounidense, Donald Trump, escuchó ayer los duros testimonios de una veintena de personas afectadas por varios tiroteos en el país, entre ellos supervivientes del ataque de la semana pasada en Florida, y prometió “una solución” para una amenaza que desde hace años es rutinaria en EEUU.

“Estamos aquí porque mi hija no tiene voz. La asesinaron la semana pasada”, dijo enojado Andrew Pollack, cuya hija Meadow estuvo entre las 17 víctimas mortales del tiroteo del 14 de febrero en el instituto Marjory Stoneman Douglas de Parkland (Florida). “¿Cuántas escuelas más, cuántos niños más tienen que ser asesinados? Esto se acaba aquí, con este Gobierno y conmigo (...). Deberíamos haberlo arreglado después del primer tiroteo. Y estoy cabreado, porque a mi hija no la voy a volver a ver”, añadió Pollack, alzando la voz.

Trump invitó a Pollack, a seis estudiantes del instituto donde se produjo el tiroteo de Florida y a sus padres a una reunión en la Casa Blanca, a la que también asistieron otras personas afectadas por ataques en centros educativos del país, como los de Columbine (Colorado, 1999), y Newtown (Connecticut, 2012).

El presidente quería escuchar sus ideas sobre cómo reforzar la seguridad en las escuelas, algo que ha calificado como una “máxima prioridad” para su Gobierno después de lo sucedido en Florida. “Vamos a trabajar muy duro, este tema es muy difícil, muy complejo, pero vamos a encontrar una solución”, garantizó Trump.

El presidente sugirió que algunos profesores de las escuelas del país podrían portar armas de manera oculta para responder rápidamente si se produce un tiroteo, dado el tiempo que puede tardar la Policía en llegar al lugar de los hechos tras recibir una alerta. “Los profesores tendrían un permiso especial, y (la escuela) ya no sería una zona libre de armas”, aventuró. “Vamos a examinar esa idea muy en serio, mucha gente va a estar opuesta a ello, y mucha gente va a estar de acuerdo”, añadió Trump, que propuso también que en las escuelas pueda haber “profesionales” o “marines” armados por si es necesario responder a un tiroteo. Trump reconoció que esa idea es “controvertida”, y preguntó a los asistentes qué opinaban al respecto. La idea satisfizo a Pollack, el padre que perdió a su hija en Parkland, pero generó críticas de otros asistentes, entre ellos dos progenitores cuyos niños de 5 y 6 años fueron asesinados en el tiroteo de 2012 en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown. “Mi esposa es profesora, y ella le diría que los maestros ya tienen suficientes responsabilidades como para además tener la enorme responsabilidad de la fuerza letal que puede acabar con una vida”, dijo Mark Barden, que perdió en Sandy Hook a su hijo Daniel.

Barden y Nicole Hockley, cuyo hijo Dylan falleció en ese mismo tiroteo, pidieron al presidente que se centre en la prevención de los tiroteos, en dar a los maestros la formación necesaria para poder identificar a sus alumnos que tengan problemas mentales o sufran acoso por parte de sus compañeros, y ayudarles a tiempo. Trump también opinó que debe haber “más instituciones mentales” para ingresar a “enfermos” como el autor del tiroteo de Florida, Nikolas Cruz.

“Nunca hablé de dar armas a los profesores. Lo que dije fue examinar la posibilidad de dar pistolas ocultas a profesores expertos en armas con experiencia militar o de entrenamiento especial, solo a los mejores”, un 20% según sus cifras, aclaró horas más tarde, al crecer la polémica. “Una escuelas sin armas es un imán para la gente malvada”, sentenció. - D.N.