Los gatos asilvestrados amenazan la pervivencia de muchas especies

Ocasionan graves daños a la fauna, se hibridan con el gato montes y le trasmiten enfermedades

Domingo, 25 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Cruce de gato doméstico (‘Felis catus’) con gato montés (‘Felis silvestris’), al que se conoce como gato cimarrón o asilvestrado.

Cruce de gato doméstico (‘Felis catus’) con gato montés (‘Felis silvestris’), al que se conoce como gato cimarrón o asilvestrado. (Foto: J.M. Agramonte)

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Cruce de gato doméstico (‘Felis catus’) con gato montés (‘Felis silvestris’), al que se conoce como gato cimarrón o asilvestrado.

Pamplona- Por si la fauna silvestre no tuviera bastante con el problema que supone la degradación del hábitat de la estepa cerealista ocasionado por la agricultura moderna y la gran cantidad de herbicidas y venenos con los que se trata el campo, una de las mayores afecciones que amenaza la supervivencia de una gran cantidad de aves, pequeños mamíferos y reptiles están siendo afectadas por la alta incidencia de gatos domésticos asilvestrados que pueblan la mayor parte de los términos municipales de Navarra, siendo culpables de ellos sus dueños que o bien los abandonan, o los llevan a granjas y establos en el campo para que se coman ratones, no dándose cuenta del increíble impacto que están ocasionado en la vida silvestre. Esto es un hecho tan grave que en diversas partes del mundo han contribuido a la extinción de muchas especies, especialmente en islas donde son endémicas , como por ejemplo ha pasado en las Canarias con el lagarto gigante de Canarias, el pinzón azul, o la tarabilla de Fuenteventura. En Navarra los mayores impactos se producen con la microfauna, diversas especies de fringílidos, lagartos ocelados, gazapos de conejos, crías de perdices y de codornices, y resto de animales protegidos al predarlos intensamente.

Se ha descubierto que aunque estén bien alimentados, durante el tiempo que pasan en el campo, cada vez se van acostumbrando a cazar más y más aumentando en ellos un gran instinto depredador y un aumento de tamaño que ocasiona que capturen un elevado número de presas que son capaces de cazar, ocasionando un gran número de bajas en especies susceptibles de protección.

Tarea de la ADMINISTRACIONDesde hace años, desde la Asociación de Cazadores Navarros Adecana se han dirigido al departamento de Medio Ambiente alertando de este grave problema, para que ponga todos los medios posibles para minimizar en lo posible este grave problema, todo ello en base a la normativa existente que establece que las Administraciones Públicas la cual establece que deben evitar la introducción y proliferación de especies, subespecies o razas geográficas distintas a las autóctonas, en la medida que puedan competir con éstas, alterar su pureza genética o producir desequilibrios ecológicos, promoviendo los mecanismos de coordinación necesarios con los demás órganos de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y el resto de las Administraciones Públicas. Desde esta Asociación indican que no solo debe actuar la Administración foral sino que los Ayuntamientos deben de colaborar en ello, algo que salvo contadas excepciones los cazadores echamos en falta, limitándose a conceder autorizaciones para que las sociedades de cazadores con un control de un guarderío que se les obliga a pagar realicen batidas nocturnas para intentar eliminar los ejemplares fuera de control que puedan encontrar en sus recorridos nocturnos, algo que debería de llevar a efecto de oficio la Administración.

Kerstin y Stephan Voigt, de la organización Wild Bird Aid, han publicado un informe titulado Cats and Wildflife realizado en la Isla de Wight (Reino Unido) en la que alertan de las consecuencias de dejar salir a los gatos domésticos al exterior.

Los habitantes de este lugar que poseen felinos pensaban como pasa en Navarra que dejarlos salir al exterior es bueno para ellos. Por desgracia, el estudio realizado demuestra que supone un gran riesgo para la muerte para muchos otros animales. Los gatos que pasan tiempo en el exterior pueden matar a miles de animales incluso si están bien alimentados.

Además un estudio científico dirigido por el CSIC ha demostrado que los gatos (Felis catus) tienen una alta incidencia sobre las poblaciones silvestres de aves y sobre el medio ambiente, en general. Casi un tercio de los gatos domésticos asilvestrados captura y mata animales con frecuencia. Esta investigación dio como resultado que los gatos sacrifican un promedio de 2,1 animales por semana. El 13% de las muertes totales son aves, aunque cazan de todo: lagartijas, ratones, ardillas, ranas y serpientes.

La presencia de estos gatos domésticos asilvestrados amenaza la supervivencia del 8% de las especies de aves, mamíferos y reptiles catalogados como en peligro crítico por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)

Según un estudio publicado en Nature Communications, se ha demostrado el devastador impacto que En Estados Unidos, donde hay 84 millones de gatos domésticos, están provocando en el resto de la vida animal de este país, representando la principal amenaza para los pajados y pequeños mamíferos de este país, donde se estima que son los responsables de la muerte de un 15% de ellos.

Según estudios del biólogo Felix Manuel Medina manifestados a Efe, los gatos asilvestrados son un serio peligro para los vertebrados endémicos de Canarias, donde fueron introducidos inicialmente para controlar plagas de ratas y ratones, pero que desde su llegada empezaron a causar problemas a la fauna autóctona. Medina afirma que los gatos nunca pierden su capacidad de cazador, y aunque estén saciados y alimentados, siguen matando y depredando por su propio instinto.

MICROCHIP A LOS GATOSDesde Adecana, su presidente Carlos Irujo nos trasmite que no pueden entender que la mayor parte de los animales que tienen dueño, como por ejemplo los perros y especialmente los de los cazadores, se les obliga a cumplir las obligaciones legales que derivan de su tenencia, identificarlos con microchip, y censarle en el ayuntamiento, vacunarlos, etc, estando prohibido lógicamente el abandonarlos, pero sin embargo en el caso de los gatos, no hay obligación alguna para controlar quienes son sus dueños, no existe obligación de ponerles microchip ni vacunarlos. y aunque está prohibido maltratarlos no hacemos más que ver gatos abandonados en las ciudades y en las cercanías de los pueblos.

Desde Aran Servicios Medioambientales, sus técnicos informan que en el caso de los gatos es especialmente preocupante la hibridación que suele producirse con el gato montés, especie protegida a la que se está alterando su pureza genética, y dado que no tienen control alguno de las enfermedades que suelen padecer, el riesgo de trasmitir a la especie salvaje una serie de graves enfermedades como la peritonitis felina, la leucemia, incluso en algunos casos la rabia, algunas de tratamiento muy complejo que diezman las poblaciones de gatos al no estar bajo control. - D.N.