A la contra

La gente ‘feliz’

Por Jorge Nagore - Domingo, 25 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Conozco gente bastante feliz. Feliz en el tiempo largo, gente feliz en el momento conozco mucha, pero que esa felicidad les dure y se les note en la forma de ser y de actuar durante bastantes años pese a los vaivenes y golpes que todos sufrimos veo menos. No me refiero a esa felicidad idiota de no pisar el suelo y eso, no, me refiero a la que hace que sigas para adelante con más alegría que temor y sin el piloto automático puesto, esa marcha vital que a veces se pone ella sola cuando la rutina de los días o hasta de los años se va silenciosamente imponiendo. La gran mayoría de esa gente feliz o mejor sería decir alegre que conozco me doy cuenta que tiene una característica bastante común, no toda pero sí mucha de ella: hace poco caso o casi ningún caso a los medios de comunicación. No quiero decir que vivan en una burbuja, aislados de las noticias o de los chismes, pero sí que no viven obsesionados con el día a día que aparece en las televisiones, los periódicos o internet, ni mucho menos con ese pseudo escenario de la realidad en el que se pueden convertir las redes sociales, muy válidas para muchas cosas pero un horror para salir de ahí con un poco de optimismo en la especie y en el futuro. Suelen ser gente a la que esa maraña de basura que emite día a día la realidad que nos es contada no les salpica, bien porque no se exponen a ello o bien porque no le dan más importancia. No digo que quienes estamos más expuestos -por trabajo, vicio o hobby- a la actualidad seamos todos unos amargados, pero imagino que científicamente sería comprobable medir el porcentaje de amargura que tenemos cada uno y que nos llega solo de contemplar el exterior. Ver lo que sucede cada día en eso que se llama España, con retrocesos económicos, sociales, jurídicos, de libertades y de confianza en casi nada o en casi nadie avinagra al más contento. Es una fosa séptica y asomarse se paga.