En 2017 se depositaron 13.025 toneladas más

La basura doméstica crece desde 2014 con el cambio de ciclo económico

En 2017 se depositaron 13.025 toneladas más entre fracción resto y orgánica
El biorresiduo sólo es el 13% de la basura que separamos

Ana Ibarra | Unai Beroiz - Domingo, 25 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los nuevos contenedores de materia orgánica en la Comarca de Pamplona.

Los nuevos contenedores de materia orgánica en la Comarca de Pamplona. (IBAN AGUINAGA)

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Los nuevos contenedores de materia orgánica en la Comarca de Pamplona.

PAMPLONA.- La propia consejera de Medio Ambiente y Desarrollo Rural Isabel Elizalde lo reconocía en su última comparecencia parlamentaria. La actividad económica va al “alza” y aunque se desea un “desacoplamiento” entre este crecimiento (producción y consumo) y la generación de residuos la tendencia indica lo contrario. 273.083 toneladas de residuos domésticos y comerciales (al margen del industrial) en 2016 y la previsión es que este número crezca en 2017. Una curva que va en ligero pero continuado ascenso desde el 2014, año en el que se produjo un repunte (ese año se generaron 262.602 toneladas) tras el receso registrado durante los años de la crisis (en 2010 se llegaron a generar 280.607 toneladas). De este último año 2017 tenemos un dato provisional: entre la fracción resto y la orgánica hay 13.000 toneladas más respecto al 2016.

En el ámbito de Pamplona y su Comarca, los números son también claros: las 145.778,73 toneladas de residuos recogidas durante 2017 suponen un aumento del 1,69% respecto al año anterior. Este incremento también confirma el cambio de ciclo iniciado en 2014 tras los descensos sucesivos registrados desde 2009. Por otro lado, los datos de la MCP de 2017 indican que la recuperación de la materia orgánica mediante el quinto contenedor ha experimentado un ligero descenso del 0,65%. En cambio va al alza el compostaje doméstico, comunitario y la autogestión. También ha caído casi un 11% el apartado de “voluminosos”.

Cada navarro genera 426 kilos de residuo doméstico al año, que se traduce en 1,17 kilos al día (datos 2016). Cifras en cualquier caso inferiores a los 434 kilos generados en el conjunto del Estado y las 477 en Europa. “La economía tiene su peso y lo que estamos intentando siguiendo la línea de Europa es que el crecimiento del consumo no suponga una mayor generación de residuos”, admite Iñaki Urrizalqui, director del Consorcio de Residuos de Navarra. En definitiva, generar menos y recuperar más como propone el Plan de Gestión de Residuos 2017-2027. Urrizalqui se queda en todo caso con un dato positivo y es el incremento de la recogida de materia orgánica en los últimos años, y la apuesta que ya se está haciendo para “potenciar” estas cifras en un periodo de dos o tres años. De los 11.312 toneladas del 2012 de materia orgánica recogidas hemos pasado a 22.088 del 2017.

Por pereza para separar, por desconocimiento, por no querer acumular basura en la cocina... Son mil las excusas que tenemos para no reciclar. Lo cierto es que en este momento sólo el 40% de los residuos domésticos y comerciales que generamos se recogen de forma separada. El 59% es recogida “mezclada” (fracción resto que va al contenedor verde en el caso de la Comarca de Pamplona) y, por lo tanto, como señala la directora de Medio Ambiente, Eva García, “la mezcla de materia orgánica con otros productos hace inviable su valorización. Y ahí estamos perdiendo de manera dramática recursos importantes para la sociedad y capacidad de empleo”. Sólo un 13% de la materia orgánica se separa en origen.

También la consejera destacaba esta semana la importancia de campañas de concienciación para hacer entender a la población “qué es lo que tiene que echar a la fracción resto porque de esta manera seremos capaces de conocer que el resto tiene que ir a alguna de las fracciones que tenemos”. Ni pilas, ni bombillas, ni plástico. Al contenedor resto sólo deben ir pañales, papel y cartón sucios, cristales...

biorresiduo Navarra es una de las comunidades autónomas que más recoge de forma selectiva los envases ligeros y el vidrio. Está avanzando en la recogida separada de la materia orgánica, y según diversos estudios, “la ciudadanía navarra está comprometida con el reciclaje y el cuidado del medio ambiente”. La asignatura pendientes pasa, como reitera el Gobierno, por extender la recogida selectiva de materia orgánica (comida, restos de poda y jardinería) a toda la población e incrementar los niveles de “calidad y cantidad” en su recuperación. El plan foral propone que para 2020 se recoja de forma separada el 50% de la materia orgánica y 70% para 2027.

Por otro lado, el Gobierno foral quiere analizar de forma pormenorizada los resultados en cantidad y calidad de las recogidas de materia orgánica que se realiza en cada mancomunidad (diez que recogen la materia orgánica), con los diferentes sistemas adaptados.

La MCP también pondrá en marcha una prueba piloto para el acceso a contenedores verdes y marrones con tarjeta individual en Azpilagaña y Nuevo Artica, un control que a su vez viene a coincidir con la entrada en vigor de la nueva tasa prevista para primar a las entidades que mejor separan.

Eva García aseguró además que la fiscalidad ambiental prevista en la nueva ley no tiene un afán recaudatorio sino de resolver un “problema ambiental grave”. Ese canon de vertido (se pondrá en marcha a partir de julio) recogida en la nueva ley foral en tramitación parlamantaria permitirá generar “un fondo que reinvierta y revierta a las entidades en la mejora de la prevención, investigación, formación, en la mejora de los sistemas de recogida selectiva, reciclaje y valorización, en la recuperación de zonas degradadas, y en los sistemas de trazabilidad, así como en la mejora de nuestros comportamientos de consumo”.