la carta del día

¿Enfermeros? No, siempre enfermeras

Por Miren Goñi Díez - Lunes, 26 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El sexismo en el lenguaje tiene muchos capítulos sin resolver. Estas semanas hemos asistido a un debate público tras las declaraciones de una representante política, utilizando el término portavoza en vez del de portavoz. Aquí mismo, en Navarra, se plantea una situación semejante, pero con un carácter incluso más involutivo.

La Dirección de Osasunbidea quiere que las enfermeras pasemos a ser consideradas enfermeros. El punto de partida es que cuando ahora nos referimos a las enfermeras se están violando las reglas gramaticales, que según la RAE, dicen que en los plurales genéricos debe utilizarse el género masculino.

¿Y cómo me refiero ahora al varón que ejerce de matrona? ¿Matrón? A lo mejor, y ahora que los hombres van creciendo en número en tan vetusta profesión, va y le acaban encontrando una denominación más digna... como las azafatas, que desde que sumaron a sus filas a los varones, ya no son tales: tienen un nombre mucho mas digno: tripulantes de cabina… Sí, sí, como lo oyen.

No ayudante ni auxiliares, no, tripulantes de cabina. Cómo no. Así que estamos a la espera de ver qué denominación emplean para enfermería y que no signifique tener un papel secundario con respecto al médico. Según indica la Real Academia: “El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino”. Por ello, “es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto”. Así, los enfermeros, es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de enfermeras sea abrumadoramente superior al de enfermeros varones.

Por ello, en la plantilla orgánica de Osasunbidea, con un 77% de la plantilla en género femenino, de la cual el 31,8% es personal sanitario titulado en la que encuadraríamos al estamento de enfermería, solo hay un 4,86% de titulados sanitarios masculinos, y ahora porque así lo ha decidido la dirección de Osasunbidea, las Amaias, Marías, Edurnes, Juanas, Ainhoas... pasan a ser enfermeros.

¡Cómo pretenden que esto no nos indigne! La cada vez más masiva presencia de mujeres en la carrera de Medicina no hace que se plantee el cambio de denominación de médico en médica, palabra que a su vez suena vulgarísima. Veamos médico, cultísimo, médica, vulgarismo. Es curioso que se aluda por sargenta a una mujer autoritaria, y no pueda utilizarse el mismo vocablo para nombrar su profesión, que seguirá siendo sargento.

Es lo sutil del lenguaje y las actitudes antifemeninas. Se trata de autoritarismo, dominancia y menosprecio, con la gravedad de que es utilizado por las instituciones, que a su vez se supone pretenden fomentar las actitudes antimachistas en la sociedad. Incongruencias.

¡Por todo esto reivindiquemos nuestra posición! Enfermeras, azafatas, modistas … as… siempre as… ¡No al machismo!

La autora es delegada de ELA en Osasunbidea