Detienen a un camello por ofrecer a un agente de paisano “porros buenos”

Martes, 27 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

murcia- La Policía Local de Murcia detuvo a un individuo que había ofrecido “porros buenos” y “polen de marruecos” a un agente vestido de paisano. La confusión tuvo lugar en la plaza de la Universidad de Murcia, según informa la Policía Local a través de su página web. En la mencionada plaza, un individuo se dirigió a una unidad policial, que vestían de paisano, para intentar venderles droga. “Tengo porros buenos” y “tengo polen de Marruecos a cinco euros, ¿quieres?”, preguntó el despistado camello a un agente, para, a continuación, sacar del bolsillo de su abrigo una porción de la droga. En ese momento los clientes se identificaron como policías e incautaron al detenido 3 porciones de hachís, un billete de 5 euros y otros 5 euros en monedas. Roban en Barcelona el consolador de Beyoncé valorado en 17.000 euros

barcelona- Un ladrón robó el viernes, en la tienda erótica más exclusiva de Barcelona, Love Stop, el consolador de Beyoncé valorado en 17.000 euros. Eran casi las tres y media de la madrugada cuando el hombre accedió a la tienda donde se encuentran piezas únicas como el consolador que David Beckham le regaló a su mujer, Victoria, o el que el marido de Beyoncé le regaló a la intérprete de Single Ladies. Precisamente, este último, el que ha caído en manos ajenas. El vibrador no es uno cualquiera ya que está bañado en oro y su precio asciende a 17.000 euros. Para llevarse el botín el hombre traspasó una persiana y dos puertas de cristal y llegó hasta la vitrina donde rompió el cristal y cogió otros dos consoladores en tan solo unos pocos segundos. Además, se hizo con otros juguetes eróticos: un estimulador de clítoris y un dilatador anal. El robo duró tan solo dos minutos y el botín que consiguió está valorado en 40.000 euros. El director de la tienda, Raül Escalona, cuenta que son los únicos en el mundo, junto con el Museo de Nueva York, que cuentan con estas piezas y asegura que nunca se había imaginado que le podrían robar.