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Detenidos el presunto autor del doble crimen del pantano de Susqueda y su hijo

Jordi Magentí Gamell, de 60 años, ya fue condenado a 15 años por asesinar a su expareja hace dos décadas en Anglès

Martes, 27 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Mossos d’Esquadra en el lugar donde aparecieron los cuerpos.

Mossos d’Esquadra en el lugar donde aparecieron los cuerpos. (Foto: Efe)

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Mossos d’Esquadra en el lugar donde aparecieron los cuerpos.Jordi Magentí Gamell.

Girona- Los Mossos d’Esquadra detuvieron ayer como presunto autor del doble crimen del pantano de Susqueda a Jordi Magentí, quien en 1997 mató a su expareja en Anglès (Girona), asesinato por el que en 2009 salió de prisión tras cumplir 12 de los 15 años de condena.

Además de detener al supuesto autor del asesinato de los jóvenes Marc Hernández, de 23 años, y su novia Paula Mas, de 21, en agosto del pasado año, junto al pantano de Susqueda, donde habían acampado, los Mossos también arrestaron ayer a su hijo, de 29 años, en Salt (Girona), en relación con la investigación.

El jefe de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos, Antonio Rodríguez, aseguró que la policía catalana no tiene “ninguna duda” de que el principal detenido, Jordi Magentí Gamell, de 60 años, es el autor material del doble crimen de Susqueda, ya que así lo avalan las pruebas obtenidas. Sin embargo, según fuentes del caso, el detenido, a quien por el crimen de 1997 se le aplicó la atenuante de alteración psíquica, ha defendido su inocencia y alegó que tiene coartada para demostrar que el día del doble crimen, el pasado 24 de agosto, no se encontraba en los alrededores del pantano de Susqueda, que visitaba con frecuencia.

De hecho, Jordi Magentí llegó a ser interrogado en los últimos meses como testigo por los Mossos, que detectaron la presencia de su vehículo en el pantano de Susqueda en varias ocasiones, aunque el ahora detenido alegó que no estuvo allí.

Según indicaron fuentes de la investigación, Magentí planeaba viajar próximamente a Colombia, donde se encuentra su actual pareja, con la que inició una relación en 2012.

ninguna vinculaciónEl detenido no tenía ninguna vinculación directa con la pareja asesinada ni con su entorno, según los investigadores, que se centran ahora en tratar de determinar el móvil del crimen de Marc Hernández, vecino de Arenys de Munt, y su novia Paula Mas, residente en Cabrils, dos municipios de la comarca barcelonesa del Maresme.

Los dos jóvenes, que estaban de vacaciones en una zona recóndita de Susqueda, desaparecieron el 24 de agosto pasado, si bien los cadáveres no fueron localizados hasta el 26 de septiembre, medio hundidos en el pantano, donde los Mossos también localizaron el kayak con el que iban a hacer una excursión y su coche. Tras las detenciones del padre y de su hijo, los Mossos registraron la casa familiar de Anglès, en el marco de su investigación para aclarar las circunstancias del doble crimen, en el que la principal incógnita por resolver aún es el móvil y localizar el arma de fuego con el que se cometió.

El principal sospechoso del crimen de Susqueda estuvo 12 años en prisión por haber matado en 1997 a la que entonces era su expareja, si bien salió en libertad condicional en julio de 2009, 3 años antes de que, en noviembre de 2012, se cumplieran los 15 años de cárcel que le impuso de la Audiencia de Girona. Jordi Magentí se entregó el 4 de diciembre de 1997 a la Policía Local de Anglès, localidad en la que ha residido toda su vida, tras matar a su expareja Josefa G.F., justo en el día que la mujer cumplía 37 años de edad, tras divorciarse de ella en abril. El acusado ingresó inmediatamente en prisión provisional después de confesar que había matado a su expareja con una escopeta de caza, tras esperar a la mujer en la calle Ter de Anglès agazapado en un coche para que ella no le viera.

Cuando el hombre vio que la mujer llegaba caminando a su altura, la llamó por su nombre y le descerrajó tres disparos con la escopeta, que impactaron en el costado izquierdo y la hicieron caer al suelo, ya que las balas, usadas para la caza del jabalí, tenían una gran capacidad destructiva. El hombre recargó la escopeta y disparó por cuarta vez por la espalda para rematar a la mujer.

En el juicio, que se celebró con jurado popular, el autor confeso del crimen alegó que padecía un transtorno mental que disminuía su capacidad para controlar la voluntad sobre sus actos, ya que estaba recibiendo tratamiento psiquiátrico por ansiedad y depresión. La pareja, que tenía dos hijos (entonces tenían 9 y 16 años de edad) se había separado en abril de 1997 a consecuencia de un progresivo deterioro de su relación conyugal, hasta el punto que la mujer le había denunciado por amenazas de muerte. Durante el juicio, el acusado declaró que el día del crimen estaba indeciso, ya que no sabía si disparar al aire y guardar la escopeta o apuntar hacia su expareja. “Me puse a disparar como un loco”, aseguró. - Efe