Una aliada con galones de las víctimas de violencia machista

La subinspectora de Policía Municipal Margari Guembe recibe la medalla al mérito policial en el I Encuentro Nacional de Mujeres Policía

Ana Ibarra | Javier Bergasa - Martes, 27 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Margari Guembe, junto a sus compañeros de trabajo Santiago Esparza y Félix Echavarri en la brigada de denuncias de Policía Municipal.

Margari Guembe, junto a sus compañeros de trabajo Santiago Esparza y Félix Echavarri en la brigada de denuncias de Policía Municipal. (JAVIER BERGASA)

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Margari Guembe, junto a sus compañeros de trabajo Santiago Esparza y Félix Echavarri en la brigada de denuncias de Policía Municipal.

pamplona- Es de los pocos puestos de mandos ocupados por mujeres que tiene la Policía Municipal de Pamplona pero con una presencia sólida. Un liderazgo reconocido a lo largo de sus 25 años de carrera y objeto de reconocimiento en el I Encuentro Nacional de Mujeres Policía celebrado la semana pasada en Madrid. Perfeccionista y constante: así la definen sus compañeros y compañeras. Autoridad ganada a pulso en un cuerpo más que masculinizado con apenas dos subinspectoras y dos cabos representadas entre un total de 408 agentes. La subinspectora de la Oficina de Denuncias Atención Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona Margari Guembe Terés fue reconocida con la medalla al mérito policial por su trayectoria profesional y, de forma especial, su contribución al desarrollo de las funciones de policía judicial y científica a su servicio. De hecho, es uno de los pocos cuerpos de policía local que realiza tareas de investigación judicial.

Asimismo, el jurado que concedió el premio quiso reconocer también los éxitos obtenidos con su trabajo para lograr la condena judicial de violadores y otros delincuentes detenidos por agresiones machistas. En total, se reconoció a 22 mujeres, pertenecientes a diversas organizaciones policiales de ámbito nacional, autonómico y local.

Margari llegó a la policía de Pamplona en 1993 a través de una oposición de 34 plazas de las que seis fueron ocupadas por mujeres. La promoción anterior, en la que entró su homólogo en la ODAC, Félix Echavarri, fue para cuatro agentes mujeres de entre 60 debutantes. Guembe ha trabajado en patrullaje y en seguridad ciudadana (intervención) antes de pasar a la Oficina de Denuncias en 2003. Cinco años después fue ascendida a cabo, y en junio de 2016 pasó a desempeñar el cargo de subinspectora. En la llamada ODAC recogen las denuncias ciudadanas que llegan por su propio pie o las que se tramitan de oficio (casos de malos tratos o violaciones por ejemplo), documentando caso a caso hasta que son trasladadas al juzgado. Se trata de robos, hurtos, estafas, daños y delitos contra la libertad sexual y agresiones sexuales. De hecho, la oficina de denuncias que en este momento arropan 23 agentes está especializada en violencia machista: ellos lo denominan “protocolo” pero lo cierto es que todo el engranaje de acompañamiento e investigación que precede a la vía judicial funciona, admiten Guembe y Echavarri, aunque apenas sea conocido. La víctima de maltrato goza de todas la garantías, tiene la opción de ser atendida por un psicólogo y un abogado del SAM, a los que dependiendo del grado de “afectación” también se “les llama aunque no lo quieran”, por ejemplo en casos de agresiones sexuales.

Margari asegura que la mayoría de mujeres da el paso de denunciar ante una agresión. Desde el cuerpo se les anima a ello insistiendo en el “apoyo” con el que van a contar a partir de ese difícil momento. Casi siempre es una llamada vecinal o “de la calle” la que les reclama: “La mayoría de las intervenciones en calle son de oficio”. Se ven los hechos, los testimonios, los antecedentes familiares, otros episodios anteriores... Y se actúa. El año pasado tramitaron 299 denuncias por maltrato.

Hay dos líneas de actuación. Por un lado, la intervención integral con la víctima incluyendo un seguimiento policial si la valoración de riesgo así lo indica. El agresor, por otro lado, es detenido, declara y pasa a disposición judicial. En Navarra contamos con un Juzgado específico de Violencia de Género al que llega directo el atestado. El perfil de víctima se corresponde con una mujer de mediana edad, entre 30 y 50 años, y con un aumento de las denuncias en fiestas o fines de semana por agresiones de baja intensidad. Las coordenadas del hecho: salidas de discoteca o ocio nocturno, tocamientos, acosos... Y un porcentaje de mujeres extranjeras superior.

Tanto la proximidad de la policía como esa primera toma de declaraciones a testigos, víctima y agresor (ese primer relato) son dos elementos claves tanto en el anclaje de la denuncia como en la futura investigación judicial y en la aportación de pruebas que posibilite una condena firme del agresor.

“En cualquier barrio, en cualquier calle hay una emisora cerca y una patrulla específica”, resalta Margari. ¿Qué se ofrece a la víctima? “Tranquilidad, seguridad, empatizar con ella... Cuando la víctima ve que tiene apoyo, que nos pueden llamar en cualquier momento de peligro, que tienen una persona de referencia, se siente más aliviada...”, subraya Margari, que dice sentirse satisfecha en su trabajo. La verdadera recompensa, asevera, llega cuando “te implicas para que salga todo bien y sabes que has garantizado todos los derechos tanto a la víctima como al detenido”.

El acto de entrega del premio nacional contó con la presencia de la delegada del área de Gobierno de Políticas de Género y Diversidad del Ayuntamiento de Pamplona, Celia Mayer, la presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, Pilar Cancela, y representantes de la Junta de Unijepol España. Este I Encuentro Nacional de Mujeres Policía se celebró dentro del Salón Internacional de la Seguridad (SICUR), la principal feria de seguridad que se celebra a nivel nacional, que tuvo lugar en IFEMA, organizado por Unijepol (Unión Nacional de Jefes y Directivos de Policía Local) -de cuya sección femenina partió la candidatura de Guembe-, con la colaboración de la Federación Española de Municipales y Provincias. El Ayuntamiento de Pamplona destacó que en este encuentro se ha pretendido poner de manifiesto “la importante e imprescindible contribución de las mujeres a los servicios policiales y la necesidad de impulsar acciones positivas y otras medidas para lograr mayores cotas de igualdad, tanto en la composición de las organizaciones policiales como en sus escalas de mando”.