Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
un temporal de nieve barre navarra

Palas y sal, volante, bolas de nieve y solidaridad

La jornada dejó estampas de trabajo duro, ayuda y momentos de diversión

Un reportaje de Ana Ibarra/Unai Yoldi - Jueves, 1 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El villavés Mikel Arrasate termina el reparto del pan con mayor retraso que otros días, a las 11.30 horas.

El villavés Mikel Arrasate termina el reparto del pan con mayor retraso que otros días, a las 11.30 horas. (Unai Yoldi)

Galería Noticia

El villavés Mikel Arrasate termina el reparto del pan con mayor retraso que otros días, a las 11.30 horas.Isabel Abid, de Lorenzo Goicoa, disfruta de la nieve ante la ausencia de su profesora.Alumnos del colegio Ermitaberri de Burlada, en el recreo.Javier Azconz y Edgar echan sal por las calles de Villava.Limpian la calle Mayor (Burlada).JF. J. Beorlegui acompaña a Josefina Los Arcos en su salida de misa.El conductor Miguel Loján.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

El fuerte temporal de nieve que sacudió ayer a Navarra no pasó desapercibido, en especial en Pamplona y Comarca, donde la actividad diaria se vio muy alterada durante las primeras horas de la mañana. Conductores de vehículos de transporte, repartidores, trabajadores municipales y vecinos de a pié tuvieron que realizar un esfuerzo extra para intentar sobrellevar la jornada con la mayor normalidad posible. A uno de los que la nieve le amplió la jornada labora fue a Íñigo Jiménez, repartidor de Kaiku, que la dificultad para moverse por la comarca de Pamplona hizo que su actividad se retrasase bastante. “He empezado a trabajar a las cinco y media de la mañana, pero hasta las ocho no hemos podido entrar al Casco Viejo”, comentó, y añadió que su jornada acababa a las once pero que preveía acabar más tarde de las dos del mediodía. “Hay que tomárselo con calma, no queda otra”, reconoció Íñigo.

Especialmente difícil fue el día para los conductores de las villavesas. Los vehículos de transporte público sufrieron numerosos incidentes durante toda la jornada y muchas de sus líneas tuvieron que suspenderse hasta mediodía, cuando se reinstauró la normalidad. “Se ha colapsado todo y los quitanieves no han podido pasar bien por las calles de la ciudad”, señaló el conductor de villavesas Miguel Loján, que ayer se encontraba en uno de los autobuses de refuerzo. “Esta línea está de retén y siempre está activa para echar una mano en caso de que se produzca una avería o un incidente”, apuntó Miguel, que añadió que “en un día como ayer es más probable que se necesiten más efectivos”.

El panadero villavés Mikel Arrasate si bien tuvo que retrasar algo el reparto por la zona reconocía que la jornada tuvo menos complicaciones de lo que esperaba teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas. “He salido a las cuatro de la madrugada, he ido hasta Aoiz recorriendo diferentes pueblos y no tenido ningún problema. Ha sido volver, en la ronda y la carretera de Huarte, donde han empezado los atascos. Se ve que el suelo estaba seco y la nieve ha cuajado rápido”, destacaba a las once y media con un ambiente ya despejado.

la limpieza de las callesLa nieve también sacó a la calle a los operarios municipales de la Comarca. Desde las siete de la mañana los trabajadores municipales del Ayuntamiento de Burlada, Carmen e Iker, pala en mano, se encargaban de limpiar la nieve de los pasos de cebra y aceras que dificultaban el tránsito de peatones. A las diez y media de la mañana tenían controlada buena parte de la calle Mayor y temían que una helada hiciera más peligrosos los accesos. También desde Villava, Alfredo Sancha manejaba la barredora municipal con “el cepillo al revés” para retirar la nieve y aseguraba que no había visto una nevada semejante en los cinco años que lleva en su puesto. Asimismo, Javier Azcona y Edgar apoyaban al resto de equipos técnicos en el reparto de sal por las principales vías del interior de la villa.

La nieve dejó también escenas de solidaridad y heroísmo. Francisco Javier Beorlegui quiso acompañar a su vecina de portal Josefina Los Arcos hasta la iglesia San Juan de Burlada. La dejó en la puerta y la fue a recoger para evitar una caída. “No me cuesta nada y es una satisfacción poder ayudar en momentos así”, aseveraba. También José Ramón Viñas desde la ventana vio como Francisco Modrego, repartidor de paquetería, se quedaba atascado en la calle Ezpondoa de Burlada. Viñas no dudo en salir al paso al ver las maniobras infructuosas de la furgoneta. Bajo con su pala y le abrió paso al trabajador que ya tuvo problemas en el polígono de Areta en su acceso a Burlada desde Mutilva. Tampoco la repartidora Bea Irigaray lo tuvo fácil para llegar desde Sarriguren hasta Burlada: más de hora y media necesitó en atravesar el puente con Areta ante las retenciones de tráfico que hubo a primera hora de la mañana.

A su vez, los fontaneros David Castillejo y Antonio Alfaro tardaron dos horas y media en llegar desde Cintruénigo hasta Burlada para montar la fontanería de una nueva promoción de viviendas. Lo peor, indicaban, fueron los atascos en la ronda Este.

José Ramón Viñas sacó la pala de casa para ayudar a al repartidor Francisco Modrego, cuya furgoneta quedó atrapada.