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El Parlamento catalán legitima a Puigdemont y evita ratificar la DUI

JxCat, ERC y la CUP avalan el referéndum del 1-O y el unionismo estudia llevar la propuesta al TC

I. Fradua - Viernes, 2 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Diputados de Junts per Catalunya y ERC se disponen a votar en la sesión de ayer del pleno del Parlament.

Diputados de Junts per Catalunya y ERC se disponen a votar en la sesión de ayer del pleno del Parlament. (Foto: Efe)

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Diputados de Junts per Catalunya y ERC se disponen a votar en la sesión de ayer del pleno del Parlament.

pamplona- El primer pleno del Parlament de la legislatura legitimó ayer al president cesado Carles Puigdemont como president de la Generalitat, al igual que reivindicó el referéndum del 1 de octubre. La restitución de Puigdemont, más simbólica que efectiva, obtuvo los votos afirmativos de la bancada soberanista y los contrarios de los constitucionalistas, entre los que los representantes de Ciutadans, PSC y PPC optaron por salirse del hemiciclo. La Cámara catalana, sin embargo, prefirió pasar de puntillas sobre la Declaración Unilateral de Independencia, suscrita el 27 de octubre, y que los cuperos deseaban introducir en el texto transaccionado aprobado por los nacionalistas. Evitaron ratificar la proclamación soberanista ante el riesgo de que su introducción en la proposición concluyera judicializada.

La maniobra de los partidos independentistas llegaba bien cocinada de forma previa tras intensas reuniones, por lo que no hubo sorpresas en una sesión llena de tiranteces que arrancó una hora más tarde de los previsto y con un presidente del Parlament, Roger Torrent, bajo la lupa de C’s, PSC y PPC. Finalmente, y tras un tira y afloja con miembros de la formación naranja por la advertencia de los letrados de que eliminación de algunas reconsideraciones del bando constitucionalista, Puigdemont fue calificado como president de “un Govern legítimo” objeto de una “destitución ilegal e ilegítima”. Avalado por los resultados de las elecciones del 21-D, tendría la legitimidad suficiente “para poder ser candidato”. EL Parlament dio así carta de naturaleza a la creación de un Govern simbólico desde Bruselas, dotado de una Asamblea y un Consejo paralelos a la “legalidad autonómica” del Govern, para internacionalizar la república.

Otro de los puntos calientes de la sesión plenaria fue el aval otorgado al referéndum del 1-O, que la resolución transaccionada calificó como “materialización de la voluntad democrática “legítimamente expresada” por los ciudadanos. Asimismo, y aunque el texto no mentara expresamente a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, reclamaron que el Gobierno del Estado “cese las injerencias ante las instancias jurisdiccionales y el Tribunal Constitucional”, mientras que censuraron que el Ejecutivo de Rajoy esté inmerso en “una deriva autoritaria y antidemocrática que se hace evidente en las actuaciones impropias de los poderes ejecutivo y judicial”. Por el contrario la proposición, que salió adelante con los 67 voto independentistas, no hizo mención a la declaración unilateral de independencia. La CUP pretendía introducirla como retoque al texto presentado por JxCat, si bien el riesgo de que la Fiscalía actuara borró por completo cualquier mención.

Aún así, sí que hubo menciones a “la puesta en marcha de la república catalana” durante las defensas de sus posturas de los partidos. Así lo apuntó el diputado de JxCat, Quim Torra, quien llamó a “no renunciar ni un milímetro a defender la justicia, la legitimidad y la honorabilidad de esta causa”. Marta Rovira, de ERC, detalló por su parte que “hacer república” equivale a restituir las instituciones catalanas frente al artículo 155. Y pese a haber votado en favor de la proposición soberanista, la CUP lamentó “las reculadas” de ambas formaciones aún y cuando Catalunya “retrocede un paso, el Estado avanza dos, y cuando hace autonomismo y no república, el Estado responde con recentralización”.

Las formaciones constitucionalistas, que presentaron sus propias propuestas alternativas, criticaron el texto aprobado ayer en el Parlament. Fue el caso de Ciutadans, que por boca de Inés Arrimadas censuró que los soberanistas “solo quieren lío, lío y lío, porque el procés es su modus vivendi” en el que “viven muy comódamente”. De la misma forma, el presidente español calificó de “demencial” el acuerdo JxCat-ERC-CUP de legitimar a Puigdemont y ha advirtió de que mientras los independentistas no cumplan su obligación, no habrá normalidad en Catalunya. “Lo demás, francamente es una broma”, apostilló. Moncloa, además, advirtió que analiza la legitimación del president cesado por si tiene algún efecto más allá “de lo puramente político o declarativo”. “El Gobierno mantendrá esa actitud vigilante frente a cualquier riesgo de ilgalidad”, ahondaron.

Investidura

rechazo a que los plazos corran

Cuenta atrás. Que la cuenta atrás de los dos meses para la investidura comience a correr es uno de los objetivos que los partidos constitucionalistas se han fijado para presionar a los soberanistas. No obstante, JxCat, ERC y la CUP desecharon sendas propuestas del PSC y del PPC, que obtuvieron el visto bueno de Ciutadans y la abstención de Catalunya En Comú-Podem, para activar la maquinaria.

Desavenencias. La legislación del Parlament dispone que el nuevo president debe se nombrado en dos meses como máximo tras un primer pleno, o por el contrario se convocarían nuevas elecciones. Esa sesión inicial se suspendió por orden del presidenet de la Cámara, Roger Torrent y abrió paso al conflicto sobre el calendario de la investidura . Tras un informe de los letrados, la llave está en el Constitucional ya que debe de pronunciarse sobre la impugnación a la medida de Torrent presentada por el Gobierno.