El equipo de Gobierno saca adelante los 21 millones de presupuesto para Burlada

UPN, PSN e I-U se oponen a unas cuentas con 6,1 millones para inversiones

Mikel Bernués Iñaki Porto - Viernes, 2 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Representantes de Cambiando Burlada y EH Bildu, ayer durante el pleno de presupuestos.

Representantes de Cambiando Burlada y EH Bildu, ayer durante el pleno de presupuestos.

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Representantes de Cambiando Burlada y EH Bildu, ayer durante el pleno de presupuestos.

burlada- Los 10 votos del equipo de Gobierno, Cambiando Burlada y EH Bildu, fueron suficientes para sacar adelante las cuentas de Burlada para 2018, un presupuesto consolidado (incluyendo patronatos de Cultura y Deporte) de 21 millones de euros, 6,1 de ellos para inversiones, que no encontró respaldo en los 4 ediles de UPN, los dos del PSN y el de I-U.

En la defensa de las cuentas, Xabier Maiza (EH Bildu) repasó medidas concretas y se refirió a los tres objetivos claves de las cuentas: mantener las partidas en las áreas, consolidar las apuestas municipales y “no aumentar el déficit, con eso nos damos por satisfechos”. Por parte de la oposición, Alfredo Mazariegos (I-U) empleó toda su intervención para atacar al primer edil. “La preocupación social del alcalde es cuadrar números. Lo demás ya está. Tenemos que mantener la poltrona. Los presupuestos y la plantilla que se presente da igual. Ande yo caliente, ríase la gente. Lo que nos interesa es seguir ahí sentado”, argumentó. “Este presupuesto no vale ni el papel en el que está escrito”, finalizó. “Muchas gracias”, respondió el alcalde.

Sergio Barásoain (PSN) vio “pocas diferencias en las cuentas” respecto al año pasado, echó en falta “inversiones que se han ido pidiendo”, y se refirió a la advertencia de Intervención de incumplimiento de la regla de gasto y a partidas “que huelen a caduco. No podemos aprobar un presupuesto con partidas con los días contados”. Además, lamentó que “nos tengamos que comer el recorte de 900.000 euros que hace el Gobierno para los planes de inversiones locales” y se preguntó “¿para cuándo un plan de viabilidad a largo plazo?”. “No queremos participar de una foto que no es real”, concluyó.

Y Juan Carlos González (UPN) centró su intervención en el coste de la plantilla orgánica, “cercana a las 200 personas incluyendo patronatos. El porcentaje supera con creces las ratios recomendadas. Haciendo cuentas me sale casi un 54,8% del gasto ordinario”, aseguró. “El presupuesto que se nos plantea es inviable. A lo mejor este año con los ICIOS (el impuesto sobre las construcciones) cerramos las cuentas y no hacemos el agujero mayor. Pero tenemos que hacer un estudio serio de nuestra plantilla orgánica para ver cómo la hacemos viable. Y estamos haciendo la del avestruz porque se va a traer una plantilla que no supone ningún ahorro. Esto es como con las pensiones, donde todos sabemos que algo hay que hacer porque no van a cuadrar. Aquí da la sensación de que es una patada a seguir, y el que venga detrás que arree”, consideró. Y, como era de prever a la vista de su intervención, “esta es la propuesta que nos trae el equipo de Gobierno, y con estos números, que son alarmantes, no nos queda más remedio que rechazarla”.

Por último, el alcalde Txema Noval (Cambiando Burlada) recordó que “el Ayuntamiento arrastra un remanente negativo de 4 millones desde hace unos 15 años. Pero el 2016 lo cerramos sin incurrir en remanente negativo y apostaría a que 2017 también”. Respecto al gasto en personal aseguró que “responde a una filosofía de este Ayuntamiento, la de que los servicios se presten por empleados municipales. Sí, es una preocupación y hay que hacer que ese capítulo sea lo más eficiente posible. Estamos en ello”.

en detalle

la plantilla orgánica de 2017

Negociación. La norma establece que los presupuestos tienen que ir de la mano de la plantilla orgánica (el grueso de las cuentas en el capítulo de gastos), y el equipo de Gobierno llevó a Pleno la misma plantilla de 2017. Como explicó el alcalde Noval, en estos momentos están a la espera del acuerdo con la representación sindical de los trabajadores, “en fase final de negociación” y con “previsibles modificaciones” que se incorporarán a la plantilla una vez negociada. Esto supuso la enmienda a la totalidad de UPN, que pidió dejar sobre la mesa el presupuesto hasta que la negociación finalice. Su propuesta fue secundada por PSN e I-U se abstuvo. “Hay que ir avanzando y trabajando”, dijo Noval para rechazar la petición.

en corto

Enmiendas rechazadas. PSN e I-U presentaron una batería de 2 horas de enmiendas a las cuentas, todas rechazadas por el equipo de Gobierno y con la abstención de UPN (salvo en una en la que votó a favor). Xabier Maiza (EH Bildu) estimó “positivo que por primera algunos grupos presenten enmiendas”, pero se refirió a ellas como “cantos de sirena” por no concretar de dónde detraer para sumar esas partidas. Y lamentó que no se hayan llevado a las distintas secciones para trabajarlas durante el año. “Las enmiendas no llegan al 0,5% del presupuesto. No lo estaremos haciendo tan mal si estáis de acuerdo con el otro 99,5%”.