Italia mira a Berlusconi

El Cavaliere lidera la sorprendente coalición de derechas favorita para hacerse con el triunfo en las elecciones legislativas del domingo pese a que está inhabilitado por la justicia y no puede ser jefe de Gobierno

M. Brieva - Sábado, 3 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Italia mira a Berlusconi.

Italia mira a Berlusconi. (EFE)

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Italia mira a Berlusconi.

ROMA.- Italia es un país anómalo en cuestiones políticas, basta recordar que ha habido 65 gobiernos desde la instauración de la república en 1945 y con las elecciones de mañana domingo se repetirán insólitas situaciones al celebrarse con una nueva ley electoral que no gusta a nadie y que amenaza al país con la ingobernabilidad. Pero esta cifra es nimia si se considera que el principal candidato al triunfo es Silvio Berlusconi, inhabilitado para ser candidato tras ser condenado por fraude fiscal pero líder del bloque de derechas favorito para hacerse con el triunfo.

Italia ha tenido los cinco años de legislatura para cambiar la ley electoral, que había sumido al país en la parálisis política en 2013 y de la que salió gracias a gobiernos de largas alianzas y con tres cambios de primer ministro: Enrico Letta, Matteo Renzi y Paolo Gentiloni.

Pero al final lo hizo pocos meses antes de las elecciones, de manera acelerada, intentando contentar a casi todos y el resultado es un sistema electoral que a nadie satisface y que todos quieren cambiar.

Se basa en una parte mayoritaria y otra proporcional, que según los últimos sondeos no garantizará la gobernabilidad a ninguno de los partidos ni coaliciones que se presentan que tendrían que superar el 40% de los votos.

El enésimo sistema electoral en Italia denominado Rosatellum, propone un método mixto en el que el 36% de los escaños de la Cámara Baja y Alta serán asignados con un sistema mayoritario basado en circunscripciones uninominales y el 64% de forma proporcional.

Así, se asignarán por sistema mayoritario 232 escaños en la Cámara y 116 en el Senado, mientras que por el sistema proporcional se asigna los 386 escaños restantes de la Cámara y los 193 restantes del Senado.

Entre otros aspectos, establece un umbral electoral del 3% de votos para que los partidos puedan acceder a las cámaras y del 10% en caso de que vayan agrupados en coaliciones.

La nueva ley electoral se creó para potenciar la formación de coaliciones y, teóricamente, la estabilidad, de ahí el que los grandes partidos, salvo el M5S, hayan optado por forjar alianzas. Para poder formar gobierno, se estima que estas deben sumar al menos el 40 por ciento de los votos, algo que no parece garantizado en ninguno de los casos.

Ante ello, los partidos han intentado unir las fuerzas y otra de las anomalías que se ha creado es la coalición de derechas formada por Forza Italia de Silvio Berlusconi, y los ultraderechistas y antieuropeistas de la Liga Norte de Matteo Salvini y de Hermanos de Italia de Giorgia Meloni. También están coaligados otros dos pequeñas formaciones, Nosotros con Italia y Unión de Centro

tajani, el tapadoLos sondeos dan la victoria con un 36%-37% de votos a esta coalición que paradójicamente no tiene un líder y los italianos que la voten no han sabido hasta ayer que su primer ministro sería el actual presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani. Un europeísta que chocaría totalmente con los eslóganes antieuropeos de Salvini.

Berlusconi está inhabilitado tras su condena en 2013 por fraude fiscal y Salvini asegura que será primer ministro si consigue un voto más que Forza Italia.

El Partido Demócrata (PD), que ha sostenido el Gobierno durante estos 5 años con la alianza de los centristas, se presenta por primera vez con la candidatura de Matteo Renzi y tras una dura ruptura interna.

Tras su breve experiencia de Gobierno y la dimisión en diciembre de 2016 al perder en el referéndum sobre su reforma constitucional, Renzi se presenta a las elecciones con las peores intenciones de voto que nunca ha tenido.

Según los sondeos, el PD quedará muy por debajo del 25% conseguido por Pierluigi Bersani en 2013 y Renzi se coloca por debajo de Salvini, Belusconi y Luigi di Maio (del Movimiento 5 Estrellas) en los índices de confianza de los líderes políticos.

Podría ayudar a remontar al PD su alianza con +Europa de la excomisaria europea y líder de los radicales, Emma Bonino, considerada la líder con mayor índice de confianza entre los italianos.

El tercer polo en estas elecciones es el Movimiento 5 Estrellas que afrontan sus segundas elecciones generales y que superará el 25% de las pasadas, según los últimos sondeos.

Huérfanos de su fundador y alma mater, el cómico Beppe Grillo que prefirió no participar en la campaña electoral, han confiado en un joven de 31 años, Luigi Di Maio, como candidato a presidente del Gobierno.

Di Maio, más moderado que el histriónico Grillo, espera que el M5S se convierta en el primer partido tras las elecciones y poder ser así a quien el presidente de la República, Sergio Mattarella, indique como fuerza para formar Gobierno.

De nuevo, en estas elecciones el futuro del país no parece que saldrá de las urnas sino de las salas del Quirinal, el palacio de la presidencia italiana, donde Mattarella tendrá de nuevo el papel de decidir quien y cómo se gobierna. Y ya se habla de que si se consigue formar un Gobierno, el primer punto que afrontará será de nuevo reformar la ley electoral. Otra anomalía italiana.

en busca de primer ministroEn teoría, debería ser el líder de la fuerza más votada, si bien corresponde al presidente de la República, Sergio Mattarella, encargar a aquel que considere que tiene más opciones la formación de gobierno.

De cumplirse los pronósticos, el candidato del M5S, Luigi di Maio, de 31 años, debería ser a priori quien recibiera el primero el encargo, pero la negativa de su partido a forjar alianzas y el rechazo de las grandes fuerzas a aliarse con el M5S hace que esta hipótesis se complique.

El segundo con más opciones es Tajani, toda vez que Forza Italia sería el partido más votado dentro de la coalición de centro-derecha. Sin embargo, el líder de la Liga, Matteo Salvini, no ha dejado de dar batalla y confía en dar la sorpresa y quedar por delante de sus socios de coalición, optando así a ser él el primer ministro.

Con todo, la hipótesis que ha cobrado más fuerza, aunque rechazada por todos los implicados, es la de que en Italia al final termine habiendo una gran alianza entre Forza Italia y Partido Democrático, a imagen de la que existe en Alemania. No obstante, si esto ocurriera, quedaría por ver quién sería el primer ministro. Cabe esperar que el partido con más votos de los dos impusiera su opción, pero si es el PD, como señalan los sondeos, Renzi podría quedar relegado en detrimento del actual primer ministro, Paolo Gentiloni, mejor visto por los de Berlusconi.

Hoy por hoy, y sin conocer el resultado de las urnas, la hipótesis de que las distintas fuerzas no consigan llegar a un acuerdo para formar algún tipo de gobierno no queda descartada. No obstante, en primer lugar el nuevo Parlamento iniciará la legislatura el 23 de marzo y elegirá a los presidentes de las cámaras, lo que podría ser un indicativo de cómo podría resolverse la situación en caso de un resultado ajustado el domingo.