La ciencia también es para las mujeres

Cristina Pinto es una física de Olazti que ha roto el techo de cristal que todavía supone la elección de estudios de ciencias entre las mujeres

Nerea Mazkiaran - Domingo, 4 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Cristina Pinto en un aula de la Universidad de Zaragoza, donde cursa un máster en energías renovables y eficiencia energética.

Cristina Pinto en un aula de la Universidad de Zaragoza, donde cursa un máster en energías renovables y eficiencia energética. (N.M.)

Galería Noticia

Cristina Pinto en un aula de la Universidad de Zaragoza, donde cursa un máster en energías renovables y eficiencia energética.

altsasu- En el camino hacia la igualdad, todavía quedan techos de cristal por romper. Si bien las mujeres suponen más de la mitad de las matrículas universitarias en el Estado, su presencia en estudios técnicos de ingeniería o ciencias físicas no supera el 25-30%. Aunque las chicas sobrepasan claramente a los chicos en capacidad lectora, según datos del informe PISA, su rendimiento en matemáticas y en ciencias es menor. En opinión de expertos esta diferencia depende del grado de igualdad existente en el país y están influidas por estereotipos sociales que determinan la actitud de las chicas ante estas materias consideradas difíciles.

Cristina Pinto Fuste, una olaztiarra de 22 años, es una de estas mujeres que rompe con estos estereotipos. Recién graduada en Física, un mundo que le apasiona, en la actualidad cursa un máster de energías renovables y eficiencia energética en la Universidad de Zaragoza. “Mi plan es meterme en el campo de investigación de placas fotovoltaicas”, confiesa. De hecho, realizará prácticas en el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER).

“Siempre me han gustado las ciencias y las matemáticas y me apasionaban los documentales que veía en la televisión sobre astronomía, geología y naturaleza. Descubrí que la física es la ciencia que explica el por qué de las cosas que pasan. Básicamente, explican las leyes que rigen la naturaleza”, observa Cristina Pinto. “Aunque investigando un poco por Internet puedes comprender algunas cosas, para la mayoría necesitas una base científica y matemática importante, así que elegí la física”, abunda.

No obstante, antes quiso ser otras cosas, como veterinaria, bióloga marina o arquitecta. “En segundo de bachillerato en la asignatura de física se dan conceptos más profundos y es cuando empecé a comprender un poco más los documentales sobre astronomía pensé en hacer física para especializarme en astronomía”. A última hora cambió a energías renovables. “Veía que no tenía sentido encontrar nuevos mundos o saber de estrellas y agujeros negros mientras no estamos cuidando nuestro planeta”.

Así, su sueño es poder realizar alguna contribución en el desarrollo de las energías renovables para que sean más eficientes y más asequibles. “Me gustaría que mi trabajo ayudara a conseguir un mundo más sostenible y eficiente donde la mayor parte de la energía consumida o toda ella sea de origen renovable”, observa.

VISIBILIDAD Lo cierto es que pocas mujeres han tenido visibilidad en el campo de las ciencias, salvo excepciones como Marie Curie, a pesar de las importantes contribuciones que han realizado y continúan aportando. “Aunque Marie Curie es la más conocida, ha habido otras mujeres como Lise Meitner, que fue una de las descubrió la fisión nuclear, o Rosalind Franklin, que descubrió la estructura molecular del ADN”, apunta. Pero sus científicas preferidas son Hipatia de Alejandría, la primera científica que supo destacar entre los hombres y continuar con sus investigaciones y Ada Augusta Byron, la primera programadora.

En relación a los estereotipos en la ciencia, esta olaztiarra asegura que se están superando. “Durante toda la carrera he tenido pocas profesoras pero creo que ahora ya no está tan estereotipada. Donde sí creo que aún hay una visión estereotipada es en la rama de la ciencia teórica. Hay más mujeres en la rama de las ciencias aplicadas”, observa.


INVESTIGACIÓN A pesar de su juventud, Cristina Pinto ha formado parte de una investigación que fue presentada en Munich, dentro del Congreso Optical Metrology, que reunió a expertos en metrología de todo el mundo el pasado verano. Versaba sobre medida simultánea de la forma y la deformación de tubos y aortas de oveja mediante holografía digital. “Es una herramienta no invasiva, que no exige contacto y no es destructiva, ideal para muestras biológicas como las arterias”, explica esta joven. Básicamente se basa en sacar una foto especial a la muestra, con dos longitudes de onda, lo que permitirá sacar información de la forma en 3D. Esta imagen se deberá después analizar, aplicándole diferentes herramientas matemáticas para obtener información.

“Este tipo de técnica es muy versátil para estudios de cómo se comporta la sangre al atravesar un gancho anti trombos o en un aneurisma cerebral”, explica Cristina Pinto. También se utiliza para estudiar el transporte de medicación y en investigaciones sobre la esclerosis lateral amiotrófica, la temida ELA. “Mediante esta técnica medían y analizaban la evolución de las pisadas de ratas infectadas por esta enfermedad, evitando así tener que sacrificarlas para medir la longitud del músculo”.

Además, la holografía también se puede aplicar al mundo de la energía fotovoltaica. “Una línea de investigación de la Universidad de Zaragoza está desarrollando hologramas para mejorar la eficiencia de los sistemas FV”.

En Alemania conoció en mundo de los congresos. “Me encantó el ambiente que había, el intercambio de trabajos e investigaciones. Me gustaría realizar un doctorado e ir a conferencias, exponer lo descubierto y aprender nuevas técnicas”, confiesa.