Cincuenta años de tradición entre papel y tinta

Juan Goñi se jubila el año que viene y busca a una persona para continuar con la papelería Horizontes y mantenerla como hasta ahora

Laura Garde | Oskar Montero - Lunes, 5 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Juan Goñi, tras el mostrador de la papelería Horizontes (calle Paulino Caballero, 43).

Juan Goñi, tras el mostrador de la papelería Horizontes (calle Paulino Caballero, 43). (OSKAR MONTERO)

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Juan Goñi, tras el mostrador de la papelería Horizontes (calle Paulino Caballero, 43).

“Cada vez hay más gente joven en esta zona. Esto siempre es bueno para el comercio”

pamplona- La vida de Juan Goñi cambiará el año que viene. Después de 50 años al frente de Horizontes, su papelería (calle Paulino Caballero, 43), se jubila. Allí ha vivido momentos “buenos y no tan buenos” y ahora busca a una persona que quiera continuar con el negocio: “Me gustaría que siguiese funcionando tal cual lo hace ahora. Han sido muchos años de esfuerzo y se lo debo a mis clientes”, explica su dueño.

Parte de su oficio lo aprendió en Sánchez Escudero, librería ubicada en la plaza de la Cruz. Fue tras su cierre cuando decidió tomar su propio camino, y hasta el año pasado, además de artículos de papelería y regalo, tuvo libros en su inventario: “Al principio, lo que más se vendía eran libros de texto. Septiembre era un boom. Ahora, son muchos colegios los que los venden directamente. Cuando empezó a funcionar así, yo los quité y me especialicé en literatura infantil”, esclarece Juan.

Como todo pequeño comercio, Goñi se mide contra las grandes superficies, con las que compite “siempre” con calidad. Una de las peculiaridades de Horizontes es que todos sus productos tienen el precio marcado con una etiqueta amarilla: “La persona que viene a comprar tiene que saber cuál es el precio sin necesidad de preguntarlo. Es lo justo para ellos”.

El ritmo de trabajo de Juan ha cambiado a la vez que lo hacía el del consumo. El propietario asegura que antes podía estar “horas y horas” sin parar y, sin embargo, ahora pasa “muchos ratos” solo. Lo nota, sobre todo, en épocas “especiales”: “Antes, por ejemplo, si de normal no paraba, en Navidad menos. Eran las dos semanas en las que la gente no paraba de comprar. Ahora los únicos días fuertes son nochebuena y Reyes”.

Por el contrario, muchos de sus clientes son “los de toda la vida”, y sin lugar a dudas, quienes mantienen a flote la papelería. Su relación con ellos es “única” porque el 90% son “fabulosos”. Horizontes se ha convertido incluso en un punto de encuentro en el que charlar con quienes ya son amigos de Juan: “A muchos los conozco desde que llegué. Han venido toda la vida, son de casa”, expresa emocionado. Ubicada en una zona de paso y de acceso al centro de Pamplona para los vecinos y vecinas de Lezkairu y Mutilva, entre otros, acoge a nuevos asiduos: “Es una zona que se está rejuveneciendo. Esto, por supuesto, siempre es bueno”.

Con cariño, recuerda a Jorge Oteiza, cliente habitual. “Cada vez que venía se llevaba 10 o 15 rotuladores. Durante mucho tiempo, pensé que sería un aficionado al dibujo. Entablamos una buena relación. Un día, oí que otro cliente lo llamaba Don Jorge. Cuando Oteiza salió de la tienda, pregunté por qué Don. Era ya una eminencia y no me había dado cuenta”, relata Juan.

Aunque garantiza que ha disfrutado mucho de la vida laboral, a partir del año que viene buscará estar ocupado de otra manera: “Un negocio es algo esclavo;si eres autónomo, depende todo de ti. Ahora me apetece pasar tiempo con mi mujer y el resto de mi familia. Quiero buscar alguna actividad diferente, como el voluntariado. Haga lo que haga, que sea por placer”.