Matteo Renzi dimite tras la debacle del Partido Demócrata: “Es necesario abrir una nueva etapa”

El ex primer ministro, sorprendido por la magnitud de la derrota, rechaza participar en el próximo Ejecutivo

Martes, 6 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

ROMA- El ex primer ministro italiano y secretario general del gubernamental Partido Demócrata (PD), Ma-tteo Renzi, presentó ayer su dimisión tras los malos resultados de esa formación en las elecciones generales del domingo, en que obtuvo cerca del 18,8% de los sufragios. “Es obvio que después de este resultado yo deje la dirección del partido”, dijo Renzi, quien afirmó que ya ha pedido al presidente del PD, Matteo Orfini, que se convoque un congreso del partido socialdemócrata para decidir quién será su próximo secretario general. Renzi señaló que ello ocurrirá al término de la formación del nuevo Parlamento y del Gobierno del país y que, después, él ejercerá como senador.

El PD se ha tenido que conformar con un 18,8%, lo que llevó ayer al que fue primer ministro italiano entre 2014 y 2016 a abandonar el liderazgo. “No pensaba que fuéramos a tener una derrota tan clara”, reconoció Renzi, antes de admitir que es lógico que el PD “abra una nueva página”, durante una comparecencia a la que asistieron múltiples medios de comunicación.

Renzi, que dimitió en 2016 después del fracaso en el referéndum sobre la reforma constitucional, despejó cualquier hipótesis de participación del PD en el próximo Ejecutivo y señaló que su grupo político dice “no a los extremismos”, en referencia al M5S y a la ultraderechista Liga Norte. “El PD está aquí para decir no a los extremismos”, insistió antes de apuntar a que el papel del PD ahora es estar en la oposición. “En campaña electoral hemos dicho no a un Gobierno con los extremistas y no hemos cambiado de idea, no estábamos bromeando”, subrayó, antes de citar tres elementos que, en su opinión, separan claramente al PD del M5S y de la LN: su “antieuropeísmo, la antipolítica y la utilización del odio verbal”.

Hizo autocrítica y reconoció que se han cometido errores, como hacer una mala campaña electoral que no ha sabido transmitir ilusión y reconquistar a los votantes descontentos. Renzi aprovechó la ocasión para destacar el crecimiento económico que está experimentando Italia en los últimos meses y recordar que el Producto Interior Bruto (PIB) en 2017 avanzó un 1,5%.

Renzi, que llegó en 2014 a la política italiana con la intención de acabar con la vieja guardia, se retira después de experimentar una notoria caída de su popularidad entre el electorado italiano. Con un “resultado decepcionante”, según sus palabras, el PD realizará ahora “una reflexión” e iniciará un camino hacia la elección del nuevo secretario general. Será elegido por primarias, tal y como adelantó, y en “un congreso resolutivo que permita el liderazgo (del secretario general) y hacer aquello para lo que ha sido elegido”.

De esta manera, Renzi lanzó un dardo a la minoría que durante su legislatura se ha mostrado crítica hacia sus políticas, unos desencuentros que llevaron en 2017 a parte de este sector a escindirse y formar un nuevo partido. Tras el anuncio de su dimisión, algunas de las voces más críticas contra Renzi reaccionaron, como el ministro de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, que se mostró en desacuerdo con que la razón del batacazo del PD haya sido “una campaña demasiado técnica” o responsabilidad del primer ministro saliente, Paolo Gentiloni, y el presidente de la República, Sergio Mattarella, por no convocar antes las elecciones.

Por su parte, el ministro de Justicia y líder de la minoría crítica, Andrea Orlando, reprochó a Renzi que no abandone el cargo de inmediato sino que vaya a esperar a la formación de un Ejecutivo y pidió primarias cuanto antes para elegir al próximo secretario general. - D.N.