La derecha se pelea por el liderazgo mientras el partido de Renzi se divide

Berlusconi rompe su silencio y asegura que será el “director” de la coalición de derechas en Italia

Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

roma- Tras su derrota electoral, el secretario del Partido Demócrata italiano (PD), Matteo Renzi, retó ayer a sus colegas críticos para que expresen su apoyo a un hipotético gobierno de la derecha o del Movimiento 5 Estrellas (M5S), triunfadores pero sin mayoría.

El ex primer ministro socialdemócrata avanzó que dimitirá una vez se solucione el galimatías electoral que surgió de los comicios y se forme un gobierno, pero al mismo tiempo expresó claramente su postura: “Nunca con los extremistas”. Se refiere a los triunfadores de las elecciones: la coalición de derecha entre la Liga Norte (LN) y la Forza Italia (FI) de Silvio Berlusconi, entre otros partidos, y el M5S, el partido más votado en solitario. “A mi juicio, el PD debe estar en la oposición. Si alguien en nuestro partido piensa diferente, que lo diga en la dirección del lunes (...). Sin hastío, insultos o polémicas”, zanjó.

En el partido de Renzi, acostumbrado al vuelo de cuchillos, ya han surgido las primeras voces que le reprochan no haber dimitido inmediatamente y sospechan que su intención es imponer al partido su postura durante la ronda de contactos para formar gobierno.

Las elecciones confirmaron un escenario fragmentado que solo permite cuatro opciones para un gobierno estable mediante la suma de fuerzas con un mínimo de 158 escaños en el Senado y 316 en la Cámara de los Diputados.

habla berlusconiEl ex primer ministro y líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, dijo ayer que será el director y el garante de la unidad de la coalición de derechas, de la que su grupo forma parte y a la que considera vencedora de las elecciones generales del domingo. Era la primera vez desde la noche electoral en la Berlusconi se pronunciaba y lo hizo a través de un vídeo. Hasta ahora había guardado silencio, tras el varapalo sufrido al perder el liderazgo de la derecha y ser sobrepasado por uno de sus socios coaligados, la Liga Norte, de Matteo Salvini.

El líder de la Liga volvió a defender su derecho a ser primer ministro después de que su partido fuera la fuerza más votada de la coalición de centro-derecha y aclaró que quienes apoyen el programa de la misma podrían tener cabida en un futuro gobierno liderado por el bloque. “Somos la primera coalición y somos la esperanza para los italianos”, aseveró. - D.N.