la carta del día

La ‘cruz de Lampedusa’

Por Alumnado del Colegio Santísimo Sacramento de Pamplona - Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El 3 de octubre de 2013, una barcaza que había partido del norte de África en dirección a las costas europeas se hundió con al menos 518 inmigrantes procedentes de Somalia y Eritrea, y dejó 366 muertos, 155 supervivientes y un número indeterminado de desaparecidos en Lampedusa, una isla de Italia. Este hecho sacudió el mundo y sobre todo a la comunidad cristiana. Con los restos de la patera naufragada se construyó esta cruz, símbolo de libertad y esperanza.

Esto debe ser algo que nos marque, que nos ayude a apreciar todo lo que tenemos, sobre todo nuestros derechos y libertades como humanos.

En el colegio Santísimo Sacramento manifestamos nuestra disconformidad y expresamos nuestra incomprensión ante la pasividad de la Unión Europea y países desarrollados. Alardeamos de derechos humanos y luego les damos la espalda en atención y acogida a los refugiados.

En el pasado, el continente africano fue colonizado por los europeos con una finalidad económica y política y, muchas veces, excusándose en la religión. Disfrazaban el deseo de poder y autoridad con el afán de cristianizar y ayudar a personas que consideraban inferiores.

En el presente, los refugiados que intentan huir de las guerras y quieren encontrar una vida mejor en Europa no son aceptados. Vienen a que les ofrezcamos nuestra ayuda (allá donde viven no poseen una vida digna), y aquí sólo se encuentran con nuestro rechazo.

Tomemos como ejemplo algunas de las palabras del papa Francisco: “¿Dónde está tu hermano? ¿Quién es el responsable de esta sangre?”. Todos respondemos igual: “No he sido yo”, “Yo no tengo nada que ver”… Creemos que no podemos ayudar, pero no es cierto, podemos hacer mucho más de lo que pensamos.

¿Acaso los refugiados no merecen tener una vida digna? ¿Dónde está eso de Todos iguales como hermanos?

El encuentro con la cruz de Lampedusa no puede dejarnos indiferentes. Desde el colegio Santísimo Sacramento y la parroquia San Juan Bosco nos comprometemos a seguir educando en valores y promover gestos concretoscon los que sigamos actualizando el proyecto de nuestro Señor Jesús. Un proyecto de vida, amor y esperanza que ayude a la construcción de un mundo más justo y mejor.

Nosotros:

- Queremos una Europa donde se respeten las diferencias. Donde las diferencias no nos separen, sino que nos hagan más fuertes y nos lleven a la unidad.

- Queremos una Europa donde podamos sonreír, donde la risa sea más fuerte que el llanto.

- Queremos una Europa que no mire hacia otro lado cuando hombres y mujeres se acerquen a ella solicitando su ayuda y su apoyo.

- Queremos un mundo mejor sin discriminación, que reaccione ante las injusticias y en el que el amor supere al odio.

- Queremos sacar a la luz estas injusticias y, aprovechando la visita de la cruz de Lampedusa en nuestra comunidad, pedir que cosas como éstas no pasen, que no haya guerras de las que huir ni muertes prematuras que lamentar. Ante la mayor crisis humanitaria de los últimos tiempos, no podemos caer en la indiferencia que parece estar expandiéndose por todo el mundo. Debemos actuar y tener esto siempre presente, que no caiga en el olvido, que nos sirva de lección para ser mejores personas.

“¿Cuántos seres humanos deben ahogarse para que salga a flote nuestra conciencia?”.

“Hagamos un mundo sin fronteras, un mundo sin barreras”.