A la contra

Antes y ahora

Por Jorge Nagore - Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Hay una dinámica circulando que consiste en echar en cara al interlocutor qué decía o hacía o dejaba de hacer antes. Con antes me refiero a antes de que Osasuna estuviera cerca de desaparecer y a antes de que Vizcay cantara en marzo de 2015. A partir de ese día -y de la salvación milagrosa en Sabadell tres meses después-, el aficionado osasunista y por qué no el periodista rojillo medio exige más, mira más y necesita más. Puede que en ocasiones haya un exceso de celo, pero no tiene ningún sentido andar con la panoplia de ¿y esto por qué no lo preguntaste cuando mengano en 2006?Pues mira, majo, porque no tenía ni puta idea de que mengano fuese un pirata declaraoy además porque no me dedico a esto y no es mi labor, ¿me explico? Ahora, si alguien comenta que le parece una locura plantear que tengamos un estadio de 25.000 espectadores -Ezcurra, q.e.p.d, hubiese analizado asiento por asiento- igual le sale uno a preguntarle por qué no dijo nada cuándo zutano entró en aquella junta directiva, con la mala fama que arrastraba, convirtiendo la conversación en el clásico diálogo en el cual del asunto inicial a valorar se acaba derivando en toda clase de temas paralelos o idiotas -culpas pasadas, silencios, enfrentamientos personales- pero sin avanzar un solo paso en para qué queremos un estadio de 25.000 espectadores. Con esta junta, la próxima o con la de 2040. Sabalza y compañía han hecho cosas importantes muy bien, cosas importantes muy mal y tienen tiempo por delante para ir ajustando su actuación a lo que desde esos días de Vizcay y Sabadell les demanda el osasunismo, así como una sociedad que puso de su parte para que el club no se hundiera. No es otra cosa que transparencia, información en tiempo y forma, honestidad y sentido común. Mucho para lo que había antes, sí, pero lo que demanda la extrema vergüenza pasada y la ayuda pública.