A la contra

8M

Por Jorge Nagore Frauca - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

8M, día de la mujer. En primer lugar quisiera solidarizarme con ellas, que por el hecho de ser mujeres tienen que superar más escollos que nosotros, en todos los órdenes de la vida, desde que nacen hasta que mueren. Al margen las consideraciones paralelas a esta anterior, de movimientos sociales positivos de los últimos años, de, por qué no decirlo, ciertos excesos también en algunas otras corrientes de opinión, el feminismo no es otra cosa que la igualdad o la búsqueda de la misma, con lo cual cualquiera que abogue por esto es feminista y cualquiera que no lo haga es machista. Supongo que subconscientemente tengo bastante de machista, así que habrá que asumir que eso existe e ir reduciéndolo y eliminándolo. Dicho eso, celebro que las mujeres hoy -las que quieran y las que puedan- vayan a la huelga, porque siguen estando muy descompensadas las tareas dentro y fuera de casa y los salarios en el mercado laboral, así como los puestos de responsabilidad, las oportunidades y los recursos que aportan la sociedad y las empresas para favorecer una conciliación que en la gran mayoría de los casos es más punitiva para ellas que para nosotros. En mi generación, no obstante, sí que compruebo al menos a nivel interno de las parejas que todo es en general bastante diferente a como era hace unos años o décadas, aquel tiempo en el que la mujer no se había incorporado al mundo laboral de la manera en que lo lleva haciendo ya más de 20 años. Creo que, con todos los defectos que aún se arrastran y que se ven tristemente reflejados en la violencia machista diaria, se sigue avanzando en cosas y en eso creo que hay que fijarse también, en que el camino siendo largo poco a poco va mejorando levemente, en un país que mientras media Europa avanzaba se metió en una cueva de 40 años que le echó para atrás medio siglo o más. Es una tarea conjunta que hay que pelear cada día. Feliz 8M.