Editorial DE DIARIO DE NOTICIAS

Igualdad de oportunidades y de trato

Solo será posible acabar con la desigualdad que se manifiesta en todos los roles, sociedades y ámbitos preguntándose si la interacción que se establece con una mujer es la que se establecería con un hombre

Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

la celebración hoy, 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer, con una convocatoria feminista global como modo de visibilización de la relevancia de las mujeres en cualquier rol, sociedad, país y de denuncia de la desigualdad que soportan respecto al y por el género masculino también en cualquier rol, sociedad y país aun si esta se da con distintas intensidades, ha logrado inicialmente centrar y extender el debate sobre el machismo que impregna la actividad humana en el más amplio sentido del término actividad y en el más profundo significado de la condición humana. Al fin, parece admitirse que en casi todo y en casi todos los niveles se muestran dosis de desigualdad. También que solo es posible romperla preguntándose si la relación establecida (laboral, social, familiar, política, económica, deportiva, de ocio, etcétera) con una mujer es igual a la que se establecería en todos y cada uno de esos ámbitos de relación con un hombre, si la interacción con una mujer es en todos los casos igual a la interacción con un hombre, si el respeto a una mujer es en todos los casos igual al respeto a un hombre. Y no únicamente por parte de los hombres, origen de la desigualdad, pero no motor único de la misma. No se trata solo de denunciar la brecha salarial, que también, y plantarse contra ese 13% que según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) separa los salarios femeninos y masculinos a igual desempeño... sin la variante de los hijos. No se trata solo de denunciar, que también claro, el techo de cristal que impide la promoción equitativa en el ámbito profesional, la servidumbre histórica que comprime con obligaciones de relación familiar el horizonte de realización femenina. No se trata solo de denunciar, que también por supuesto, y rebelarse ante la violencia de género, sea cual sea la graduación de su lesividad. No se trata solo de denunciarlo y hasta de plantarse hoy, que también, sino de que ello ayude a cada hombre y cada mujer a interiorizar todos los días que el más mínimo ápice de desigualdad sobra, que la desigualdad es de género bobo, que forma parte de la estupidez humana. Todo lo antedicho se compila en nuestra edición de hoy, protagonizada por mujeres en la apertura de las seis secciones y en la portada íntegra. Prueba del compromiso de este periódico con la igualdad de oportunidades y de trato.

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