El poder en sus manos

Seis concejalas de las diez áreas de gobierno municipal defienden su compromiso con la igualdad como parte del cambio
Negociación, proximidad y un trabajo más horizontal, valores que aportan a la política

Ana Ibarra Lazkoz | Javier Bergasa Mendive - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Las concejalas Edurne Eguino (Acción Social), Patricia Perales (Hacienda y Economía Social), Laura Berro (Igualdad y LFTBQI), Esther Cremaes (Desarrollo Comunitario, Deporte y Juventud), Itziar Gómez (Seguridad Ciudadana) y Maider Beloki (Educación, Cultu

Las concejalas Edurne Eguino (Acción Social), Patricia Perales (Hacienda y Economía Social), Laura Berro (Igualdad y LFTBQI), Esther Cremaes (Desarrollo Comunitario, Deporte y Juventud), Itziar Gómez (Seguridad Ciudadana) y Maider Beloki (Educación, Cultura y Política Lingüística) posan en el zaguán del ayuntamiento de Pamplona. (JAVIER BERGASA)

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Las concejalas Edurne Eguino (Acción Social), Patricia Perales (Hacienda y Economía Social), Laura Berro (Igualdad y LFTBQI), Esther Cremaes (Desarrollo Comunitario, Deporte y Juventud), Itziar Gómez (Seguridad Ciudadana) y Maider Beloki (Educación, Cultu

pamplona- Seis concejalías delegadas de las nueve (incluyendo a Alcaldía) creadas con el cambio de gobierno en Iruña en esta legislatura: Nunca en la historia de la ciudad había habido tantas mujeres poderosas al frente de su principal institución, 6 de 14 escaños que conforma el cuatripartito (EH Bildu, Geroa Bai, Aranzadi I-E). O, lo que es lo mismo, todas las mujeres del cuatripartito ocupan puestos de responsabilidad. No obstante, estar en una mayoría aliada incluso dentro del propio gobierno no es suficiente. Lo reconocen ellas. Las formas de ejercer el poder no cambian por el mero hecho de ser mujer, y ponen como ejemplo a Margaret Tatcher y Yolanda Barcina. Defienden que el nuevo modelo social, económico y cultural hacia el que “estamos caminando” tiene que ser necesariamente feminista, cada una con sus matices. Un modelo que busca la igualdad, justicia, el equilibrio social y la solidaridad. Y que se refleja también en el protagonismo de las mujeres en el gobierno del cambio.

¿En qué ha cambiado el modo de gobernar y cuáles han sido las principales resistencias? Nuevos valores en política..

-Itziar Gómez: En todo. Se le ha dado la vuelta a la manera de hacer en el Ayuntamiento y en la ciudad. Solo hay que preguntar al personal municipal o a los barrios. De un Ayuntamiento jerárquico y muy afincado en formas del pasado, antiguas, a uno moderno, abierto, horizontal, en el que la gente se siente escuchada y que forma parte de las decisiones de esta ciudad. Las principales resistencias internas creo que han estado en quienes han desarrollado su trabajo demasiado tiempo de una manera, con hábitos arraigados que cuesta cambiar. Las externas, en quienes no han aceptado perder el gobierno y siguen sin aceptar la legitimidad del gobierno actual que representa, a su pesar, a la mayoría de la ciudadanía de Pamplona. Aportamos una mirada integral de la vida y de las necesidades de la ciudadanía. El trato con el personal y el resto de cargos es más directo, más cercano y más personal. En general, creo que las mujeres nos mostramos más directas y más como somos, sin necesidad de crearnos imágenes impostadas.

-Patricia Perales:El machismo está, pero se muestra de una manera mucho más sutil, determinadas respuestas, actitudes.... Por ejemplo, una de las cuestiones que más me irrita son los consejos paternalistas en determinadas ocasiones. Evidentemente suelen tener un trasfondo machista. Sí es cierto que, entre todas las mujeres que formamos el equipo de gobierno, hay una cultura feminista bastante fuerte y eso se plasma en el día a día y en los compromisos reales que está adquiriendo este Ayuntamiento. Se han dado pasos importantes en estos tres años dando al área el protagonismo que le corresponde con recursos económicos y humanos. Aún así tenemos que trabajar mucho más, y me gustaría que hubiera un trabajo más coordinado con el movimiento feminista.

-Edurne Eguino:Somos muchas las mujeres y además de 4 grupos distintos. Necesariamente la forma de funcionar tiene que ser más democrática que si gobernara un partido, más atenta y respetuosa con la pluralidad y la negociación, más transparente en la toma de decisiones y con consenso. Ese consenso y la negociación son valores femeninos en la forma de hacer frente a la competitividad y la fuerza, el “quién la tiene más larga” que se manifiesta aún tan a menudo.

-Laura Berro:Dado que venía de espacios de trabajo colectivos, en lo activista y laboral, siempre he buscado trabajar de la forma más horizontal posible. Fue complicado al principio porque la administración es jerárquica, pero creo que en el área de Igualdad y LGTBI hemos logrado trabajar en equipo y tener en cuenta a todas las voces.

-Esther Cremaes: En primer lugar representamos, como mujeres, el 50% de la población de Iruña, lo que hace que sea una situación normal que exista esa proporcionalidad también en el Ayuntamiento. Ver la ciudad y a la ciudadanía con mirada de mujer siempre aporta diversidad y, por tanto, riqueza. Yo también huyo de esa mirada idílica de la especial sensibilidad de las mujeres. Mi perspectiva va más en la línea de afirmar que no hay dos mujeres iguales, como tampoco hay dos hombres iguales. Hay que hablar de personas y habrá personas más sensibles, más capacitadas o más torpes en las relaciones humanas, independientemente de su sexo.

¿Una mujer tiene que demostrar mucho más su valía, también en política? Va en relación a las declaraciones de la ministra de Agricultura a favor de una huelga a la japonesa para demostrar la capacidad de las mujeres...

-Patricia Perales: Evidentemente, todos los días. La política, aunque se dan pasos, sigue siendo un mundo muy masculinizado. No solo el Ayuntamiento sino todo lo que le rodea;el trabajo con empresas, representantes y colectivos es mayoritariamente masculino. Muchas veces se me ha hecho duro y me ha costado adaptarme, echo en falta más presencia femenina. Vengo del mundo de la educación, trabajaba mayoritariamente con mujeres y los estilos son muy distintos. A la hora de defender opiniones y proyectos los tenemos que argumentar mucho más. Para convencer se nos exige más solvencia.

-Esther Cremaes:En parte sí. De hecho, aún se tiene en cuenta el reparto paritario de puestos y eso, a mi juicio, es un síntoma. Además, pienso que seguimos teniendo más problemas en el ejercicio del cargo por temas de conciliación, sobre todo las que tienen hijas o hijos pequeños. Y lamentablemente sigue presente la alusión al hecho de ser mujer. Cosa que nadie haría con un hombre.

-Maider Beloki: Una mujer tiene que demostrar mucho más en todo lo que hace. Para que se reconozca el trabajo de una mujer en política y en todos los ámbitos profesionales, el esfuerzo que debe hacer es muchísimo mayor que el de los hombres. Y, además, tiene que hacerlo superando a diario tabúes, dificultades y obstáculos sociales y culturales muy importantes.

-Laura Berro: Parece que la Ministra no ha entendido el sentido de la Huelga Feminista. Se está insistiendo en que las mujeres estamos cansadas, hartas de dedicar el doble de tiempo que los hombres a las tareas del hogar debido a la división sexual del trabajo, de hacer dobles y triples jornadas, de que recaigan sólo en nosotras las tareas de cuidados. De nuestra pobreza económica y material pero también de nuestra pobreza de tiempo...

-Edurne Eguino: Todas hemos vivido situaciones de no tomarnos en serio, de tratar de minimizarnos , de desconsideración, de no ser escuchadas... Yo recuerdo en mi primer trabajo con cierta responsabilidad, sin tener aún 30 años, un médico me recibió con un ‘tú chiquita, tú serás enfermera, no?’ La frase lo dice todo. Por tanto la autoestima y el sentirnos nosotras mismas como iguales en cualquier contexto es fundamental para hacer una buena labor, también en política.

Seis concejalas liberadas de las diez que existen en el cuatripartito. ¿Mucho poderío en femenino para Pamplona?

-E.C:Bueno digamos que hay buena representación, ronda alrededor de un poco más del 50%. Además, otra característica es que la mayor parte de las áreas dirigidas por mujeres son de carácter marcadamente social. Esto también es un clásico, que no digo que este mal, pereo que sigue siendo así.

-P.P.: Las listas para los cargos políticos se hacen con un criterio de paridad. Es cierto que la dificultad para desempeñar estos puestos es mucho más complicada para nosotras y, por eso, hay muchas menos mujeres que están dispuestas a ocuparlos. La realidad del Ayuntamiento es la que tenemos en la calle. Por recordar, las personas que limpian este edificio son todas mujeres.

-I.G.: Hemos aportado mucha perspectiva de género en la gestión municipal que es lo que garantiza que las políticas municipales sean políticas de igualdad entre hombres y mujeres. Me parece una visión fundamental.

-E.E.: No es cuestión tanto de número sino de los valores que defendemos, que en este caso son claramente feministas y en pro de la igualdad en todos los terrenos. Si además se une que somos muchas con esos valores, mejor que mejor.

-L.B.: Que haya mujeres no se traduce en que existan políticas feministas. Se trata de poner la consciencia en todo lo que desarrollamos para revertir las desigualdades sociales en general, y de género en particular.

¿Esa desigualdad o precariedad derivada de la división sexual del trabajo la han visto también desde sus áreas?

-L.B.: La actividad más contratada a mujeres en Pamplona es en limpieza de oficinas y hoteles (más de 12.000), seguidas de enfermeras no especializadas y Empleadas de hogar, todas actividades muy feminizadas, en condiciones laborales precarias y con salarios muy bajos. Un ejemplo claro es la brecha salarial detectada en Pamplona en un estudio. Y la distancia entre el sueldo medio de mujeres y hombres se sitúa en Navarra en el 29,6%.

-E.E.: Queda por resolver la brecha salarial también en algunas profesiones feminizadas del propio Ayuntamiento y Gobierno de Navarra, que retribuyen a las trabajadoras sociales un 7% menos que al resto de los niveles B de la administración pública. Su equiparación debería ser un objetivo a muy corto plazo.

-M.B.: La desigualdad y la precariedad no son tan visibles en mi área;considero que está bastante regulado en ese aspecto, siempre dentro de los márgenes de un sistema administrativo y social que tiene muchos aspectos que mejorar para alcanzar una igualdad real. Como ocurre en el sector de la cultura, la educación y la academia, donde sí que todavía existe desigualdad.

¿Qué harán este 8 de marzo?

-I.G.: Sumarme a la huelga y acudir a las movilizaciones convocadas.

-P.P.: Las concejalas de EH Bildu nos sumaremos a la mayoría sindical, haremos paro a la mañana y a la tarde y participaremos en los distintos actos organizados. Defendemos y vemos con ilusión la fuerza que está cogiendo el movimiento feminista para ir dando pasos.

-E.E.: Apoyar la huelga sin ninguna duda, acudir a las concentraciones y manifestaciones. A nivel personal tengo más dudas. ¿Podré ausentarme y declararme en huelga o tendré que estar para atender cualquier situación porque la inmensa mayoría de las mujeres en el área y en el Ayuntamiento hacen efectivo su derecho a huelga?

-L.B.: Acudiré al acto institucional de las 10.30 horas -no contraprogramar la Huelga-. Después me uniré a un espacio colectivo en el que participo para acudir a las diferentes citas de la Huelga Feminista y de mujeres.