El cuatripartito asume “la necesidad” de reformar el pabellón Ciudad de Tudela

Se comprometen a tratar de “implicar” al Gobierno en ayudas al duplicarse el presupuesto previsto

Fermín Borderas - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Nuin (I-E), Satrústegui (GB), Gimeno (PSN), Fernández de Garaialde (Bildu), Magallón y Carrillo (Podemos) en Tudela.

Nuin (I-E), Satrústegui (GB), Gimeno (PSN), Fernández de Garaialde (Bildu), Magallón y Carrillo (Podemos) en Tudela. (FERMÍN BORDERAS)

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Nuin (I-E), Satrústegui (GB), Gimeno (PSN), Fernández de Garaialde (Bildu), Magallón y Carrillo (Podemos) en Tudela.

tudela- Los cuatro partidos que integran el Ejecutivo foral (Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E) mostraron ayer su convencimiento de “la evidente necesidad” que tiene Tudela de contar con unas instalaciones deportivas dignas, por lo que en el curso de una visita parlamentaria mostraron su disposición a “tratar de implicar al Gobierno”, aunque se negaron a hacer un “brindis al sol” y a asegurar que recibirán las ayudas.

La petición de respaldo económico del Consistorio se realizó tras saberse que el presupuesto inicial para llevar a cabo las reformas casi se había duplicado, pasando de los 833.000 euros iniciales a 1,5 millones, después de que la memoria inicial se convirtiera en presupuesto de ejecución. El técnico de deportes, José Luis Sangüesa, resaltó que las obras “son para todo Tudela, de modo que se mejorará la instalación y no se hará solo porque el Aspil esté en Primera División. Así si el equipo desapareciera la instalación seguiría siendo útil. Esa es la filosofía”, indicó.

Bajo su criterio, la capital ribera no necesita unas nuevas instalaciones por el elevado coste que implicaría mantener ambas, sino que sería más práctico llevar a cabo la reforma integral del actual polideportivo. “Como técnico puedo decir que no se necesita una nueva instalación. Estamos empleando pabellones de centros escolares y se podrían llegar a acuerdos con Benjamín, Jesuitas y también negociar con el Arenas si se necesitara. Si hacemos uno nuevo, éste habrá que cerrarlo puesto que no se pueden mantener los dos. Si lo reformamos hay que hacerlo tal y como se merece la segunda ciudad de Navarra”.

Las obras implican mejora de la eficiencia energética (con ayudas de la UE), en la accesibilidad (con el PIL), construcción de nuevos vestuarios, nuevos accesos, bar y restaurante, sala de prensa, sala VIP, incremento de las gradas hasta casi mil espectadores, nueva caldera de gas y revestimiento térmico (mejorará en 10 grados la temperatura), de acústica y anti lluvia de la cubierta. Además se retirarán las placas que dejan pasar la luz en el techo por unas nuevas ya que las actuales han cristalizado, “de día no se necesitará luz artificial” y toda la iluminación será con bombillas led.

Para todo ello tienen de plazo hasta septiembre (es el compromiso alcanzado con la LNFS) y aunque las obras podrían durar 3 ó 4 meses aún no han salido a licitación ya que no hay proyecto definitivo a la espera de si se elimina alguno de los trabajos o se piensa en hacerlo por fases. A la espera de lo que suceda esperan ganar tiempo, “hemos planteado que los dos primeros partidos de casa se jueguen fuera y que el tercero quizás el Aspil pueda descansar o tengamos que ir a Pamplona”, explicaron Sangüesa y el concejal de Deportes, Iñaki Magallón.

Con respecto a que el proyecto haya duplicado su coste inicial (ha pasado de los 833.000 anunciados a casi 1,5 millones), Sangüesa explicó que “al desglosar la memoria básica se pasó en muy pocos días del dinero inicial a esos 1,5 millones por cuestiones que implicaban cumplir con la normativa. Por ejemplo para la extracción de humos son 300.000 euros y la instalación para la presión del agua son 100.000 euros”. Sangüesa recordó que un nuevo pabellón “se podría construir solo con lo que cuesta abrir las puertas de Navarra Arena”.

Ambos recordaron que el acuerdo con la LNFS se alcanzó en 2011 cuando ascendieron a Primera División y se ha ido postergando. A preguntas de UPN se afirmó que desde que se construyó el pabellón nunca se habían acometido obras de mantenimiento o mejora. De hecho baños y accesos no son aptos para personas con movilidad reducida y nunca se ha corregido, y la caldera actual incumple la normativa.

las opinionesPese a ello, desde UPN se apostó por un pabellón nuevo, ya que Cristina Altuna dudó de que se vaya a dar respuesta a las necesidades con estas obras. Más claro fue el parlamentario del PPN, Javier García, quien pese a la opinión de los técnicos, cree que “hay que pensar en el futuro y estas instalaciones no cubren las necesidades. Será un parche”.

Desde PSN, Carlos Gimeno aseveró que “Tudela tendrá que tirar con sus recursos porque al Gobierno ni está ni se le espera. No se ve ninguna apuesta por las dotaciones deportivas que necesita Tudela, hay que recordar que el dinero del PIL no es ninguna dádiva, es de Tudela, que ha optado por dedicarlo a esta obra”.

Por su parte Bildu (Asun Fernández de Garaialde) indicó que “me comprometo a ver hasta dónde se puede implicar el Gobierno pero no voy a hacer un brindis al sol. Nuestra valoración es en función de las necesidades de los tudelanos, no en términos económicos”. Geroa Bai (Consuelo Satrústegui) recordó que “la necesidad es obvia, pero no olvidemos que aquí no se ha hecho nada en muchísimos años y que el proyecto llega tarde y con prisas”. José Miguel Nuin (I-E) fue también tajante, “el debate sobre una nueva instalación lo tiene que hacer Tudela, pero lo inmediato es que Aspil tiene que jugar aquí y vamos a darle todo el impulso que haga falta. Vamos a trabajar en que el Gobierno colabore con un dinero extra además del PIL”.

Por Podemos, Fanny Carrillo indicó que “las necesidades saltan a la vista. Parece que esto lleva mucho tiempo abandonado. Desde el realismo financiero veremos qué se puede hacer para que el Gobierno se implique. Eso sí, aprovechando lo que hay. No observamos la conveniencia de un nuevo polideportivo”.