Cientos de militares revisan la casa del espía envenenado y la tumba de su mujer

Buscan objetos que puedan estar contaminados por la sustancia que dejó a Skripal y a su hija inconscientes

Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Una tienda de la Policía en el cementerio Salisbury.

Una tienda de la Policía en el cementerio Salisbury. (Foto: Efe)

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Una tienda de la Policía en el cementerio Salisbury.

londres- Los investigadores británicos que tratan de aclarar el envenenamiento con un agente nervioso del doble espía ruso Sergei Skripal centraron ayer su atención en el cementerio Salisbury donde se encuentra la tumba de su esposa, Liudmila, enterrada en 2012, y el memorial de su hijo Alexander, incinerado el año pasado.

Cerca de 200 militares se unieron ayer al operativo coordinado por la unidad antiterrorista de la Policía británica en la localidad de Salisbury, al sur de Inglaterra, donde Skripal, de 66 años, y su hija Julia, de 33, fueron hallados inconscientes en un banco el pasado domingo.

Los militares se encargarán de retirar vehículos y objetos que puedan estar contaminados por la sustancia que dejó inconscientes al ex espía ruso y su hija.

Ambos permanecen hospitalizados en estado crítico, mientras que el sargento de la policía Nick Bailey, que estuvo expuesto al agente químico, sigue grave, aunque su estado ha mejorado y ha podido hablar con los investigadores.

investigaciónAgentes con trajes especiales para evitar la contaminación química fueron vistos ayer colocando una tienda de plástico azul sobre el memorial dedicado al hijo de Skripal y depositaron varios objetos en barriles amarillos, según medios británicos. Tanto ese memorial como la tumba de su esposa, en el cementerio situado en la calle London Road de Salisbury, fueron acordonados.

Un portavoz de la policía subrayó que los ciudadanos “no se deben alarmar” por las medidas que están tomando los investigadores y recalcó que “las recomendaciones de salud pública continúan siendo las mismas”.

Las autoridades sanitarias británicas han asegurado en los últimos días que el suceso no supone riesgo conocido para la salud de los ciudadanos.

Entre el personal militar que ha comenzado a colaborar en la investigación se encuentran marines, miembros de la Real Fuerza Aérea británica (RAF, en sus siglas en inglés) y expertos en armamento químico y descontaminación.

El ministro de Defensa británico, Gavin Williamson, ha señalado que las Fuerzas Armadas van a dar “un apoyo vital” al laboratorio científico y tecnológico de Porton Down. “Tenemos a las personas correctas y las capacidades adecuadas para ayudar con esta investigación crucial. Esto es un horrible incidente y mis pensamientos siguen con las víctimas y sus familias”, aseguró.

“complejidad”El secretario de Estado de Defensa Tobias Ellwood detalló, por su parte, que la “complejidad” a la hora de analizar “por completo la escena del delito” ha llevado a la decisión de involucrar al Ejército, a fin de que dejar más “espacio a la policía para desarrollar su labor de investigación”.

Entre otras tareas, personal militar fue visto ayer cuando retiraba en un camión de la Armada un coche de policía que había quedado aparcado frente al hospital de Salisbury desde el domingo y que fue previamente cubierto con una lona protectora.

Skripal fue condenado en Rusia en 2006 por revelar secretos de Estado a los servicios de inteligencia británicos y recuperó la libertad en 2010, en un intercambio de espías presos con Estados Unidos.

Según afirmó a la cadena pública BBC un exiliado ruso, Valeri Morozov, que había mantenido diversos contactos con Skripal, el antiguo agente secreto ruso estaba trabajando en el campo de la ciberseguridad en el Reino Unido. - Efe/E.P.

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