La mano negra

José Arbeloa - Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Curioso título para una carta sobre aparcamientos subterráneos. Me explico. La parte del II Ensanche de Pamplona comprendida entre la avenida de Galicia, Carlos III y la avenida de Zaragoza está, como estamos constatando casi diariamente en prensa y permanentemente en la calle, con una necesidad de aparcamiento sin precedentes. No será por no haber tenido iniciativas y proyectos… Hablemos de proyectos:

En 1998 se tramitó un aparcamiento en la plaza de la Cruz en el que más de 400 personas pagaron 25.000 pesetas de entonces, que era una buena cantidad, sólo por apuntarse y tener derecho a una plaza. No se hizo y hubo que tramitar la devolución del dinero además.

A primeros de siglo se preparó otro aparcamiento perimetral subterráneo en la plaza de la Cruz para 623 plazas. No se hizo.

Más adelante, en 2008, se proyectó otro aparcamiento en la avenida de Galicia que iba a tener 2 plantas de sótano y por el que hubo que pagar 150,00€ para apuntarse. Ante la gran demanda se amplió el proyecto a 4 plantas de sótano. No se hizo y hubo que tramitar la devolución del dinero además.

Posteriormente, se proyectó otro garaje subterráneo en la C/ Sangüesa que aún se puede ver en la oficina que lo tramitó y no hay ningún viso de que vaya a llevar, tras varios años, otro camino que los anteriores.

Hablo de 4 proyectos importantes y necesarios en menos de 20 años para esta zona y no se ha hecho ninguno. A día de hoy, si es que aparece una plaza, es tal la demanda que se convierte en la más cara de todo Pamplona con diferencia.

La desproporción entre aparcamientos en superficie para la zona azul y el número de tarjetas hace que sea casi imposible aparcar durante gran parte del día, y ha provocado que casi 700 personas no hayan renovado la tarjeta de residentes con zona azul este año.

¿Cómo aumentar exponencialmente el número de aparcamientos libres en superficie, mejorando el tráfico y el acceso a los comercios? Simplemente, con un garaje grande en la avenida de Galicia, con tan fácil acceso, tanto de entrada como de salida, que acogiese todos los vehículos de los residentes haciéndolos desaparecer de las calles.

¿A quién interesa que no se solucione este grave problema que desde hace 20 años tiene esta zona y elimina toda posible solución? ¿Me explico lo de la mano negra?