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La tortura espanta a UPN y PP

Su autoexclusión de una comisión que analizaba el caso de cinco navarros que denunciaron malos tratos y fueron avalados por Estrasburgo es un simple ejercicio de escapismo político que muestra que carecen de un discurso democrático coherente

Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

la ausencia de UPN y PP de la sesión de trabajo en el Parlamento de Navarra sobre la tortura es un simple ejercicio de escapismo político que sólo deja en evidencia la negativa de ambas formaciones políticas a asumir una realidad de vulneración de derechos humanos. Los abogados Amaia Izko y Óscar Sánchez comparecían para exponer los casos de cinco navarros cuyas denuncias de malos tratos tras su detención acabaron en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que condenó al Estado español por su negativa a investigar los hechos. La realidad de la tortura es una evidencia y son ya más de veinte los casos en los que el Tribunal de Estrasburgo ha condenado al Estado español por asuntos relacionados con los malos tratos policiales, además de las denuncias públicas avaladas por la ONU o los informes de organizaciones de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional. Y sin olvidar que sólo en la CAV hay documentados más de 4.000 casos de malos tratos y torturas y que incluso en un entramado judicial permisivo ha habido 20 sentencias condenatorias a agentes policiales. No querer escuchar ni hablar sobre la cuestión no elimina los hechos, simplemente demuestra que UPN y PP prefieren mirar para otro lado ante una cuestión sobre la que carecen de un discurso democrático coherente. Ese es el lastre, la evidencia de que el dolor y el sufrimiento generados por el terrorismo y otras violencias han sido un instrumento partidista que si no responde a sus intereses políticos deja de tener valor. Basta recordar que ambos partidos han estado décadas en contra de cualquier paso político para el reconocimiento de las miles de víctimas navarras del genocidio franquista. Y siguen defendiendo que víctimas son únicamente aquellas que responden a sus intereses, e incluso aquellas víctimas del terrorismo de ETA que mantienen posiciones distintas a las que UPN y PP dictan sufren sus diatribas, como le ha ocurrido al presidente de la AVT. Por ello también se autoexcluyen hoy del acto que conmemora el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo organizado por el Gobierno de Navarra, en un hecho inédito que demuestra una actitud rácana, intransigente e instrumental hacia las personas que han sido víctimas de la violencia. Se equivocan: la apuesta del Gobierno de Barkos por la memoria, la convivencia, la verdad y la reparación está mucho más cerca del sentido ético y político mayoritario de la sociedad navarra que su postureo político que divide a las víctimas según sus intereses partidistas.

etiquetas: editorial, tortura

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