Comptos recomienda desarrollar los sectores de Lezalde y Dermau en Altsasu

Destaca la ‘saneada’ situación económica del Ayuntamiento con un remanente de 1,8 millones de euros

Nerea Mazkiaran - Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Vista general de Altsasu con los sectores de Dermau y Lezalde al sur junto a la autovía.

Vista general de Altsasu con los sectores de Dermau y Lezalde al sur junto a la autovía. (Nerea Mazkiaran)

Galería Noticia

Vista general de Altsasu con los sectores de Dermau y Lezalde al sur junto a la autovía.

Altsasu- La Cámara de Comptos ha hecho público el informe de fiscalización del Ayuntamiento de Altsasu correspondiente al ejercicio de 2016, donde se avala la “saneada” situación del Ayuntamiento y se advierte de “las importantes repercusiones económicas que se podrían derivar” por la paralización de desarrollos urbanísticos iniciados en anteriores legislaturas. Por ello, recomienda promover las reparcelaciones de Dermau, Lezalde, Otadia y Zelandi “en los que hay importes anticipados por el Ayuntamiento que están en peligro”, según Comptos.

Al respecto, el alcalde, Javier Ollo, entiende que este órgano fiscalizador se refiere principalmente a Lezalde y Dermau, dos sectores promovidos en 2003 por el sistema de cooperación con un dilatado litigio en los tribunales y también en la calle, sobre todo el primero, cuyas obras llegaron a iniciarse en 2006 y fueron paralizadas por la oposición de vecinos al proyecto. Con una superficie de 59.312 metros cuadrados, en el proyecto inicial se contemplaban 77 viviendas y 12 adosadas de VPO.

Entre tanto, cambió la normativa sobre ruido, por lo que se reducía la superficie urbanizable debido a las afecciones acústicas de la autovía. Ahora, con el proyecto de alta velocidad promovido por el Ministerio de Fomento para la conexión de Pamplona con la Y Vasca a través de Vitoria las afecciones son mayores. “Obliga a realizar cambios en el proyecto. Pero no se puede realizar ningún tipo de actuación al menos un año desde la publicación del estudio informativo”, apunta Ollo, al tiempo que adelanta que el Ayuntamiento enviará una carta a los propietarios afectados para informarles de la situación. Asimismo, recuerda que una sentencia reciente obliga al Ayuntamiento a desarrollar este proyecto “lo cual redunda en la complejidad del desarrollo de este sector”.

En relación a Dermau, Ollo recuerda que el Ayuntamiento está estudiando si continuar con este proyecto o renunciar, para lo cual preguntó a los propietarios su opinión este pasado verano. “La mayoría es favorable a no continuar con el desarrollo pero debemos estudiar el coste que tendrían para las arcas municipales las diferentes decisiones que se pudieran tomar”. En su día, el 70% de los propietarios recurrieron este proyecto por su “inviabilidad”. En este sector se contempla un polígono con una superficie de 69.688 metros cuadrados. Con un presupuesto de 3.636.635 euros, los costes de urbanización eran de 150 y 120 euros por metro cuadrado, según la zona.

En cuanto a Otadia, destaca que este sector está ejecutado y que quedan cuestiones pendientes con las empresas constructoras en torno a las liquidaciones y que el proyecto de Zelandi también se debe modificar por las afecciones acústicas de la A-1. “Cuando Comptos habla de importantes repercusiones económicas cabe interpretar que se refiere a las indemnizaciones que pudieren derivarse de no desarrollarse estos sectores”, incide el alcalde.


SITUACIÓN ECONÓMICAVolviendo a las cuentas de 2016, la Cámara de Comptos señala que la situación económica del Ayuntamiento de Altsasu es saneada, con un remanente de tesorería de 1.8 millones de euros, ahorro neto y una deuda equivalente al remanente, endeudamiento que ha ido disminuyendo, según se incide. Asimismo, dice que expresa la imagen fiel del patrimonio, de la liquidación de sus presupuestos y de la situación financiera a 31 de diciembre de 2016.

No obstante, Comptos destaca dos salvedades: el inventario de bienes, no actualizado, y que los administradores de la sociedad municipal Atabo, encargada de la gestión de las instalaciones deportivas, no hayan formulado sus cuentas. “Es una cuestión de procedimiento que, gracias a las recomendaciones de la propia Cámara de Comptos, en las cuentas de 2017 se ha corregido”, apunta el alcalde.