La nueva Copa Davis

Por Josemari Sexmilo - Domingo, 11 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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La pregunta es bien sencilla: ¿realmente necesita la Copa Davis una vuelta de tuerca, un cambio de rumbo, una modificación en sus estructuras? La respuesta, salvando la versión de los románticos, es clara y contundente: Sí. Algo hay que hacer para que se mantenga viva la llama de esa pasión con la que se vive la competición más grande de equipos del mundo.

Kosmos, la empresa de Gerard Piqué, propone un modelo que si no rompedor, al menos es novedoso. Se trata de que el torneo sea más atractivo y, sobre todo, más justo. Porque lo que está claro es que la Copa Davis, por su reglamento, es una competición de pillos. El país anfitrión elige la superficie sobre la que se juega cada eliminatoria y eso lleva a hacer lo imposible por perjudicar al equipo contrario, bien por las características de sus jugadores, bien por el calendario que éstos siguen en el momento del enfrentamiento de los equipos. Y, además, desde hace unos años no juegan los mismos jugadores los individuales del viernes y del domingo. Ahora en la última jornada el reglamento permite colocar a cualquier jugador, con la única limitación de que no se repita el enfrentamiento de la primera jornada.

La propuesta va en varias direcciones que rompen, si no sustancialmente, sí en lo que a estructura se refiere:

- Toda la competición se desarrollará en una semana y en una sola sede, por tanto el aficionado no dudará sobre aquello de quién ganó a quién en la ronda de febrero o la de abril. Ahora todo tendrá una continuidad en el tiempo que facilitará el entendimiento de la competición y los aficionados podrán seguir el cuadro de eliminatorias y resultados con la misma facilidad que se sigue un torneo local.

- Cada eliminatoria constará de dos partidos individuales y uno de dobles. De esta forma se podrá jugar cada una de ellas en una jornada, competir el día siguiente y no habrá cruces de última hora.

- Los partidos se disputarán al mejor de tres sets. Otro adelanto. La competición a cinco sets no colabora al seguimiento del aficionado que, en muchas ocasiones, se aburre y cambia de canal o, simplemente, se desconecta del tenis. Si el tenis quiere tener frescura y una dinámica que atraiga a todos los amantes del deporte, debe sentar sus bases sobre el estudio de la duración de los partidos. Es muy fácil aburrir al aficionado con partidos de tres, cuatro o cinco horas, por mucho nivel que atesore cada uno de ellos.

- Obviamente, todo el campeonato se disputará en la misma superficie, algo que debería haberse impuesto desde hace tiempo, pero que los intereses de las federaciones han hecho imposible.

Por todo ello, y si el proyecto se lleva a efecto, nos encontraremos en 2019 ante un campeonato mundial de equipos nacionales más justo que el actual y al que, salvo excepciones, acudirán los mejores. Y hay que esperar que éstos acudan, porque ya no habrá excusas de calendario, ni superficies inadecuadas, ni sorpresas.

Sin duda, el escenario más atractivo del tenis mundial es la Copa Davis y es bueno que haya gente que trabaje para intentar que siga siéndolo. Pero, por favor, que se siga llamando Copa Davis y no haya tentaciones de denominarla Copa Kosmos o Piqué Cup. En esto (creo) todos somos románticos.

El autor es entrenador nacional de tenis.