El teléfono roto de la pesca

Ana Altzuri Lasarte Gerente del Club Deportivo de Cazadores y Pescadores de Baztan - Domingo, 11 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Al Departamento de Medio Ambiente.

Recuerdo cuando era pequeña que odiaba cuando jugábamos al teléfono roto. Aquel juego en el que uno decía el mensaje que quería y al último le llegaba el mensaje distorsionado de una forma horrible (a mi gusto). No era el mensaje en sí lo que me desagradaba, sino el hecho de que se riesen de mí.

Me he dado cuenta de que años después sigo odiando esa sensación, esa en la que el resto te mira con aires de superioridad y se ríe de ti y una acaba dolida y humillada.

Lo mismo me ha pasado hace una semana, cuando he leído la Orden Foral de Pesca. Esa orden para la cual una participa en una comisión de pesca, lleva su mensaje, comparte el mensaje de otras personas y al final del juego, resulta que el mensaje es completamente distinto, ni el propio ni el de otras personas. Además de haber incluido mensajes que ni siquiera expusieron.

¿Se pueden hacer a la idea de lo distorsionado que recibimos el mensaje? Debe de ser que por debajo del nuestro había otras líneas que interfirieron.

Total, el resultado es el mismo, más dolor, más risas y más humillación.