Navarra pagará más de 400 millones por el peaje en sombra de la ampliación de la primera fase del Canal

Las modificaciones al proyecto heredadas de la etapa de UPN suponen un sobrecoste de 12,6 millones
El Gobierno foral asume los 22 millones del coste total de los ramales del Ega y del Arga

Sagrario Zabaleta Echarte / Itxaso Mitxitorena - Miércoles, 14 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Ignacio Gil, Isabel Elizalde y Maiorga Ramirez, con el mapa de la ampliación del Canal.

Ignacio Gil, Isabel Elizalde y Maiorga Ramirez, con el mapa de la ampliación del Canal. (Javier Bergasa)

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Ignacio Gil, Isabel Elizalde y Maiorga Ramirez, con el mapa de la ampliación del Canal.

“El compromiso del Gobierno ha sido, es y será abordar con rigor la ampliación del Canal” “Nos topamos con un proyecto que desde el minuto uno se le cayeron el 20% de las hectáreas iniciales”

pamplona - Navarra deberá pagar más de 400 millones de canon por la ampliación de la primera fase del Canal durante 30 años, después de que las modificaciones que se están abordando en el proyecto, cuyos orígenes se remontan a 2014 en la etapa de Gobierno de UPN, añaden un sobrecoste de 12,6 millones por el momento. La consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, Isabel Elizalde, ofreció ayer estos datos en una comisión solicitada por UPN y PP.

Elizalde, que estuvo acompañada de su director general de Desarrollo Rural, Ignacio Gil, reiteró una vez más “el compromiso” de su departamento “con el proyecto, los regantes y los contribuyentes mediante una ejecución de la obra en las mejores condiciones”. Además insistió una vez más en que no va a aceptar que se diga que la ampliación de la primera fase del Canal de Navarra está “paralizada”. “Nosotros apostamos por este proyecto”, repitió ante las acusaciones de la regionalista Mari Carmen Segura y del popular Javier García.

La consejera acompañó sus palabras con hechos y anunció la aprobación inminente para construir el tubo que transportará el agua del Canal por Peralta (la denominada Arga IV) con su correspondiente zona regable. Además prevé poner en marcha una solución transitoria en Funes para que puedan empezar a regar los agricultores a partir del 1 de junio, siempre y cuando lleguen a un acuerdo con la concesionario Aguas de Navarra;y pronosticó que en un plazo de entre dos o tres meses se tendrá luz verde a los PROSIS de las zonas complementarias del ramal, que suponen la inclusión inicial de 3.008 hectáreas.

los orígenesEn una comisión que casi duró dos horas, Elizalde expuso por qué las obras de ampliación del Canal de Navarra se encuentran en la situación actual. La consejera se remontó a 2014 cuando el presidente de UPN, Javier Esparza, ocupaba la consejería de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local. Ese año OHL-Agbar (Aguas de Barcelona) se adjudicó el proyecto por una rebaja “temeraria”, expusieron, del 39,8%. El precio de licitación salió por 121,8 millones y se lo quedó por 73,7 millones. OHL, el grupo presidido por Juan Villar-Mir, se impuso al tándem Acciona-Iridium. El 21 de mayo de 2014, en un acto institucional en el Palacio de Navarra, se firmó el contrato entre Intia y la sociedad adjudicataria Aguas de Navarra (compuesta en un 65% por OHL y en un 35% por Agbar -a la que estaba vinculado el exvicepresidente y exconsejero de Economía y Hacienda de UPN en 2007, Francisco Iribarren, que actualmente ocupa la gerencia de Aguas de Navarra). Se ponían al frente de una obra, en la que el Gobierno de Navarra iba a asumir el 100% del coste de los ramales: 22 millones.

tres meses de retraso en 2014Así, la rúbrica se produjo con tres meses de retraso después de que en febrero de aquel año el consejero de Desarrollo Rural de entonces, Javier Esparza, paralizara la apertura de sobres el mismo día que se iba a realizar para “pedir informes complementarios a colegios profesionales”, recordó Isabel Elizalde. Finalmente la apertura se produjo pasado un mes.

Y apenas tres semanas después de la firma del contrato en mayo, ya había que afrontar los primeros cambios en el trazado del ramal del Arga porque un propietario denunció que la tubería del Canal discurría por terrenos ajenos a la zona regable, con un incremento del coste sobre lo previsto. Además, en junio de aquel año la comunidad de regantes del regadío tradicional de Lerín, Cárcar y Peralta no habían dado la conformidad al proyecto. En otoño los regantes de Peralta rechazaron su adhesión a la zona regable;en septiembre, Cárcar mostró su oposición y en noviembre 825 hectáreas quedaron fuera en Lerín.

Las decisiones de los regantes de Lerín y Cárcar afectaron al trazado inicial de los ramales del Ega y la postura de los regantes de Peralta, al ramal del Arga. Con las elecciones y el cambio de Gobierno, la nueva consejera Isabel Elizalde se topó con un proyecto en el que “a las primeras de cambio, el 20% de las hectáreas proyectadas en la ampliación, se caían del contrato”, recordó Gil.

Elizalde contó que comenzaron a hablar con los regantes. “En septiembre de 2015, Peralta aceptó incorporarse al proyecto, con la condición de que una parte de la superficie se mantuviera en el riego por acequias”, manifestó. En abril de 2016, “en una asamblea, Lerín se posicionó favorablemente a incorporar la zona de secano de la Gaza, con 565 hectáreas”, señaló. “Luego se instó a Cárcar a mostrar su conformidad o no a incorporar 687 hectáreas al regadío, y a día de hoy no ha habido respuesta”, dijo. Ante esa situación, el departamento se vio en la obligación de “afrontar modificaciones importantes en lo que se refiere al trazado del ramal -la tubería que transporta el agua del Canal- y a la zona regable para garantizar la viabilidad del proyecto”, concluyó.

Hasta el momento, está concluido todo el ramal del Arga excepto Peralta (llamado Arga IV). Se prevé construir mediante procedimiento acelerado en seis meses el tubo, con un incremento de la inversión. “La modificación de Arga IV asciende a 3,6 millones de sobrecoste”, dijo Elizalde.

La modificación del trazado del Ega, fundamentalmente en Lerín y Cárcar, se inició el 14 de diciembre de 2016 y se aprobó definitivamente el 19 de julio de 2017 para poder llevar agua a los términos de Cárcar, Lerín, Sesma, Andosilla, San Adrián y Azagra. Tras reuniones mantenidas con otras comunidades de regantes, se detectó el interés de otras zonas en formar parte de la ampliación, con la incorporación de 3.008 hectáreas. El 20 de septiembre del año pasado el Gobierno acordó la tramitación de la modificación de los PROSIS para incluir estas zonas complementarias (véase el gráfico). “Se está estudiando por parte de los servicios jurídicos la fórmula de ejecución del ramal del Ega y la incorporación de las zonas complementarias. Se busca una propuesta que asegure las máximas garantías jurídicas, técnicas y económicas”, concluyó Isabel Elizalde.