Golpe de estado en Podemos

Por Alfonso Fernández Garayalde - Miércoles, 14 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Siento rabia e impotencia ante los hechos que están sucediendo en Podemos. Como militante, al ver que no se respetan los órganos del partido y que se utilizan argumentos falsos y malintencionados a militantes para insultar y echar por tierra todo un trabajo colectivo, solo me queda hacer público mi rechazo ante lo que considero un golpe de estado dentro del partido y fuera de él, porque creo que esta situación va a afectar a la continuidad del cambio en las instituciones y va a suponer un retroceso en las próximas elecciones autonómicas que puede poner en peligro los acuerdos realizados en esta legislatura entre las diferentes fuerzas para evitar que vuelvan las políticas nefastas de UPN.

Me resultó increíble que Laura Pérez, con su puesto de responsabilidad como antigua secretaria general, pidiera una auditoría de los resultados de las primarias, auditoría que no llevó a cabo y, en lugar de eso, empezó a dinamitar o a ningunear toda iniciativa de compañeros y compañeras que somos los que sustentamos este proyecto político con nuestro trabajo diario. Más increíble aún que Rubén, Fanny y Couso se dejen manejar como marionetas en esta estrategia de destrucción, porque no seamos ingenuos: detrás de todo esto está la estrategia de Laura Pérez de no reconocer los resultados de las primarias y torpedear toda iniciativa de los órganos del partido, y ahora, más claro todavía, se ven las intenciones de crear otro partido que se adecúe a sus necesidades de liderazgo autoritario.

Muchas personas inscritas votamos a estos representantes para la lista de las elecciones autonómicas, es cierto;pero también es verdad que muchos navarros y navarras votaron a Podemos, no a Laura ni a Couso. ¿Con qué derecho se apropian de unos votos que corresponden al partido, al proyecto colectivo?

Ahora, nuestros órganos y militantes de todas las zonas de Navarra les estamos pidiendo que entreguen las actas que no les corresponden personalmente sino como representantes del partido. Pero vemos con estupor que, utilizando la estrategia de la casta, se mantienen en sus escaños. Todo esto que está sucediendo es muy grave;primero, para toda la militancia de Podemos, impotente ante actitudes egocéntricas y de desafío a toda la organización;segundo, al Gobierno del cambio, porque compruebo atónito la posición de Geroa Bai de aprovecharse de la situación interna de Podemos. ¿Para qué? ¿Será que le viene bien para su estrategia en el Tren de Altas Prestaciones? Debemos estar atentos a sus movimientos en los próximos meses.

No me queda más que decir a todas las personas inscritas, votantes del cambio y a toda Navarra, que lo que está sucediendo nos avergüenza a nosotros mismos, que no hemos venido a las instituciones para agarrarnos a los sillones, que estos parlamentarios no nos representan y que, con toda firmeza, tenemos que decir bien alto que, por encima de estas actitudes personalistas hay una organización, un ideario, unos valores que representamos la mayoría de la organización. Pido que se ponga la mirada en toda la gente que sostiene con su trabajo, su confianza en los órganos y su compromiso con la ciudadanía este proyecto colectivo. Somos y seguiremos siendo gente comprometida.

Para terminar, me dirijo directa y públicamente a Carlos Couso que, como sindicalistas que somos él y yo de la CGT, devuelva el acta y se vuelva a la Volkswagen porque... compañero, así no.

El autor es compañero de Carlos Couso en CGT. Militante de Podemos