El agua no registrada en la zona noroeste de Navarra asciende al 70%

Se pierden al año dos mil millones de litros, situación que preocupa a los gestores de este recurso

Nerea Mazkiaran - Miércoles, 14 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Trabajadores del Ayuntamiento de Altsasu trabajan en el arreglo de una fuga.

Trabajadores del Ayuntamiento de Altsasu trabajan en el arreglo de una fuga. (NEREA MAZKIARAN)

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Trabajadores del Ayuntamiento de Altsasu trabajan en el arreglo de una fuga.

altsasu- Las reuniones del Plan Director del agua de uso urbano 2019-2030 que se están celebrando durante estos días han puesto el foco en el alto porcentaje de agua no registrada en toda Navarra, en torno al 50-60%. Aún es mayor en la zona noroeste, es decir, Sakana, Leitzaldea, Araitz-Belelu, Larraun, Imotz, Basaburua, Atez, Ultzama, Lantz y Odieta, donde asciende en algunos casos hasta el 70% del total.

“El mayor reto a futuro es controlar el agua no registrada para lograr un consumo sostenible”, destacaron Ángel Pino, director de Servicio del Agua, del departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, e Iñaki Urrizalki, gerente de la empresa pública NILSA en la reunión celebrada la pasada semana en Lakuntza, dentro del proceso de participación de dicho plan. A la reunión acudieron una quincena de representantes de la zona. “Sólo en el ámbito de esta zona, se pierden al año dos mil millones de litros de agua en agua no registrada”, incidieron.

La competencia del abastecimiento de agua está en mano de concejos y ayuntamientos, así como de las mancomunidades de Ultzanueta y Sakana además del Consorcio Ercilla, según los pueblos, que deberán identificar dónde, cuándo y por qué se producen las fugas de agua, tanto por el mal estado de las redes como por consumos piratas. Así, los representantes solicitaron colaboración técnica, que ya está contemplada en el plan.

El objetivo es estudiar cada caso y elaborar un plan concreto de actuaciones específicas para cada una, que contará con el respaldo financiero de los planes de inversión para entidades locales, que contarán con ayuda para la renovación de redes. Se trata de una cuestión prioritaria, ya que el plan establece que en 2024 la media de eficiencia de todas las redes navarras ha de superar el 75%, lo que supondría un máximo de 25% de agua no registrada. Dicho porcentaje debe ascender hasta el 80% en 2030. No obstante y ante la inquietud suscitada entre las entidades locales por estos plazos, que consideran “inasumibles”, el plan podrá revisar los horizontes temporales y ampliarlos.

“El debate está en el modelo de gestión. Ahora mismo en toda Navarra nadie recupera los costes del servicio, requisito imprescindible en la Directiva Marco del Agua”, destacaron Pino y Urrizalki. “Es prioritario estudiar el coste total por cada zona y desde el Gobierno de Navarra establecer un sistema de tarificación”, incidieron. Pero no sería una tarifa única sino de un cuadro de tarifas que recoja lo que realmente cuesta el agua en cada zona y penalice, también, los consumos excesivos. Asimismo, el plan prevé un principio de solidaridad que ya se aplica en otras comunidades autónomas, como Andalucía, llamado mínimo vital básico. Se trata de un consumo garantizado de 100 litros por habitante y día a las personas con dificultades económicas, en situación de vulnerabilidad y exclusión social y otros colectivos con condiciones especiales. El consumo medio de agua doméstico en Navarra es de 117,5 litros por persona y día.


INFRAESTRUCTURAS En cuanto a la situación actual de captaciones y soluciones de infraestructuras, no se prevé ningún cambio en la zona, ya que “tampoco es acuciante, dado que la calidad del agua es buena, no existe escasez de recurso y el sistema actual funciona”, expresó Pino.

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