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TRAZÓ UN "MACABRO PLAN CRIMINAL"

El juez dice que Ana Julia cavó el hoyo para enterrar a Gabriel antes de matarlo

Asegura que la asesina confesa se llevó al menor “mediante engaño o promesa de devolverlo prontamente a jugar” con sus primos

Sábado, 17 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

'La ballena'de Almería, un altar en homenaje a Gabriel.

La ballena de Almería, un altar en homenaje a Gabriel. (EFE)

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'La ballena'de Almería, un altar en homenaje a Gabriel.

MADRID/ALMERÍA- El juez de Almería Rafael Soriano asegura en su auto de prisión de Ana Julia Quezada, la mujer de 43 años y origen dominicano acusada del asesinato del niño de ocho años Gabriel Cruz, cavó un hoyo “previamente” a la muerte del menor y luego quiso deshacerse del cadáver en un invernadero.

Ana Julia, que desde el jueves está en prisión por asesinato, detención ilegal y un delito contra la integridad moral, trazó un “macabro plan criminal” y luego se intentó dotar de una coartada -que hubo una discusión previa con el menor-, que tanto la Guardia Civil como el propio juez instructor desmontan en base a las pruebas recabadas. Entre estas pruebas figuran “expresiones vejatorias” vertidas por la asesina confesa contra el menor.

“Resulta presuntamente incuestionable la participación de la detenida Ana Julia Quezada en la muerte del menor y se infiere una malvada voluntad dirigida especialmente a asegurar la comisión del crimen”, recoge la motivación del auto de ingreso en prisión, que señala que este extremo es lo que ha motivado que el Ministerio Público califique los hechos como asesinato con alevosía.

El juez indica que, como parte de ese “macabro plan criminal”, se intentó dotar de una coartada haciendo labores de pintura en la finca de Rodalquilar, en Níjar. Ana Julia “dio una falsa apariencia de preocupación por la desaparición y suerte del niño”, al que se llevó “mediante engaño o promesa de devolverlo prontamente a jugar”. “Mantuvo el engaño a lo largo de los días, aumentándolo hasta el punto de colocar ella misma una camiseta del menor en el monte”, subraya el juez, lo que achaca a su deseo de “despistar a los agentes de la autoridad que practicaban la búsqueda” hasta encontrar el “momento” de poder “hacer desaparecer el cuerpo”.

El magistrado Rafael Soriano apunta que Ana Julia Quezada “aprovechó un momento temporal en que sabía que iba a estar a solas con el niño”, al que mató asfixiándole, y destaca que enterró su cuerpo sin vida en un “hoyo que previamente había hecho con una pala”. “Las pruebas revelan, presuntamente, una falta de sentimientos y humanidad que ella misma ha calificado, que, de ser ciertas, serían de pura crueldad”, remarca el juez. El instructor añade que Ana Julia, en algún momento, expresó su “voluntad” de dejar el cadáver en “un invernadero”.

El juez instructor considera que Ana Julia Quezada actuó guiada por “una malvada voluntad dirigida especialmente a asegurar” la comisión de su “macabro plan criminal”.

“luchar contra el instinto”Por su parte, Patricia Ramírez, la madre del pequeño Gabriel, valoró ayer la labor de la Guardia Civil que ha resuelto el caso de las desaparición de su hijo el pasado 27 de febrero en Las Hortichuelas, en Níjar (Almería), durante una investigación en la que el foco se estrechó cada vez más sobre la sospechosa y en la que, según reconoció, ha sido “difícil” el “luchar contra el instinto” que tanto ella como el padre del menor tuvieron desde un principio.

“Ha sido difícil, pero lo hemos hecho bien porque la bruja está en la cárcel”, indicó la madre del menor en declaraciones en Espejo Público, en las que apuntó que en esos días en los que la presunta asesina ha estado “jugando con nosotros”, también “ha salido lo mejor de las personas a muchos niveles” y “eso es lo importante”.

La madre del menor, quien aún trata de poner “un poco de orden” en su vida para “empezar a asimilar” lo ocurrido, aseguró que “la gente es buena y tiene ganas de demostrarlo, y si esto ha servido para que se levante todo un país y le ponga un final bonito a todo este sin sentido, no me queda más que dar las gracias aunque hayamos tenido que pasar este proceso”.

Así, sobre las motivaciones que haya podido tener la autora confesa de crimen, la madre de Gabriel aseguró que es un aspecto que “no está claro”, aunque está segura que de su hijo “no hizo nada de esas cosas” a las que la detenida hizo referencia en su declaración policial sobre el desarrollo de los hechos. “Tengo mi sensación, que esta mujer -sigue- un patrón que va repitiendo de un sitio a otro, es mi sensación. En este caso pueden ser celos hacia mí, creo que le pudo. Es una cabeza enferma que tiene un patrón que tiene que repetir, con intereses económicos, no tiene ningún fundamento y con el tiempo espero que nos puedan aclarar cómo funciona su cabeza”, opinó. Con ello, recordó que las actuaciones aún están bajo secreto sumarial y que “todo está un poco enmarañado” aún.

Patricia señaló que aunque la “rabia”, la “frustración” y el “cabreo” existen, no se deben “convertir en ira”, ya que especialmente “a la vista de estos niños” eso genera “agresividad, miedo y desasosiego”. - E.P./D.N.

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