Recogiendo el testigo

Sábado, 17 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Rocío Rodríguez posa ante su tienda Mozetes, que comenzó como Calzados Mila.

Rocío Rodríguez posa ante su tienda Mozetes, que comenzó como Calzados Mila. (Foto: J.A.)

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Rocío Rodríguez posa ante su tienda Mozetes, que comenzó como Calzados Mila.Raquel Ausejo, de Regaliz, es un ejemplo de traspaso empresarial que pasa ahora el relevo de nuevo.Laura Ros adquirió junto con su hermana Cristina el negocio familiar, Joyería Ros.La jornada de relevo de empresas, que tuvo lugar en la Mancomunidad de Montejurra.
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qUE el comercio y la hostelería en la Merindad de Estella no mueran tras la jubilación de sus propietarios;ese es el objetivo de la nueva bolsa de relevo de negocios creada por el Servicio de Trabajo del departamento de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra. La iniciativa consiste en un soporte, digital y físico, para que las empresas a punto de cerrar se pongan en contacto directo con personas interesadas en continuar con ella.

“Somos conscientes del problema que existe, de la cantidad de negocios locales que desaparecen por falta de emprendedores dispuestos a continuar con ellos”, afirmó Susana Mateache, representante del Servicio de Trabajo, durante una serie de charlas y experiencias sobre el traspaso generacional que tuvo lugar el miércoles pasado, 14 de marzo, en la sede de la Mancomunidad de Montejurra. “La bolsa de relevo es una de las soluciones que hemos pensado para atajarlo”.

El programa ha apostado fuerte por su presencia en Internet a través del portal web www.navarraemprende.com que gestiona CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra). En él, las empresas a punto de cerrar pueden publicar sus datos y los interesados en la oferta pueden responder rellenando un formulario. Asímismo, un aspirante a emprendedor que aún no tenga proyecto puede dar el primer paso y anunciarse, comunicando el tipo de negocio que le interesaría adquirir.

Además de la bolsa digital, el relevo de negocios también podrá gestionarse de forma física gracias a buzones que se repartirán por toda la Comunidad Foral. En Estella, podrán encontrarse recipientes de formularios en el centro de atención e información de la Seguridad Social;en la sede del Servicio Navarro de Empleo;en las oficinas de la asociación de empresas Laseme;y en la sede de la Asociación de Comerciantes;entre otros.

Estos documentos serán luego enviados al Servicio de Trabajo para su gestión. Su labor es, según explicó Mateache, la de validar tanto las entradas a la web de empresarios que buscan vender como de las personas individuales que quieren comprar, “para asegurarnos de que son propuestas reales y no engaños”. También ponen a disposición de los usuarios un servicio de mediación entre partes.

En los quince días que lleva la web en activo ya se han validado doce propuestas de negocios de toda Navarra que buscan continuidad, tres de las cuales son de la ciudad del Ega. Se trata del restaurante La Cepa, en la plaza de Los Fueros;la carnicería Carlos, en la calle de La Berrueza;y el comercio de mobiliario de cocina Valen, en Merkatondoa.

La presentación del servicio mostró tres experiencias de traspaso generacional

Las emprendedoras en relevo destacaron la ayuda constante de los antiguos propietarios

“El proyecto está dirigido a toda la ciudadanía”, aseguró Mateache. “Porque aunque alguien no tenga un negocio, a lo mejor conoce a alguien que está interesado;y, en el caso de aquellos que no saben cómo empezar a emprender, nuestra plataforma puede ayudarles”.

A lo largo de la jornada, que estuvo organizada por Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Estella-Lizarra, Teder, Laseme y la Asociación de Comerciantes de Estella-Lizarra, se informó también de las diferentes ayudas forales que existen para la creación de empresas. Maite Vaca, del Servicio de Trabajo, presentó el Plan de Trabajo Autónomo de Navarra y José Luis Echeverría, de Teder, detalló las actuaciones que se han realizado desde la asociación para el apoyo al relevo de negocios. Por su parte, Guillermo Erice, presidente de Laseme, y Loreto San Martín, gerente de la Asociación de Comerciantes, explicaron las ventajas de efectuar relevos.

Testimonios Durante las jornadas de relevo profesional, diferentes comerciantes de la ciudad del Ega expusieron sus vivencias en el proceso de adquirir un negocio ya existente, como Raquel Ausejo Ciriza, de la tienda de golosinas Regaliz;Laura y Cristina Ros Ganuza, de Joyería Ros;y Rocío Rodríguez Cuevas, de la tienda de ropa infantil Mozetes.

Rodríguez, que en 2014 adquirió la tienda Calzados Mila después de veinte años de funcionamiento, destacó la experiencia “positiva” a la hora de hacer el relevo. “Me enteré por casualidad porque yo era clienta del establecimiento”, aseguró. “Cuando tomé la decisión de emprender, desde el principio los antiguos dueños me lo enseñaron todo sobre marcas, calidad y proveedores. Además, gracias a la Asociación de Comerciantes estuve al tanto de muchos cursos de escaparatismo con los que aprendí a innovar”.

Para Loreto San Martín, Rodríguez es “un ejemplo de dinamismo comercial, impulso y capacidad de adaptarse, sobre todo teniendo en cuenta que comenzó en plena crisis económica”. La comerciante empezó pronto a diversificar la oferta, vendiendo ropa y complementos además de zapatos, y el año pasado se trasladó a un local más grande, cambiándole el nombre del negocio al actual Mozetes, “que es más personal”. La clave ha sido, según ella, “una mezcla de mi ilusión y de la experiencia de los empresarios que relevé”. Tras años como empresaria local, Rodríguez lo tiene claro. “La ciudad necesita un comercio de calidad. En Estella todos vivimos de todos”.

Laura y Cristina Ros adquirieron hace veinte años el negocio de relojes y joyas de sus padres, Ricardo Ros y Maribel Ganuza. De ella aprendieron “los aspectos prácticos del negocio, proveedores, clientes, etc” y de él, “todo sobre la gemología, ya que era un apasionado”, según afirmó Laura Ros. En 2004 cambiaron de ubicación, de la calle Baja Navarra a la de San Andrés, y con los años fueron “informatizándose y diversificando más allá de los relojes suizos y la alta joyería. La transición tuvo las ventajas y los inconvenientes de hacerlo con tu propia familia”, aseguró Ros. “Sería interesante que hubiera habido alguien externo para mediar entre nosotros”, añadió.

El caso de Raquel Ausejo también surgió en un contexto familiar. En 2006 se hizo con la tienda de chucherías Regaliz, que hasta entonces era de su tía y en la que ella había estado trabajando durante los veranos. Igual que en los anteriores casos, Ausejo destacó la ayuda de la persona de la que adquirió el negocio. Ahora es ella, doce años después, quien va a traspasar su negocio, persiguiendo nuevos objetivos profesionales, y busca a alguien que recoja el testigo de Regaliz.