La semana

Me da cierto repelús

por F. Pérez-nievas - Sábado, 17 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

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No soy la persona más valiente del mundo, para que nos vamos a engañar. Tampoco lo que comúnmente se llama un “echao pa’lante”, ciertamente, pero déjenme que les cuente de donde nacen mis miedos. Hace dos semanas estábamos enfrascados en una polémica por la que la gente se echaba las manos a la cabeza porque la adecuación y mejora del polideportivo Ciudad de Tudela podía costar 1,5 millones. Cierto es que significaba poner una gran cantidad de dinero sobre una instalación caduca, que ya nació en 1983 con graves deficiencias y que nadie en estos 35 años se ha ocupado por mejorar o cambiar. El enfrentamiento en el tripartito se hizo evidente en este tiempo, porque el PSN ya dijo hace un año que no iba a aprobar unas cuentas que tuvieran 400.000 euros para arreglar el pabellón. Esa cantidad se ha doblado por lo que la postura socialista se ha visto fortalecida dado que sin su voto no saldrían adelante los presupuestos municipales (diseñados por ellos mismos). Así pues, y tras las deliberaciones políticas, se presentan los grupos ante los medios para decir que el coste no es de 1,5 millones como se había anunciado, sino que será solo de un millón pero, eso sí, si se quiere reparar esta instalación habrá que construir unas piscinas de verano porque así lo “exige” el PSN para apoyar las obras. Los socialistas afirman que quieren cumplir su programa y que si ceden en poner 800.000 euros para reparar el Ciudad de Tudela (385.000 serán de subvenciones) el precio a pagar son unas piscinas de verano para el Barrio de Lourdes. Son unas piscinas que, más allá de un informe que señala que existe esa necesidad, nunca había oído reclamar. Así, ante la situación de criticar que se gaste 1,5 millones, pasamos, de la noche a la mañana, a gastar 800.000 euros pero, eso sí, nos meteremos en otra obra que no bajará de 2 millones (más proyecto y dirección de obra). Esta instalación además atará al Consistorio en un gasto continuo de mantenimiento lo que, previsiblemente, obligará a cerrar la piscina del Ciudad de Tudela. De esa forma, este año no solo hay que reformar la partida destinada para arreglar el pabellón sino que habrá que habilitar otra para pagar el proyecto y en 2019 preparar otra millonaria que condicionará todo el presupuesto aún sin diseñar. A mí este ataque urbanístico me da repelús y siento cierto miedo a caer en los mismos lodos que ataron varios años al anterior Consistorio.

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