La Zorrera, anclados en la historia

Domingo, 18 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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Anoche nos acostamos tarde. Era de madrugada cuando sacábamos las maletas del coche en Jerez de la Frontera. Así que tampoco madrugamos. Hemos quedado a mediodía en la finca donde pastan los toros de Cebada Gago desde finales de los cincuenta. Allí se han criado esos toros tan emblemáticos en la Feria del Toro, siendo un referente desde su debut en el encierro el año 1985, aunque antes ya había lidiado novillada y sobrero. Salimos por la vieja carretera de La Cartuja camino de Medina Sidonia por tradición y por enseñar a los nuevos algo de historia, para dirigirnos a La Zorrera. Antes de entrar en la finca saludamos al viejo Pascual, a Pedro y su familia y reservamos mesa para cinco, pensando que tendremos acompañante de la casa. De ahí, en cinco minutos aparcamos en la puerta del cortijo y enseguida aparece el hermano mayor, Salvi, a saludar. Ya sabe que hemos quedado con su hermano José, y se ha esperado a vernos antes de seguir con sus labores, y a atendernos mientras José está haciendo una visita con alguien, nos dice. Se va para la otra finca, pero nos da tiempo a que nos cuente cómo van las cosas, y así no enteramos que tiene 40 toros de saca este año, que está anunciado en Pamplona y Guadalajara, pero no está de acuerdo con el dinero que le quieren dar en la ciudad castellana, y aún no ha firmado. En esto que llega José con dos personajes, uno muy conocido por nosotros. Saludamos a Patxi Jiménez, a quién conocemos bien tanto de La Jarana, como por ser presidente de la hípica navarra, y charlamos mientras los hermanos hablan de sus cosas antes de que Salvi parta a su quehacer. Nos despedimos del tocayo y entramos por el cercado de piedra junto a la plaza. Allí, en medio de otros, empezamos a divisar los posibles candidatos que llegarán a finales de junio al barrio de la humedad. Y hoy el camino es al revés que en Jandilla donde vimos de menos a más. El primero que vemos entre dos más bajos es espectacular. Y nos quedamos un rato contemplándolo. Hermosa lámina y hermoso animal. Tiene los que quiera para elegir, habla el ganadero sobre el veedor de la casa. Y pasamos revista a los cuatro posibles en ese cercado. Me avisa enseguida que ha enfundado los pitones de esos tres que se pegan mucho. Y se nota que se pegan porque el colorado va perdiendo por trozos una de ellas. No ha llovido en todo el invierno, y ha hecho levante a espuertas, y que todo lo seca. Así, en el mes de febrero, La Zorrera parece más dura y seca que en agosto. Por otro lado, bueno es que siga dando aire fuerte. Al menos los molinos dan su producción.

Cambiamos de corrales por detrás de la casa y seguimos viendo muchos toros, y verlos así dan la nota, sobre todo a los acompañantes de verlos desiguales. Al final estamos viendo treinta toros juntos para sacar ocho para Pamplona.

Que sigan comiendo y lleguen en forma para que sean seis los que corran. Cuando llegue la lluvia apartados en mejores corrales no tendrán merma, y saldrán de sobra. Me resuenan las palabras del padre, ahora en boca del hijo. Llevan comiendo hace tiempo y estarán a punto, es la palabra de José. Y eso es lo que deseamos. Está claro que hay algunos animales de gran presencia faltando 5 meses antes de ser lidiados. Y otros que tienen que rematarse. Pero lo importante, que salgan con esa raza, viveza y chispa que siempre ha tenido esta casa. Y si lo consiguen, entonces estará bien claro que las cosas no se mueven en esta casa, pero no sólo el manejo y trato, sino también la casta y raza que siempre tuvieron los toros de Don Salvador, heredero directo de Don José Cebada Gago.

Dos horas y decidimos dar por concluido el acto. Nos vamos a comer a Venta Pascual, y le invito a José, a pesar de que está un poco delicado. Al final comemos todos y nos despedimos al postre. José tiene prisa y se levanta. Al café nos enteramos que, como hacía su padre, la cuenta está pagada, y no hay discusión. Seguimos anclados en la historia de una ganadería que nunca ha dejado indiferente a nadie. Quizás por eso sea una de las favoritas de público y aficionado en nuestra tierra.

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