Raíces por un mundo más sostenible

Berriozar celebra el Día del Árbol, una cita destacada en el calendario de los más pequeños que ha pasado de 40 participantes a casi 400 en los últimos años

Cristina Jiménez | Oskar Montero - Lunes, 19 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El parque infantil de la calle Errota de Berriozar fue el espacio elegido para la plantación este año.

El parque infantil de la calle Errota de Berriozar fue el espacio elegido para la plantación este año. (OSKAR MONTERO)

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El parque infantil de la calle Errota de Berriozar fue el espacio elegido para la plantación este año.

Berriozar- Hay un dicho que afirma que una persona durante su vida debe tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol. Ayer cientos de berriozartarras pudieron tachar, al menos, la última cosa de esa lista en una jornada ya tradicional en la localidad: el Día del Árbol.

La iniciativa surgió hace décadas y se ha convertido en un “éxito rotundo”, apunta Alberto Onieva, trabajador del Ayuntamiento de Berriozar, que detalla que en las primeras ediciones no pasaban de 40 personas y en esta ocasión las inscripciones fueron alrededor de 400. Para facilitar el trabajo y sobre todo, para que nadie se quede sin árbol, los participantes deben inscribirse por familias, organizaciones o colectivos: “El material lo cede íntegramente el consistorio y queremos que todo el mundo pueda colaborar en la actividad”, concreta.

El objetivo principal de la iniciativa es crear conciencia, especialmente en los más pequeños, y acercarles al medioambiente y a la sostenibilidad. Además, una vez establecido el Día del Árbol como cita indiscutible en el calendario de la localidad, los vecinos han experimentado un cambio en la convivencia digno de mención. “Desde hace varios años, el vandalismo, especialmente con árboles y plantas, se ha reducido muchísimo”, sostiene Onieva, que se muestra satisfecho con la misión de la cita de sensibilizar a los jóvenes.

La riqueza de este día, destaca Onieva, es la huella que deja en los vecinos más pequeños del municipio. “Hemos conseguido que los niños se sientan partícipes de las plantas que ponen. Después de varios años, algunos recuerdan cada vez que pasan por su árbol el día en el que lo plantaron”, relata orgulloso.

Inicialmente, durante la jornada se realizaba una subida al monte Ezkaba para reforestar sus laderas, pero los más pequeños no participaban y los organizadores decidieron buscar nuevos escenarios en la localidad: “Hace aproximadamente quince años vimos que había espacios que podían ser elegidos dentro del pueblo y eran más accesibles para niños y personas con problemas de movilidad, así que cambiamos el planteamiento”, comenta Onieva.

En esta ocasión, el lugar escogido fue el parque infantil situado en la calle Errota, pero desde la organización señalan que Berriozar ya ha recibido todos los árboles posibles y se han quedado sin hueco. “No es un problema porque para las próximas ediciones retomaremos la tradición de subir al monte”, subraya Alberto Onieva, que recalca que trabajarán lo necesario para que los pequeños puedan ser partícipes del proceso de plantación. De hecho, no descartan, cuando sea necesario, hacer el Día de la Flor.

En este sentido, el Ayuntamiento mantiene su compromiso con la sostenibilidad a través de la Agenda Local 21, un programa promovido por la ONU que busca garantizar la conservación de los recursos naturales, minimizando la producción de residuos y evitando la generación de impactos al medioambiente.

Por su parte, la asociación Lantxotegi no quiso perderse la cita en la que participan año tras año. Víctor, Alberto, Gaizka, Lydia y Mentxu se ocuparon de gestionar el ya tradicional almuerzo con el que todos los participantes cargan sus pilas después de la plantación. “Trabajamos diferentes temas y proyectos, y uno de ellos es una Formación Profesional de Jardinería”, explican.

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