la carrera celebra ESTE AÑO su sexta edición

Irati Trail: correr en un marco incomparable

EL 13 DE MAYO LA SELVA ACOGE DE NUEVO una carrera QUE SE VA CONSOLIDANDO, y que CELEBRA ESTE AÑO su sexta edición

Un reportaje de Jon Viedma Carrera - Martes, 20 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Un corredor de la pasada edición aparece entre los árboles de la Selva de Irati.

Un corredor de la pasada edición aparece entre los árboles de la Selva de Irati. (Irati Trail)

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Un corredor de la pasada edición aparece entre los árboles de la Selva de Irati.

“Buscamos una fecha especial. En primavera el paisaje está verde, el río lleno de agua... Es espectacular”

Todo comenzó hace seis años. Javier Udi, vecino del Valle de Salazar, vio junto con otros compañeros que el mundo de las carreras comenzaba a expandirse. A los corredores más aventurados ya no les valía con correr por asfalto y por la ciudad, y se movían hacia pruebas de trail, en las que algunos de los montes navarros eran escenarios perfectos.

Fue entonces cuando Javier y sus vecinos, afortunados por disfrutar cada día de los bellos parajes de la Selva de Irati, se preguntaron por qué no hacer una prueba de este tipo en ese marco incomparable, que constituye el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa. “La idea surgió de la gente que vivimos aquí. Nos dimos cuenta que se estaban haciendo carreras muy bonitas por otros lados y pensamos que podía ser Irati un buen sitio. Lo conocemos, nos gusta, y a la gente también le gusta para venir a andar. Queríamos probar a ver qué tal salía corriendo”, explica Udi.

A pesar de ser conocida especialmente por su otoño, estación en la que el marrón de las hojas caídas domina la gama cromática de la Selva, la organización prefirió la primavera para acoger la prueba. “Buscamos una fecha especial, en primavera, que es cuando más nos gusta a todos. El paisaje está verde, el río lleno de agua... Es espectacular”, asegura.

La iniciativa de Javier y sus vecinos de hizo realidad con la Irati Trail, que el día 13 de mayo celebrará su sexto cumpleaños, consolidándose así en el calendario, incluso llegando en su pasada edición a ser la prueba que dictaminaba a los campeones navarros de carreras de montaña.

En este año la gente ha acudido rápidamente a la llamada de la organización, cumpliendo el cupo de inscripciones en apenas quince días. De los 275 dorsales, que salieron a la venta el día 2 de este mes, ya se han agotado las del recorrido corto -de 13 kilómetros con un desnivel positivo de 700 metros- y solo quedan 25 dorsales del largo -de 23,5 kilómetros y 1350 metros de desnivel positivo-.

“La gente está respondiendo. Hay gente que ha corrido otros años y le gusta repetir. A los nuevos que se están iniciando les viene bien la distancia corta, hay otros que llevan unos años en la corta se pasa a la larga para ir probando...”, dos categorías que engloban a la mayoría de corredores según su nivel.

Esto hace que no solo haya participantes de la zona, sino también de fuera de nuestras fronteras. “Últimamente tenemos más gente de fuera: de Madrid, Valencia, Catalunya... y de comunidades cercanas como Aragón o País Vasco”, garantiza Udi.

belleza y durezaAunque estos bellos parajes parezcan inocentes en su contemplación también esconden zonas difíciles, muy complicadas para el corredor, que tendrá que bajar el ritmo superado por la escarpada orografía del lugar. “Tiene un par de zonas bastante duras, en las que hay que subir andando porque la dificultad así lo requiere”, asevera Udi.

Otra de las características principales de esta prueba es que, a diferencia de otras ningún pueblo acoge la salida, sino que se parte directamente desde el corazón de la Selva, las Casas de Irati, y el corredor continúa adentrado en el bosque hasta el final: “Somos nosotros los que nos desplazamos a Irati. Cruzamos tres veces el río, y hacemos ascensiones al monte Zabaleta y Akerreria”. Bosque y solo bosque.

El encanto de la plena naturaleza se adueña así de los participantes, que solo se preocupan por disfrutar. “Para nosotros la principal diferencia es el entorno. Es un sitio en el que no tenemos ni siquiera cobertura... Pura desconexión. Se deja el móvil en el coche y se disfruta del monte de otra manera”, concluye Udi.