Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Róber Ibáñez Jugador de OSasuna

Róber Ibáñez: “Aunque esté cedido, tengo el mismo compromiso que cualquier canterano”

Róber Ibáñez cumple 25 años el próximo jueves y tiene motivospara celebrar, ya que en Osasuna, club en el que aterrizó enel pasado mercado de invierno, ha encontrado la regularidad quenecesitaba tras superar una grave lesión de rodilla. El valencianobusca ahora que su equipo crezca.

Una entrevista de Javier Leoné / Fotografía Mikel Saiz - Martes, 20 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Róber Ibáñez posa apoyado en una valla ubicada frente a la puerta de acceso a los vestuarios de las instalaciones de Tajonar.

Róber Ibáñez posa apoyado en una valla ubicada frente a la puerta de acceso a los vestuarios de las instalaciones de Tajonar. (Mikel Saiz)

Galería Noticia

  • Róber Ibáñez posa apoyado en una valla ubicada frente a la puerta de acceso a los vestuarios de las instalaciones de Tajonar.

Pamplona – El entrenador de Osasuna, Diego Martínez, ha apostado por Róber Ibáñez en su once inicial en los dos últimos compromisos ligueros del conjunto navarro. El extremo, que el pasado mes de enero puso fin a su relación contractual con el Valencia, el club de su localidad natal y en el que se formó como futbolista, para fichar por el Getafe, se decantó después por Osasuna, donde ahora juega a préstamo hasta final de temporada. La cuestión es que, después de superar una grave lesión de rodilla –se rompió la derecha el curso pasado, cuando defendía la elástica del Leganés en un partido contra los rojillos–, el valenciano ha participado en los últimos cinco duelos del cuadro navarro, de inicio en los dos más recientes. Por eso es feliz, aunque quiere serlo más aportando su granito de arena para que Osasuna retorne a Primera.

Acaba de encadenar dos partidos consecutivos en el once inicial, algo que no le ocurría desde hace casi tres años.

–Estoy contento porque nada más llegar a Osasuna me pasaron muchas cosas. La primera semana falleció mi abuelo y tuve que ir a Valencia. Luego llegó una microrrotura y estuve dos semanas parado. Después una gripe... He estado luchando y preparándome en cada entrenamiento para intentar estar al 100% y que el míster me diera la oportunidad y en estos dos últimos partidos me ha puesto de titular y le agradezco su confianza.

¿Cómo se ha visto?

–Llegué aquí tras un año casi sin jugar tras romperme la rodilla derecha, precisamente en un Leganés-Osasuna de la temporada pasada, y la verdad es que me encuentro bien. Al principio me notaba un poco cansado de piernas, algo normal después de tanto tiempo sin jugar. Me faltaba ese ritmo y cada vez me voy encontrando mejor, más fresco y más fino, pero quiero seguir mejorando.

Lo malo, que los resultados no han acompañado a Osasuna en sus dos últimos encuentros.

–En Albacete (0-0) no dimos buena imagen, sobre todo porque estuvimos gran parte del partido con un jugador más, pero lo que ocurrió contra el Zaragoza (1-2) es algo que pasa en uno de cada veinte partidos. Hicimos un partidazo, hicimos ocasiones y el balón no quiso entrar, mientras que ellos llegaron dos veces y metieron dos goles. Si el equipo sigue en esta línea, pocos partidos perderemos.

¿A qué atribuye ese brutal cambio de imagen que ofreció el equipo?

–Tanto en Albacete como contra el Zaragoza lo dimos todo, lo que pasa es que algunas veces las cosas te salen bien y otras mal. Contra el Zaragoza combinamos muy bien por dentro y por fuera y eso nos permitió tener al rival en su campo. Esperemos seguir en esta línea.

¿Cómo encajó el vestuario la derrota después de que Osasuna se mostrara tan superior al Zaragoza?

–No nos lo creíamos. Fue una sensación muy rara, pero sabemos cómo es el fútbol, que a veces eres mejor que el rival, pero si no metes la pelotita... Eso sí, nos fuimos con una sensación muy positiva y además enganchamos a la afición, que estuvo con nosotros durante todo el partido y eso fue un plus para el equipo. Nos hizo estar más vivos, más dentro del partido.

Para colmo de males, Osasuna ha salido de la zona de promoción y se encuentra ahora décimo.

–Fue un palo grande, pero aún queda mucho. Si jugamos como contra el Zaragoza, vamos a ganar muchos partidos.

¿Ve capacitado a su equipo para mantener esa línea hasta el final de la temporada?

–Sí, aunque será difícil. Es el partido en el que nos tenemos que fijar. Lo hicimos casi todo bien y además también estuvimos muy intensos, ganando todas las segundas jugadas. Éste es el camino.

Se ha generado un debate sobre si es más importante jugar bien o ganar. ¿Lo entiende? ¿Se posiciona?

–Al final lo que cuenta es el resultado. A mí me hubiera gustado jugar como el Zaragoza y llevarme los tres puntos. Pero también es verdad que hicimos un buen partido y, pese a perder, la afición estuvo con nosotros, nos animó y nos pegó una ovación espectacular al final del partido. Eso no lo había vivido después de perder en ningún equipo de los que he estado.

¿Qué le pasa a Osasuna con el gol?

–Nos está faltando eficacia. En otros partidos, como contra el Cádiz, el Sporting y el Albacete, no se puede decir que nos faltó gol porque apenas llegamos a la portería rival, pero sí nos pasó contra el Zaragoza. El equipo tiene gol, pero no estamos teniendo esa suerte de otros equipos que la meten hasta con el culo. De lo que estoy seguro es de que, con los delanteros que tenemos, que tienen mucho gol, y los extremos, que también lo tenemos, seguro que van a llegar los goles.

En este apartado, Quique se lleva la palma. ¿Cómo se encuentra?

–Está tranquilo. Sabe que todos los compañeros confiamos en él porque está haciendo las cosas muy bien, está peleando todos los balones, nos está ayudando, está creando mucho peligro y sólo le está faltando el gol. Bueno, contra el Zaragoza metió uno que era legal y se lo anularon. Hubiera sido el 1-0 y hubiera cambiado el partido. Si sigue trabajando así, el gol llegará.

Tras dos jornadas sin ganar y con el equipo fuera de la promoción, ¿a qué aspira Osasuna? Y sea sincero.

–La clasificación de Segunda División cambia un montón de una semana a otra. Hace unas semanas nadie le daba opciones al Zaragoza ni para meterse en el play off y ahora está dentro. Está claro que nuestro objetivo es ascender y lo vamos a conseguir porque tenemos muy buen equipo y confiamos en el ascenso. Aquí ganas dos o tres partidos seguidos y te metes casi en ascenso directo.

Pero esa opción se ha complicado.

–Sí, pero nosotros solo pensamos en ganar cada partido para intentar meternos ahí e intentar presionar a los de arriba. Luego, a final de temporada, ya se verá, pero confío en que ascenderemos.

Según el último once de Diego Martínez, con usted en una banda y Kike Barja en la otra. ¿Cómo vive un jugador cedido como usted el debate de la cantera en Osasuna?

–Es entendible que la afición quiera jugadores de la cantera porque llevan mucho tiempo aquí y sabe que lo van a dar todo, pero yo, por ejemplo, vengo cedido y tengo el mismo compromiso que cualquier otro jugador que viene de la cantera. Aunque esté cedido, mi objetivo es hacer un buen papel aquí e intentar conseguir el ascenso.

¿Por qué eligió Osasuna?

–Tenía bastantes ofertas, incluso para quedarme en el Valencia o en el Getafe, pero prefería irme cedido a Segunda División porque llevaba mucho tiempo sin jugar, estaba sin ritmo y lo que quería era coger minutos. Osasuna me llamaba mucho la atención porque es un equipo de Primera División, por su afición, por el estadio de El Sadar, y no dudé en aceptar la oferta en cuanto me la transmitió mi representante.

Entró en la cantera del Valencia cuando tenía siete años y en el mercado de invierno fichó por el Getafe para jugar a préstamo en Osasuna. ¿Cómo lleva su salida definitiva del club en el que se formó?

–Antes había ido cedido a otros clubes, pero que ya no voy a volver a Valencia me pone triste, ya que no voy a volver a ver a mis compañeros, a los fisios, a la gente que trabaja allí... Pero es lo que toca. Me llevo un buen recuerdo y ahora toca hacerlo lo mejor posible en Osasuna.

Wikipedia destaca en su perfil que estuvo en Milán viendo en directo la final de la Liga de Campeones que el Valencia perdió en 2001 contra el Bayern en los penaltis.

–Es cierto. Tenía siete años, era mi primer año en el Valencia y fui con mi familia. Fue muy duro y me fui a casa llorando. Era muy pequeño, el Valencia nunca ha ganado la Champions y venía de perder otra final contra el Real Madrid, así que tenía que ser esa. Y cuando vas a los penaltis y pierdes... Me fui muy jodido a casa.

¿Cómo fueron sus inicios?

–Mi padre era futbolero y me llevó una vez a probar con el Valencia. No quise jugar porque no era federado, pero al año siguiente me cogieron. Y hasta ahora.

¿Esperaba llegar a profesional?

–La verdad es que era muy pequeño cuando empecé, pero en mi cabeza yo siempre confiaba en ser jugador y se lo decía a mis padres. Yo he sido una persona a la que los estudios no se le han dado nunca bien, pero eso no quiere decir que no haya que estudiar, porque lo primero son los estudios. Y me acuerdo de una charla con mi madre porque había suspendido. Le dije: "Mamá, tranquila que voy a ser futbolista y no me va a hacer falta estudiar". Tenía 12 años y al final se ha cumplido mi sueño.

Pero ese no es el mensaje...

–Está claro que no. Hay que estudiar porque nunca sabes qué puede pasar. Si la lesión de rodilla que tuve la temporada pasada me la hago con 16 años, a lo mejor no estaría ahora aquí porque no tienes los mismos medios, eres pequeño, estás creciendo... Pueden pasar mil cosas.

Habla de su última lesión grave, pero le ha tocado levantarse en muchas otras ocasiones.

–Sí. Con 18 años, Pellegrino me llamó para hacer la pretemporada con el primer equipo del Valencia y me dijo que me iba a quedar en la plantilla, pero al segundo entrenamiento me rompí el quinto metatarsiano. Como el entrenador quería que me quedara, regresé a los entrenamientos tres meses después, pero a las dos semanas me hice la misma lesión. Otros tres meses. Estuve seis parado y me perdí la temporada. Sin embargo, al año siguiente hice una gran campaña en el filial, el Mestalla, y Nuno me llamó para hacerme ficha con el primer equipo. Después de una lesión, lo ves todo negro. El otro ejemplo es el más reciente: la temporada pasada me rompí la rodilla derecha y ahora me vuelvo a encontrar bien, con fuerzas.

¿La tiene ya olvidada?

–Del todo. Lo he pasado muy mal y ahora lo único que quiero es jugar.

Se lesionó siendo jugador del Leganés en un partido contra Osasuna, al que le metió dos goles, y ahora ha vuelto a encontrar continuidad en el equipo contra el que se lesionó.

–Es curioso. Quién me lo iba a decir. Es una historia que cuando sea mayor la recordaré.

Está cedido en Osasuna hasta final de temporada. ¿Le gustaría seguir?

–Pueden pasar muchas cosas, pero Pamplona es una ciudad muy bonita, me gusta mucho Tajonar, hay campos buenos, se entrena bien y claro que me gustaría volver aquí en un futuro porque estoy muy cómodo y la afición me arropa mucho.

Para terminar, pida un deseo.

–Lo que todos queremos, el ascenso. Osasuna merece estar en Primera.

Herramientas de Contenido