Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Cambio de modelo en las unidades de barrio para aumentar el servicio y reducir la lista de espera

El resultado del plan piloto en Txantrea y Milagrosa lleva a ampliar el nuevo sistema a las otras 10 unidades
Ochenta personas gestionarán el programa de atención primaria

Kepa García - Martes, 20 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Técnicos municipales de las unidades de barrio, durante la reunión en 2016.

Técnicos municipales de las unidades de barrio, durante la reunión en 2016.

Galería Noticia

  • Técnicos municipales de las unidades de barrio, durante la reunión en 2016.

pamplona- Tras comprobar los resultados del plan piloto llevado a cabo en las unidades de barrio de Txantrea y Milagrosa, el Ayuntamiento va a aplicar el nuevo método de atención primaria en las otras diez unidades de barrio con el objetivo de mejorar la organización y la respuesta a los ciudadanos. Dado que el cambio de sistema va a provocar una profunda reestructuración del servicio que se presta, se convocará un concurso de traslados en el que se incluyan todas las plazas en las que se vayan a producir las variaciones, de manera que cada profesional pueda elegir el destino de su plaza en función de la valoración de sus méritos (experiencia y formación) y no a través de una asignación dictaminada desde la dirección del área como sucedió en 2010.

Ochenta personas integrarán las 12 unidades municipales, siendo las de Txantrea (12), Rochapea (12) y Milagrosa (11) las que más profesionales tengan cuando esté terminada la reorganización. A continuación se situarán Casco Viejo, Ensanche y San Jorge, con 5 técnicos y un administrativo en cada una de ellas;mientras que en Buztintxuri, Etxabakoitz, Ermitagaña, Iturrama, Mendillorri y San Juan habrá cuatro técnicos y un administrativo.

Octubre es la fecha elegida para que los cambios entren en funcionamiento, según explicó ayer la concejala delegada de Acción Social Edurne Eguino en una rueda de prensa junto a la directora del área Marisol de la Nava y tres responsables de programas: Jesús Labarga, Maite García y Mari José Galar.

Dos conclusiones del proyecto piloto desarrollado entre mayo y diciembre de 2017 han resultado decisivos en este cambio de modelo: la reducción de las listas de espera y el incremento de capacidad de atención e intervención.

En el primer caso, la unidad de barrio dc Txantrea registró una reducción de la lista de espera del 7%, porcentaje que se elevó al 55% en la Milagrosa, lo que ha permitido rebajar la espera media a 3,54 semanas en todos los programas. Las cifras muestran una correlación entre la reducción de las listas de espera del programa de Acogida, fundamentalmente en Milagrosa, y el aumento de la capacidad de gestión e intervención en expedientes. A ello se une el aumento de la demanda en los otros tres programas de atención primaria (Infancia, Incorporación y Autonomía), con lo que se ha producido un equilibrio interprogramas en el servicio.

más asistenciaPor lo que respeta al aumento de los servicios, fue del 29% en Txantrea y 37% en Milagrosa. Las familias atendidas por el programa de acogida se han incrementado de 2016 a 2017 de 857 a 1.111 y en Milagrosa, de 984 a 1.376 familias.

El análisis realizado por la UPNA durante los seis meses de duración del programa piloto ha determinado también un alto grado de satisfacción de los usuarios -mayor en Txantrea que en Milagrosa- y de los propios profesionales, por las medidas tendentes a lograr un equilibrio de la distribución de cargas, la homogeneización de la respuesta, la colaboración entre profesionales o la mejora en la metodología de trabajo.

4 programasSegún detalló la concejala de I-E, el proceso arranca en 2016, con la constitución de un grupo técnico en el que estaban representados los cuatro programas de atención primaria.

Del estudio realizado se concluyó que la valoración de la presencia de los cuatro servicios en las unidades de barrio es positiva debido a su acercamiento a la ciudadanía, al mayor potencial para atender la demanda o a la incorporación de nuevas figuras a las unidades de barrio que complementan de forma positiva los equipos.

Pero también se reconocía una dificultad para la coordinación e incluso se hablaba de la “sensación de trabajar en compartimentos estancos” debido a la falta de espacios de coordinación e intervención conjunta;a la falta de tiempo y claridad para esa coordinación;a la disparidad de criterios existentes sobre las situaciones a atender en cada programa;al solapamiento de actuaciones entre diferentes programas;o riesgo de aislar algunas de las intervenciones de algunos programas;o la necesidad de dar una respuesta ágil a la demanda de necesidades básicas, reduciendo al máximo las listas de espera.

El nuevo modelo supondrá un cambio en la gestión y organización de los servicios sociales municipales, con un nuevo procedimiento de atención a la ciudadanía, otra metodología organizativa en los equipos de barrio y redefine los tiempos de trabajo de las figuras profesionales.

Uno de los cambios más significativos es la transversalización del programa de acogida, convirtiéndolo en un servicio que deberán realizar todas las personas de la unidad con perfil de trabajo social. De esta forma se busca reducir listas de espera y una primera atención más rápida a la ciudadanía mediante el refuerzo de esa función de acogida, con labores de información, orientación social y gestión de prestaciones que no requirieran seguimiento técnico. Los casos que requieran una intervención técnica y seguimiento se derivarán al programa correspondiente de atención primaria.

otra metodologíaOtro cambio tiene que ver con el impulso de una nueva metodología en el trabajo dentro de las unidades de barrio, a través de la incorporación de espacios de reunión semanales entre programas y de coordinación de toda la unidad. Por último, la experiencia también quiere impulsar distintos procesos de reflexión teórico-práctica sobre los protocolos de atención y derivación, así como, sobre los propios contenidos de algunos modelos de intervención.

El nuevo modelo se presenta como una nueva forma de trabajo que pretende, por un lado, avanzar en una mejor adecuación de la organización de las unidades de barrio al contexto social actual de cada barrio;y por otro lado, poner en valor algunas metodologías de trabajo para ser implementadas en el anterior modelo organizativo.

estudio

usuarios y profesionales

Progama piloto. La evaluación de la experiencia piloto se ha llevado a cabo mediante un análisis de la información cuantitativa, a partir de la base de datos, listas de espera, carga de gestión, expedientes de atención por programas y 30 encuestas en pie de servicio a personas usuarias aleatorias. También se tuvieron en cuenta los indicadores recogidos en las actas de 48 reuniones celebradas, de 27 entrevistas a personas profesionales implicadas y de 6 reuniones de seguimiento con referentes y responsables.

Herramientas de Contenido