Tadea Lizarbe Horcada terapeuta ocupacional y escritora

“Las personas con una enfermedad mental están en la trinchera y desarrollan estrategias muy valiosas para salir de ella”

La autora pamplonesa presentará mañana, a las 18.30 horas, en Elkar Comedias su segunda novela, el thriller psicológico ‘La ordenada vida del doctor Alarcón’

Ana Oliveira Lizarribar Iban Aguinaga - Miércoles, 21 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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pamplona- Ubicar una serie de asesinatos en el entorno de un centro de salud, donde se supone que las personas acuden a recibir ayuda, es irónico. Pero es que Tadea Lizarbe le gusta jugar. Y despistar. Dar el poder al lector frente al protagonista. Un tipo, el doctor Alarcón que al principio causa una mala impresión que irá cambiando a medida que avanza la historia. Y es que el respeto hacia las personas con enfermedades mentales es uno de los valores que la autora defiende con este trabajo. “Muchas veces se siente un miedo absolutamente infundado hacia ellas”, afirma.

La novela llegó hace apenas unos días a las librerías, mañana la presenta en Elkar y el 7 de abril en la Fnac, ¿con ganas de empezar a recibir opiniones?

-Me apetece muchísimo. Cuando sacas la novela respiras y luego vienen momentos de adrenalina, de saber cómo funciona, cómo se está moviendo... Yo siempre procuro ser positiva, incluso cuando recibo una crítica negativa. Este es un momento bonito.

¿Encaja bien las críticas?

-Sí, y en todas las áreas de mi vida. Si las cosas se dicen bien, no hay problema, incluso me gusta escucharlas para analizarlas y luego ya decidiré si las tengo en cuenta o no.

Claro, como deportista profesional también se vio expuesta al constante juicio de los demás.

-Como deportista tienes que tener una tolerancia a la frustración absoluta. Te puede salir un partido genial y otro horrible. El deporte te enseña valores que te sirven para la vida. Y con mi trabajo como terapeuta ocupacional me pasa lo mismo, requiere sensibilidad, es muy humano y tienes que estar preparada siempre para recibir feedback positivo o negativo. Y si eres capaz de utilizar los dos para aprender, pues mejor. Yo creo que la curiosidad es la mejor arma para seguir aprendiendo siempre.

Con su primera novela, Comiendo sonrisas a solas, quedó finalista del Premio Planeta en 2014, ¿esto le genera vértigo o una responsabilidad añadida ante los lectores?

-Comiendo sonrisas a solasfue la sorpresa, la que me empujó al mundo literario, la que me ha hecho conocer a muchas personas y a aprender muchísimo, y fue bien valorada y tuvo éxito. A la hora de escribir la segunda, no he sentido ese lastre de pensar que tengo que estar a la altura o cosas así, pero ahora que la novela se ha publicado sí que siento que quiero corresponder al cariño que me han dado los lectores hasta ahora. Siento una responsabilidad hacia ellos, aunque tienen que saber que esta es bastante diferente a la otra.

¿A qué se refiere?

-Hay cosas, constantes que se repiten, como la profundidad psicológica de los personajes, que es algo que cuido mucho, pero, en este caso, hay otros elementos, matices que hacen distinta la novela. Por ejemplo, en esta hay un romance. Porque aunque escribo historias de suspense psicológico, negras, he querido introducir el amor. No creo que la oscuridad y el romanticismo sean incompatibles, de hecho, seguramente se complementan.

¿Y como autora se ha sentido diferente, ha percibido que ha evolucionado de un libro a otro?

-Sí, ahora soy más consciente de lo que estoy escribiendo. Estoy aprendiendo escuchando a otros compañeros y leyendo mucho. Y siento que he madurado porque me he enfrentado a un personaje distinto. Toda la novela está escrita en primera persona y el protagonista es un hombre. En ese sentido me he enfrentado a aspectos que quizá me han costado un poco más, pero he disfrutado el proceso y creo que lo he logrado.

¿Le gustan los desafíos?

-Normalmente comienzo con una idea sobre un personaje, luego pienso cómo sería su psicología, a qué tendría que enfrentarse... Y me baso en eso para escribir el primer borrador. Una vez que estoy segura de esa primera base, empiezo a preguntarme a qué retos podría someter al personaje y a mí misma como autora. Y se me ocurren situaciones que puedan sorprendernos a los dos.

¿Y es muy dura y exigente consigo misma?

-Sí, también en todos los ámbitos de mi vida (ríe), pero creo que eso nos pasa a muchos escritores, que nunca sabemos cuándo acabar de corregir una novela. Cuesta.

Con La ordenada vida del doctor Alarcón se ha adentrado más en su terreno profesional, ¿necesitaba volcar todo lo visto y aprendido en el ámbito de la salud mental?

“Hay cosas que repito en esta segunda novela, como la profundidad psicológica de los personajes, que cuido mucho”

“Estoy aprendiendo escuchando a otros compañeros y leyendo mucho”

“No tengo ningún miedo ni siento presión cuando me pon

-Me preguntan mucho si mi trabajo influye en las historias que escribo y creo que, de entrada, la gente desde fuera ve esta ocupación con un cierto miedo que no se corresponde con la realidad. En mi opinión, las personas lo ven así, con distancia, porque, en el fondo, tienen miedo a tener rasgos de personalidad que les harían caer -piensan- en una depresión, en un trastorno ansioso o en otro psicótico. Pero para mí todo fue al revés. Cuando eres joven y tienes la suerte de encontrar tu vocación y esta tiene que ver con la sensibilidad, con empatizar y ponerte en el lugar de los demás, de alguien que sufre, eso te dirigirá a elegir tus opciones profesionales, en mi caso la terapia ocupacional en salud mental, y, como consecuencia de eso, también a escribir sobre ello, porque, en el fondo, es lo que más te interesa. A mí mis pacientes me han enseñado mucho. Las personas con una enfermedad mental están inmersas en una batalla, en una trinchera, y las estrategias con las que resuelven esa situación son muy valiosas.

¿Con esta novela quiere también alejar el estigma con el que se sigue marcando a las personas que sufren estos trastornos?

-Esta novela es un intento de que tanto sanitarios como la población en general comprenda lo que supone tener una enfermedad mental y empatice con lo importante que es ofrecer a esas personas una buena atención;porque ellas tienen mucho que decir y tienen que tomar sus decisiones sobre el tratamiento. Yo he observado estrategias muy valiosas en ellas, muchas fortalezas que tú luego puedes compartir con otras por si quieren usarlas.

No quiero hacer spoiler, pero el lector verá desde el principio que ha escogido a un protagonista con una personalidad especial.

-Diríamos que el doctor Alarcón tiene algunos signos de Asperger. Tiene altas capacidades, no se relaciona bien con los demás, entiende las cosas literalmente, intenta racionalizar cualquier emoción... Lo que he intentado es que, al inicio, el personaje caiga mal, porque es lo que pasa cuando alguien desde fuera juzga a una persona que se comporta de esta manera, para que, luego, poco a poco los lectores vayan empatizando con él y le acompañen en sus procesos. Para eso utilizo también la ironía.

Ha escogido esta estructura de presentarnos sospechosos antes incluso de saber qué está sucediendo.

-Y dejando al doctor Alarcón sin saber qué piensan los demás de él y qué está pasando. De esa manera, los lectores poseen mucha más información que el mismo protagonista. Además, he querido dar entidad a los secundarios, lo que me ha obligado a cuidar mucho el lenguaje, ya que cada uno se expresa de un modo, con sus propias coletillas. Y todos son sospechosos (ríe).

¿Qué me dice del pensamiento intruso?

-Tengo que aclarar que no un término clínico ni nada de eso. Surgió con la primera novela, con una protagonista que tenía muchas dudas y a la que le invadían toda clase de ideas. En este caso, era adecuado porque el personaje principal no reconoce sus emociones, pero sí recibe una cierta información inconsciente que le lleva a pensar que algo pasa. He utilizado otra vez este concepto porque con la anterior historia hubo gente que me decía que había aprendido a reconocer sus pensamientos intrusos. Y eso me parecía muy valioso.

Publica con HarperCollins.

-Estoy muy contenta. Es una editorial muy profesional, pero a la vez muy cercana.

¿Hacia dónde va como escritora?

-No lo sé, pero, como he dicho antes, no tengo miedo a la hora de escribir, no me siento presionada y sigo teniendo ganas de jugar. Jugar es una de las actividades más sabias que hay, aunque de mayores se nos olvide.

la protagonista

Lugar y fecha de nacimiento. Pamplona, 1988.

Baloncesto. Tadea Lizarbe jugó durante años al baloncesto en la liga profesional femenina del Estado, concretamente en el Obenasa.

Estudios y vocación. Estudió Terapia Ocupacional en Zaragoza y se dedica a ello en Pamplona. También es monitora de psicobasket para niños con discapacidad intelectual.

Trayectoria literaria. Con su primera novela, Comiendo sonrisas a solas, quedó entre los diez finalistas del Premio Planeta 2014. Esta novela se publicó en Ediciones B en 2015.

Mañana. A las 18.30, en Elkar Comedias, junto a Carlos Bassas.