la carta del día

En defensa de nuestro término

Por Jose Ángel Ibáñez Torres - Jueves, 22 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

durante las pasadas ferias, una pancarta expuesta en la curva de La Farola reivindicaba la defensa de nuestro término y nos animaba a todos a defenderlo del abuso al que se está viendo sometido debido a las grandes y pequeñas infraestructuras, realizadas y pendientes, en pro del mal llamado progreso, porque, al ejecutarlas, no se está teniendo en cuenta el equilibrio que debe existir entre naturaleza y progreso. Ambos deben ir de la mano y, en este caso y lamentablemente, el poder económico prima sobre cualquier otra cosa, no importa siquiera que sea la propia vida. Los responsables ni se molestan en realizar estudios de impactos medioambientales serios y exhaustivos ni mantienen reuniones con personas conocedoras de la zona para que les informen sobre el terreno.

Un ejemplo de este sinsentido son las concentraciones parcelarias, inmensas piezas de labranza incapaces de albergar vida. Otro son los numerosos parques eólicos que nos rodean. No les vale con los ya existentes y quieren crear otro más en el término de El Plano. O el Canal de Navarra, cuyos dos ramales, con su doble destrucción del terreno, atraviesan la zona, además gran parte en abierto, lo que provoca el ahogamiento de muchos animales. O la autopista de Navarra o la red del tendido eléctrico con sus infinitos cables y postes que acaban con la vida de las aves o el TAV que cruza de sur a norte (no pueden habilitar un tercer raíl porque es insuficiente…). Y ante esta situación, ¿qué hacen los responsables?, ¿qué hace el Departamento de Medio Ambiente de Navarra?, absolutamente nada, solo dan largas y no hacen frente al grave problema que tienen delante.

Por favor, ¡ya está bien de preocuparse únicamente de destruir! ¡Ya es hora de reconstruir nuestro ecosistema para que la vida se regenere y se incremente la riqueza medioambiental que encierra!

Actualmente, en relación con el famoso art. 155, se habla mucho del respeto a la Constitución. Pues bien, esta también se ocupa de cuidar de que las personas vivamos en un entorno sano y saludable. Así pues, también existe una responsabilidad constitucional por parte de la Administración. El art. 45 dice que:

1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.

2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.

3. Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que fije la ley, se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

Lo que me mueve a escribir estas líneas es que las personas que vivimos en esta zona sepamos que hay vida más allá del casco urbano y, al mismo tiempo, invitaros a conocer nuestro término para darle la importancia que se merece nuestro entorno, así como impedir el indiscriminado abuso que se está cometiendo. Todos tenemos la obligación de colaborar en la mejora del mismo y hacer de él un lugar mejor donde vivir, con el fin de dejar a nuestros hijos el mejor legado.