A la contra

Manteros y mantas

Por Jorge Nagore - Viernes, 23 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

No se puede estar en misa y repicando. No se puede estar con el pequeño comercio y con el mantero. Es incompatible, al menos en el plano de defender el derecho de ambos a vender productos. El pequeño comercio alquila o compra inmuebles, hace reformas, paga impuestos, tasas, sueldos, nóminas, más impuestos, compra materiales, género y asume riesgos que redundan en beneficio de todos, incluidos los sueldos de los concejales de una ciudad como Pamplona, en la que la formación Aranzadi pide un plan para reordenar el comercio de los manteros en Sanfermines. Nadie cree que el mantero sea una persona que no merezca ganarse la vida como el que más, pero vende un género no controlado y que a alguien bastante más poderoso que él le está beneficiando. Alguien se hace de oro a costa de la desgracia de esta gente y a causa de esa desgracia y para jolgorio de nosotros compradorespijos y guays se hace la vista gorda con una situación que perjudica al comercio local o al menos le chulea. Sean manteros, gente que vende comida sin control ni tasas o prensa -recuerdo que cuando vendía prensa se me llevaban los diablos viendo cómo los propios periódicos venden ejemplares vía vendedores ambulantes que no pagan un jodido impuesto y tú ahí como bobo apoquinando IAE y lo que haga falta-. Copias ilegales que se ciscan en la propiedad intelectual, en los derechos de autor, en todo, por mucho que se esté contra el capitalismo atroz, no es el escenario en el que esa batalla se dilucida, permitir esa ilegalidad es dar una patada en el culo a los que todos los días cumplen con sus deberes. Que su situación sea injusta y duela no convierte en justo dejarles hacer lo que quieran a quienes les controlan, sin que eso suponga actuar punitiva y violentamente, faltaría más. Ojalá les diesen los permisos necesarios para poder desarrollar una vida digna, ahí es donde hay que actuar y presionar.