Análisis ciudadano

Tiempo de optimismo

Sábado, 24 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El año ha comenzado con fuerza en lo que a reivindicaciones se refiere. Las movilizaciones de pensionistas y el trabajo desarrollado por las coordinadoras de mujeres ha puesto en le agenda política dos cuestiones de máximo interés político y social, que han desbaratado toda previsión de autocomplacencia del PP. Las manifestaciones del 8 de marzo en España han sembrado de envidia al resto del mundo. Las concentraciones de pensionistas dejaron boquiabiertos por su fuerza con un punto de descaro a los representantes del PP que ofrecen como solución, planes de pensiones privados. Que la sociedad va por delante de los poderes públicos es algo que decimos de forma repetida. Pero esa riada humana y reivindicativa debe tener su desahogo y plasmación en nuevas leyes para que la exigencia de hoy se convierta en derecho mañana. Y eso sólo se hace teniendo otras mayorías en el Congreso. Estoy harta de oír a los que nos gobiernan, PP, y los que están agazapados en espera de hacerlo, Ciudadanos, que el asunto de las mujeres y la brecha salarial, mejor ni tocarlo, o decir que ellos no apoyaban las huelgas sindicales y las marchas porque la huelga es anticapitalista, para luego aparecer con el lazo morado. Es vergonzoso. Ante tanto descaro y cinismo no cabe desánimo. Cabe, en todo caso, utilizar la rebeldía necesaria para conquistar otros escenarios. Y eso a veces viene de la mano de generar corrientes de entendimiento desde las izquierdas. Y desde otros ámbitos de Gobierno, como los autonómicos. Movimientos como el liderado en Andalucía por exmilitantes como Pérez Tapias tendiendo la mano a partidos de la izquierda desde Podemos a IU para construir un proyecto abierto a la izquierda en general, deben ser considerados. También es importante que, por encima de la inacción del gobierno en el desarrollo de la ley de Memoria Histórica, las comunidades hagan política de estado. Me alegra conocer que 14 comunidades juntan sus fuerzas para abordar un asunto tan importante siendo Navarra la impulsora de esta coordinación. Por tanto no debemos instalarnos en el desánimo o en la tristeza sino en la esperanza de que si queremos cambiar las cosas, tener otro futuro, puede ser posible.

Ana Figueras Castellano