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Hacienda pone el foco en el comercio electrónico y en el fraude en la red

La deslocalización de las ventas ‘on line’ recorta los ingresos por Sociedades e IRPF en Navarra
La legislación actual impide recaudar por servicios de Google, Facebook, Airbnb o Uber

Juan Ángel Monreal - Domingo, 25 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Alumnos consultando un ordenador.

Varias personas consultan un ordenador. (unavarra.es)

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  • Alumnos consultando un ordenador.

Pamplona- Hacienda tiene un nuevo frente de batalla abierto. Y no está claro que se encuentre preparada para afrontarlo con éxito. El comercio electrónico y la actividad económica general que se desarrolla en internet se encuentran ya bajo el foco de las administraciones tributarias, incluida la Hacienda Foral, cuyo reducido tamaño supone un inconveniente importante para hacer frente, en el caso del fraude y la elusión, a un adversario difuso, en ocasiones difícilmente localizable y que muchas veces cuenta con el respaldo bufetes de abogados especializados en eludir la presión del fisco.

El problema, además, no tiene cifras. O por lo menos no existen números exactos que permitan acotarlo. Ni en internet ni fuera de ella. Ni siquiera se conoce el volumen de economía sumergida total que lastra los ingresos de la Hacienda Foral. No existe un estudio específico sobre ello -Hacienda ha anunciado que un equipo de la Universidad Pública de Navarra va a elaborar uno- y solo una estimación. Según un estudio nacional, que fue extrapolado a las diferentes comunidades autónomas, el volumen total de economía sumergida rondaría en Navarra entre el 15% y el 20% del PIB. Hablaríamos, por tanto, de unos 2.900 millones de euros y de un coste para la arcas públicas que se acercaría a los 360 millones de euros al año.

Una parte de este fraude, se supone que creciente, se origina en la red. Y algunas haciendas, como la vizcaína, ya han anunciado la creación de una unidad específica que lo persiga. También la Agencia Tributaria ha incluido en su Plan de Control Tributario de 2018 a la economía on line como uno de sus principales desafíos. Y se refiere no solo a los “fabricantes o prestadores de servicios que comercialicen sus bienes o servicios a través de internet”, sobre los que plantea reforzar las actuaciones de control, sino también a tecnologías mucho más recientes. Y así se refiere “a la utilización por el crimen organizado de la internet profunda, o deep web, para el tráfico y comercio de todo tipo de bienes ilícitos, así como el empleo de criptomonedas tipo bitcoin o similar como medios de pago, es uno de los desafíos más exigentes en la actualidad”. Por esa razón, “se potenciará el uso por las unidades de investigación de la Agencia Tributaria de las nuevas tecnologías de recopilación y análisis de información en todo tipo de redes”. Asimismo, la Agencia Tributaria tiene previsto “estudiar la incidencia fiscal de nuevas tecnologías, como blockchain, y, en especial, las criptomonedas”.

nueva legislaciónCon apenas 316 personas, según los datos del informe de 2017, el tamaño de la Hacienda Foral puede considerarse reducido. Y por ello sus medios para combatir tanto la merma en la recaudación que genera internet como el fraude de las grandes tecnológicas no son demasiado potentes. En ocasiones -explican desde la propia Hacienda- se trata de una lucha de David contra Goliat. Y recuerdan que, en el caso de las grandes tecnológicas como Google, Facebook y Amazon, se la batalla hay que darla “a nivel internacional” por lo que “Navarra poco puede hacer individualmente excepto adherirse a ella y empujar al Estado a que adopte medidas que faciliten esta lucha”.

En este sentido se ha movido esta misma semana la Comisión Europea, que presentó dos propuestas legislativas que tienen como objetivo “permitir una fiscalidad más efectiva para las actividades digitales dentro de la Unión Europea”. Una de ellas se concretaría en un impuesto provisional que abarque las principales actividades digitales que se encuentran actualmente exentas de impuestos en la UE y otra tendría como objetivo reformar las normas sobre el Impuesto de Sociedades de tal manera que se declaren y graven los beneficios “allí donde las empresas lleven a cabo una interacción significativa con los usuarios mediante canales digitales”.

repercusión en Navarra Estos cambios vendrían a dar respuesta a algunos de los problemas con los que se encuentran en la actualidad las haciendas y en concreto la navarra. Uno de ellos tiene que ver con el comercio electrónico, que Hacienda Foral ve como “relativamente fácil de controlar”, pero cuyo auge está originando una merma en la recaudación “preocupante” en el caso del Impuesto de Sociedades y por IRPF. En el caso de Amazon, por ejemplo, las ventas no se declaran en Navarra, sino en teoría allí donde se encuentren los almacenes.

De esta manera, Navarra apenas recauda a a través del comercio electrónico, al realizarse en su mayor parte con empresas situadas fuera de Navarra. Y, junto a ello, Hacienda constata que el comercio local “va a menos o al menos no repunta” de la manera que sería normal en un periodo de recuperación económica. La merma en la recaudación se produce así no tanto por el IVA -los ajustes con el Estado lo compensa en parte- como en Sociedades, donde la recaudación no repunta. De hecho, Navarra tiene previsto ingresar con este tributo en 2018 un 62% menos que en 2007. En buena medida por el desplome del sector inmobiliario, pero también porque otros sectores no se recuperan del mismo modo.

El comercio de servicios por internet (por ejemplo, la descargas, pero también la publicidad) supone todavía un rato mayor para la Hacienda, que pese a tenerlo ya regulado a través del IVA, reconoce no recaudar nada. “A lo que sucede con los bienes -explican en Hacienda- hay que unir la mayor facilidad para deslocalizar los beneficios incluso más allá de donde se instalen las filiales de estos grandes operadores, como Madrid”. Lo sucedido por ejemplo con Google, que habría dejado de pagar cientos de millones de euros en impuestos en España y cuya sede central en Madrid, fue registrada por la Agencia Tributaria, es solo una muestra del volumen de negocio que genera la economía on line.

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