Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Ojos, crónica y vida de Barañáin

El vecino José Barrero atesora imágenes y vídeos de momentos tan importantes como las primeras fiestas en 1972 o la inauguración de Lagunak en el 79

Virginia Urieta | Unai Beroiz - Lunes, 26 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Con su ‘Super 8’ bajo el brazo este vecino ha filmado prácticamente todo el desarrollo de un municipio que siempre llevará en el corazón.

Con su ‘Super 8’ bajo el brazo este vecino ha filmado prácticamente todo el desarrollo de un municipio que siempre llevará en el corazón. (UNAI BEROIZ)

Galería Noticia

  • Con su ‘Super 8’ bajo el brazo este vecino ha filmado prácticamente todo el desarrollo de un municipio que siempre llevará en el corazón.

barañáin- No bastarían todas las cintas de tres minutos en formato Super 8 que atesora en su casa para filmar, con ese particular estilo que brinda el cine doméstico, las infinitas historias, anécdotas y vivencias que exprime con sonrisa incansable cada vez que habla de su Barañáin querido. De ese que llevará siempre consigo, uno que ha conseguido inmortalizar con sus cámaras para no perder nunca. Para conservarlo en el recuerdo y evocarlo, de vez en cuando, hasta que se convierta en eterno.

En su casa de la avenida Pamplona de Barañáin -“el primer bloque que se hizo”- el vecino José Barrero custodia un auténtico museo, aunque se preserva más bien como una especie de archivo municipal en el que se adivinan todo tipo de tesoros. Entre las cuatro paredes de un despacho que parece improvisado pero mantiene el orden propio del de cualquier genio, las estanterías acumulan una buena muestra de cámaras: desde las fotográficas Nikon hasta una reliquia de 1928, la mítica Super 8 o un proyector con el que antaño conseguía transportar a cientos de niños a los mundos mágicos del cine, en una época en la que no todo el mundo tenía televisión.

También una Polaroid o la primera que consiguió, su Regula, “que me costó 3.000 pesetas”, con las que ha fotografiado desde el campeonato de Europa de patinaje que se celebró en Barañáin -municipio de algo más de 20.000 habitantes separado de Pamplona por 4 kilómetros y que llegó a ser el tercero de Navarra en población- en 1981, hasta las primeras fiestas en 1972 pasando por el acto de inauguración del Lagunak, sociedad municipal de la que es socio fundador, en 1979.

Sin duda una persona clave en el municipio, donde lleva prácticamente toda su vida (de origen extremeño llegó a Navarra con siete años junto a su familia que trabajaba en la construcción y con 24 años recaló en Barañáin), y gracias a la cual Barañáin ha podido desarrollar, conservar y difundir ese patrimonio inmaterial cultural con el que, también con la participación de otros vecinos, se ha elaborado un trabajo con la colaboración del Ayuntamiento de Barañáin y Labrit Patrimonio.

Ciudadano popular Recuerdos que Barrero (padre de tres hijos y abuelo de 4 nietos) conserva con mimo en rollos de cinta y negativos, porque lo tiene todo. También en sus paredes, de las que cuelgan títulos que le acreditan como ganador por la Foto más genialdel concurso Gordon’s -al que se presentaron 12.000 personas a nivel nacional y con el que consiguió 100.000 pesetas de entonces que gastó, cómo no, en una cámara analógica-, o el de Ciudadano Popular de Barañáin que cosechó en el año 2000, no con pocos méritos. Porque además de haber sido impulsor del grupo de dantzas del municipio, que dirigió durante algún tiempo, puso en marcha organizando un grupo de voluntarios un cine infantil en Lagunak por el que han pasado generaciones de vecinos, muchos de los cuales todavía recordarán cómo forraron el techo de las instalaciones con hueveras para amortiguar el eco que se producía.

“La primera película fue un fracaso -recuerda Barroso-, porque no se oía nada bien. Pero teníamos que sacarlo adelante como fuera. Un montón de padres, el grupo de dantzas y vecinos que se sumaron forramos el techo con cartones de huevo y cola de contacto. Echamos la película y, cuando terminamos, menudos aplausos...”, relata satisfecho. Sonriente y agradecido.

Después de trabajar 12 horas en una fábrica de pienso, se marchaba a Ultzama a por petit suisse que servirían de merienda en unas sesiones de cine en las que él invertía “40 horas semanales”, pero le valían para complacer desinteresadamente a los txikis. “El récord de asistencia está en 1.500. Era lo único que tenían, había que arrancarlos de casa”, valora. Un verdadero acontecimiento social que, sin duda, marcó época.

“¿Lo que más ha cambiado en Barañáin? Ahora nos preocupamos menos por el prójimo. Hay una dejadez… A la gente le cuesta hasta decirte buenos días, y eso me cabrea mucho”, señala. Pero piensa en todos los vecinos que, como él, ayudaban desinteresadamente. “En todos los entrenadores que enseñaban lo que sabían a los críos. Que les acercaban en coche a sus casas cuando llovía y les trataban como si fueran sus hijos”.

Antes, dice, Barañáin era más pueblo. Pero para él -y lo afirma tajante- sigue significándolo “todo. No lo cambio por nada: es mi casa, me dejo la piel por este pueblo. Cuando llegué era un campo, ahora veo lo que ha crecido y sé que ha sido gracias a mucha gente que se ha desvivido porque esto sea como es”.

Y aunque puede que no sepa bien con qué foto de todas esas que acumula se quedaría, asegura sin pestañear que su rincón preferido de Barañáin es la sociedad Lagunak. Las piscinas, y eso que “han cambiado mucho, pero era mi segunda casa porque trabajaba y no me acordaba de las horas. Ahora no conoces a nadie, algunos han fallecido o se han borrado… Da mucha pena”.

Asegura que nunca pensó que su pueblo llegaría a ser “tan grande. Cuando nos dieron las llaves del piso la plaza estaba sin asfaltar, y el único coche que había, un Citroën viejo, era el mío. Hemos ganado muchísimo en comodidad, pero lo que hace falta es que la juventud se quede. Que haga barrio, que eche raíces. Nosotros siempre hemos sido de hacer pueblo, y hay que luchar por eso”.

Herramientas de Contenido

Más sobre Comarca de Pamplona

ir a Comarca de Pamplona »